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Homilía de la Sepultura del Divino Cuerpo del Señor (V)

Prosigue el Sermón atribuido a San Epifanio de Chipre sobre el Grande y Santo Sábado (sección II).
 
Con todo, escucha el altísimo mensaje de la Pasión de Cristo;
escucha e himnodia;
escucha y glorifica;
escucha y anuncia las grandes maravillas de Dios:
Cómo la ley retrocede; cómo la gracia florece;
cómo las figuras pasan; cómo la verdad es predicada;
cómo las sombras se desvanecen (cf Hb 9,24; 10,1); cómo el Sol llena el universo;
cómo lo viejo ha envejecido; cómo lo nuevo es confirmado;
cómo lo antiguo se ha marchado; cómo lo nuevo llora (cf. 2Cor 5,17).
 
Surgen dos pueblos en Sión en el tiempo de la Pasión de Cristo:
el de los judíos junto con el de los gentiles.
[Hay] dos reyes –Pilato y Herodes–
y dos sumos sacerdotes –Anás y Caifás–
de modo que tuviesen lugar dos Pascuas a la vez:
la que cesaba y la que comenzaba, la de Cristo.
Se realizan dos sacrificios aquella tarde y luego se ejecutan dos salvaciones:
digo la de los vivos y la de los muertos.
El judío ofrecía en sacrificio ligando un cordero para el degüello,
y el gentil [ofrecía en sacrificio] a Dios en la carne.
Uno miraba entre sombras,
el otro corría al [que es] Sol y Dios.
Unos, ligando a Cristo, lo enviaron fuera;      
otros, los gentiles, lo acogieron con mucho agrado.
Los judíos recordaban el paso desde Egipto,
los gentiles preanunciaban la redención del error.
 
Y esto, ¿dónde? En Sión, la ciudad del gran Rey, en la cual se ha realizado la salvación en medio de la tierra (cf. Ps 73,12). En medio de los dos Vivientes se da a conocer Jesús (cf. Hab 3,2; Ct 3,2), el Siervo de Dios, la Vida en medio del Padre y del Espíritu, los dos Vivientes, Él se ha dado a conocer.
Y en medio de los ángeles y de los hombres, en el pesebre, dado a luz.
Y en medio de los dos pueblos colocado cual Piedra angular (cf. Ef 2,20).
Y en medio de la Torá y los Profetas a la vez siendo predicado.
Y en medio de Moisés y Elías, siendo visto sobre la montaña (cf. Mc 9,4par).
Y en medio de sendos ladrones Dios revelándose al buen ladrón (cf. Lc 23,39-43).
Y en medio de la vida presente y la futura, sentado como Juez eterno.
Y en medio del Día de los vivos y los muertos, habiendo sido hecho doble Vida y Salvación. Y digo de nuevo «doble Vida», doble nacimiento junto a renacimiento.

Marcos Aceituno Donoso