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Sábado III de Cuaresma - Estación en Santa Susana "en las Termas de Diocleciano".

El Papa Gayo (283-295) era hermano del presbítero Gabino que hizo erigir esta iglesia en honor de su hija Susana, mártir. Esta zona era llamada "las dos casas" y las excavaciones han confirmado muchas noticias históricas y han destacado un rico edificio del siglo III. En el 595 el lugar de culto adquirió el Titulus Sanctae Susannae sustituyendo al Titulus Gaii. En el interior no son pocos los reclamos históricos, litúrgicos y artísticos que envuelven al peregrino. La fachada actual es de Carlo Maderno mientras que algunas estatuas son de Stefano Maderno; en el interior todas las paredes parecen un tapiz rasgado, por aquí y por allí, por las estatuas y las columnas pintadas. En este gran tapiz es visible la epopeya de los Mártires, comenzando por Susana, que aquí se veneran. Encontramos, también, a Santa Felicidad que León III quiso sepultar aquí y, además, al mártir Genesio, que se convirtió al cristianismo de una manera singular, siendo torturado y martirizado casi como Lorenzo, que en esta iglesia es venerado en una capilla dedicada a él y querida aquí por la hermana de Sixto V, Camilla Peretti. La iglesia ha pasado por grandes dificultades. Se ven todavía incrustados en los muros, los restos de la de León III (795-816), rehechos por Sixto IV en 1475, trasformados en el nuevo estilo en 1595. En una cripta construida en 1603 por el Cardenal Rusticucci reposan Eleuterio y Silano, hijos de Felicidad. En este silencioso santuario se ruega a los invictos Mártires que hagan de mensajeros del idilio de nuestra alma con Dios. Hay que recordar que esta Iglesia es hoy, para los ciudadanos estadounidenses, su "iglesia nacional". (Traducción del original italiano: Salvador Aguilera López)