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Lunes I de Cuaresma - Estación en San Pietro "in Vincoli", en "Colle Oppio".

En esta zona donde, sino justo debajo de la iglesia, estaban las oficinas y también las cárceles del "Praefectus Urbis", es posible que los apóstoles hayan estado para ser juzgados y condenados. En recuerdo de esto la tradición coloca los "vincula", es decir, las cadenas, que encadenaron a Simón, llamado Pedro el Galileo.

La figura del Moisés legislador, ideado para la futura tumba de Julio II, ciertamente no escapa de nuestra mirada, especialmente para todos aquellos que llegan a este templo como peregrinos, siguiendo las divinas huellas de Cristo en los caminos de la salvación. La majestuosa obra de Michelangelo, se adecua a este soberbio templo, que Sixto III (432-467) quiso edificar aquí con el dinero ofrecido por la Emperatriz Eudoxia, dedicándolo a Pedro y Pablo, pero especialmente a Pedro, el primer Papa; por esto se le llamó a la basílica "Eudoxiana". Aquí contrasta claramente la figura del Moisés miguelangelesco con la del dulce maestro Pedro "oboediens usque ad mortem crucis".

Sus cadenas se conservan en un artístico tabernáculo en la austera cripta de esta basílica, donde también reposan los mártires Macabeos.

Se palpa la dulzura de Pedro en las pinturas de Jacopo Coppo, donde el príncipe de los Apóstoles sufre, encadenado por el Señor, mientras el ángel está a punto de liberarlo.

(Traducción del original italiano: Salvador Aguilera López)