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Sábado "después de Ceniza" - Estación en San Agustín, en Campo Marzio.

El misal romano indicaba la estación cuaresmal en San Trifón, en el lugar donde ahora está la magnifica iglesia de San Agustín, de cara al pueblo romano, ya que allí es venerada la Madonna del Parto.

San Trifón era una pequeña iglesia (a la cual pertenecieron quizás las pocas ruinas que se conservan en la iglesia actual) mandada construir para transladar las reliquias de los Santos Trifón, Respicio y Ninfa, que estaban fuera de la ciudad.

La iglesia actual dedicada posteriormente a San Agustín, fue construida rápidamente, entre 1479 y 1483, por Giacomo di Pietrasanta gracias a la generosidad del Cardenal Guillermo D’Estouteville. Fachada e interior están entre las obras más discutidas; sin embargo, esta iglesia es una de las más ricas en obras de arte: esculturas de los Sansovino, de Bernini (altar mayor, ideado por él mismo), pinturas de Raffaello, Caravaggio y Guercino.

Aquí todo mueve e induce a escuchar la voz de los siglos que canta, junto a la tumba de los Mártires, el himno de la Iglesia que "corde impavido" afrontaron la muerte por Cristo.

En la nave izquierda, junto al altar mayor, reposan los restos de Santa Mónica, muerta y sepultada en Ostia, y trasladada aquí en el siglo XV; esta tumba es parte de la enseñanza de la actual iglesia estacional. Monica siguió a Agustín porque quería su salvación, la Iglesia sigue a todos los hombres en virtud del sacrificio redentor de Cristo.

(Traducción del original italiano: Salvador Aguilera López)