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Mostrando entradas de abril, 2015

Flash Litúrgico: ¿ La oración de los fieles es un desfile?

Bueno, pues a día de hoy, que sepamos, no. No es un desfile sino eso, oración de los fieles, es decir, de los bautizados. Entonces, ¿a qué viene la preguntita? dirá para sí el sufrido lector.
Pues viene, sí, viene, porque ahora da la impresión que, especialmente, en las celebraciones solemnes sea algo obligado que, las peticiones de la oración de los fieles en cuestión, tengan que hacerlas unos cuantos lectores, laicos claro, y evidentemente con paridad de género, laicos y laicas. ¿Es esto normal? Pues no, digámoslo claramente.
No es normal si, al celebrar la sagrada liturgia, tomamos como normalidad lo que disponen los libros litúrgicos. Y en este caso, ¿qué disponen?
En primer lugar nos dice la Institutio del misal (¡ya una vieja conocida a estas alturas!), que «corresponde al sacerdote celebrante dirigir esta oración desde la sede» y que las intenciones «las pronuncia el diácono o un cantor o un lector o un fiel laico desde el ambón o desde otro lugar conveniente» (núm. 71). Nótese…

«El legado litúrgico de Benedicto XVI» (X)

Tercera cuestión, En referencia al ministro litúrgico nos encontramos tanto con el carácter institucional del culto, como con la santidad del sacerdote.  No obstante, en las últimas décadas se ha favorecido un nuevo concepto de liturgia a partir de la comunidad, olvidando la comunión con Dios. La liturgia ya no es un acontecimiento instituido y celebrado por Jesucristo, sino decidido y celebrado por la asamblea. Hoy la liturgia parece algo de la comunidad y con la creatividad se inventan celebraciones según la propia sensibilidad, quedando al final una auto presentación de la comunidad y desapareciendo, así, lo esencial de la liturgia, que es un don de Dios, algo recibido, algo dado. De este modo se pasa del objetivismo sacramental al subjetivismo litúrgico y los nuevos valores son, pues, la creatividad que parte de la propia autenticidad, a saber, de lo que cada uno es y quiere, y el sentirse bien, acogidos y satisfechos durante las celebraciones. Con todo, la liturgia es un hecho in…

Libros 2015: J.M. Sierra López, «Orar con la Liturgia Hispano-Mozárabe»

Juan Manuel Sierra López. Orar con la Liturgia Hispano-Mozárabe. Midwest Theological Forum, 2015, pp. 182.

Sentido de este libro
El Concilio Vaticano II (Sacrosanctum Concilium 4) pedía valorar la importancia de los diversos ritos litúrgicos, por eso es importante conocerlos y participar de la riqueza espiritual que encierran.
La Liturgia Hispano-Mozárabe es la forma como se ha celebrado en España y parte de Francia, durante muchos siglos, hasta el 1080, y se ha mantenido en Toledo hasta la actualidad.
Contenido
En el inicio de esta obra, Don Braulio Rodríguez Plaza, Arzobispo de Toledo y Superior Mayor del Rito, nos introduce en el contenido de la Liturgia Hispano-Mozárabe.
Después explica brevemente esta liturgia, su desarrollo en la historia, particularidades y sentido de las oraciones.
También recorre las celebraciones de los sacramentos, indicando los datos esenciales y algunas oraciones para cada acto litúrgico. Especial importancia tiene, lógicamente, la celebración de la Misa: se ex…

El Papa Francisco entrega la Bula «Misericordiæ Vultus» ante la Puerta Santa

El día 11 de abril, en las I Vísperas del II Domingo de Pascua o de la Divina Misericordia, el Papa Francisco entrega a los Arciprestes de la Basílicas papales, a algunos representantes de la Iglesia en el mundo y a los Protonotarios Apostólicos la Bula con la cual es convocado el Jubileo extraordinario de la Misericordia.
Antes de la celebración de las I Vísperas, el Santo Padre se dirige al atrio de la Basílica Vaticana y, una vez allí, inicia con el signo de la cruz y el saludo litúrgico, tras lo cual pronuncia estas palabras:
«Dios omnipotente y misericordioso que nos ha reunido en el nombre de su Hijo, para darnos gracia y misericordia.
Hoy, en la vigilia del II Domingo de Pascua, ante la Puerta Santa de la Basílica de san Pedro, entrego a los Arciprestes de las Basílicas papales, a algunos representantes de la Iglesia extendida por el mundo y a los Protonotarios Apostólicos la bula “Misericordiæ Vultus” de inicio del Jubileo Extraordinario de la Misericordia.
El Espíritu Santo, don del Resu…

«El legado litúrgico de Benedicto XVI» (IX)

Segunda cuestión. Sobre las mediaciones de la Sagrada Liturgia consideramos dos realidades fundamentales: la dimensión sagrada de la Liturgia y la necesidad de la actuosaparticipatio,  “En consecuencia, toda celebración litúrgica, por ser obra de Cristo sacerdote y de su cuerpo, que es la Iglesia, es acción sagrada por excelencia, cuya eficacia, con el mismo título y en el mismo grado, no la iguala ninguna otra acción de la Iglesia” [1]. Nos encontramos, pues, con el aspecto sagrado de la liturgia, pero para advertirlo hay que partir de su realidad interior, que es santa y sacramental. Con otras palabras, la sagrada liturgia es una realidad santa y lo santo ha de ser tratado santamente o se ha de celebrar sacramentalmente. El material es el símbolo, que insinúa, evoca, pero su significado pleno se penetra sólo a través de la fe, pues no es en sí mismo evidente en su rito exterior. Y hoy se piensa que todo es claro y que todo se entiende, cuando nada se entiende; en fin, es un detalle …

«El legado litúrgico de Benedicto XVI» (VIII)

Primera cuestión. ¿Qué es la sagrada Liturgia? Nos planteamos esta pregunta en orden a impedir se produzca en las celebraciones litúrgicas la banalidad o el acostumbrarse a la celebración, de tal modo que todo siga igual; además detrás de los diversos modos de concebir o de vivir la liturgia están siempre las diversas formas de pensar la Iglesia y de vivir la fe. Si “todo el rito de la religión cristiana procede del sacerdocio de Cristo” [1], la definición de la liturgia deberá plantearse en este contexto cristológico, y por ello pneumatológico y eclesiológico, como lo hace, por ejemplo, la constitución conciliar sobre la Liturgia, cuando dice: “Con fundamento, pues, se considera la liturgia el ejercicio del sacerdocio de Cristo, en el que por medio de signos sensibles se significa y de un modo apropiado a ellos se realiza la santificación del hombre y, de este modo, se actúa el culto público completo mediante el Cuerpo místico de Cristo, a saber, la cabeza y sus miembros” [2]. La lit…