Ir al contenido principal

Benedicto XVI: el Papa de la Palabra de Dios.

Introducción General

Benedicto XVI, el Papa de la Palabra de Dios: así lo ha definido Monseñor Nikola Eterovi, Secretario General del Sínodo de los Obispos, por la importancia que en el Pontificado del Romano Pontífice se está dando a la Sagrada Escritura, en sus escritos, homilías y demás.

Verbum Domini” es el fruto de la XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos que tuvo lugar en Octubre de 2008 sobre el tema: La Palabra de Dios en la vida y misión de la Iglesia. Presentaron el texto en el Aula Juan Pablo II de la Sala de Prensa de la Santa Sede: el Card. Marc Ouellet, P.S.S., Prefecto de la Congregación de los Obispos; Mons. Gianfranco Ravasi, Presidente del Pontificio Consejo para la Cultura; Mons. Nikola Eterovi, Secretario Generale del Sínodo de los Obispos y Mons. Fortunato Frezza, Sub-Secretario del Sínodo de los Obispos. Os presento un esquema introductorio a la lectura que habrá de hacerse de esta exhortación; esquema que es el fruto de mi lectura y esquematización. Desde un primer momento pido disculpas por ser demasiado sintético o por ser, a veces, demasiado literal a la hora de traducir del original italiano; pero todo esto será suplido por la comprensión de los lectores

1.- Título de la Exhortación Apostólica

Está tomado de las palabras de Is 40, 8: “Verbum autem Dei nostri manet in aeternum” en la manera en que se proponen en la 1Pe 1, 25; en ésta se usa la cita para exhortar a los cristianos a dejarse regenerar por medio de la palabra de Dios viva y eterna, ya que la palabra de Dios permanece eternamente y concluye diciendo que esta es la palabra del Evangelio que os ha sido anunciado. Por esta razón vemos la continuidad entre AT y NT, ya que en el Antiguo está latente el Nuevo y en el Nuevo está patente el Antiguo; será el Nuevo el que lleve a su cumplimiento y superación en la persona de Jesucristo, testimoniada en los 27 libros de éste. El Evangelio es el Evangelio de Jesús, Cristo, Hijo de Dios (Mc 1, 1), la Buena Noticia del misterio pascual de Jesús.

El título, por tanto, toma la versión latina de la 1Pe en la traducción atribuida a san Jerónimo, la Vulgata, por eso la fecha en la cual el santo Padre Benedicto XVI la firma el 30 de Septiembre; también se publicó este mismo día pero hace 67 años la encíclica Divino Afflante Spiritu (1943) del Siervo de Dios Pío XII; también es mencionado el santo eremita en la Constitución Dogmática del Concilio Vaticano II Dei Verbum, particularmente en el 25: “Ignorar las Escrituras es ignorar a Cristo” la misma que repite VD 30.

La semejanza lingüística Dei Verbum-Verbum Domini es para que se advierta que ésta remite a la otra, ya que reconoce el gran impulso que la DV ha tenido en el redescubrimiento de la Palabra de Dios en la vida y misión de la Iglesia; esto también indica la continuidad del mismo camino que guía a la Iglesia, indicado por Cristo, bajo la acción del Espíritu. Es significativo que VD comienza con la misma cita bíblica con la que termina DV (26): Is 40, 8; 1Pe 23-25.

La Biblia es el libro de la Iglesia y su interpretación crece por la vida y por el crecimiento de la Iglesia, hasta el punto que se puede decir con san Gregorio Magno: las Palabras divinas crecen con aquel que las lee (Homiliae in Ezechielem, I, VII, 8: CCL 142, 87 (PL 76, 843 D)).

Relevancia litúrgica: la tiene ya que toma las palabras que se dicen al terminar la Lectura de la Sagrada Escritura en las celebraciones litúrgicas, sobretodo en la Eucaristía, cuando el pueblo de Dios agradece a Dios el alimento de la Palabra exclamando a Verbum Domini: Deo gratias (1ª Lectura y 2ª) o Laus tibi Christe (Evangelio), dando gracias y alabando a la persona del Verbo encarnado, Jesús de Nazaret, presente en la Palabra proclamada. Luego el título indica que la Liturgia es el lugar privilegiado de la Palabra.

2.- Propósito de la Exhortación Apostólica:

1.- Comunicar los resultados de la Asamblea Sinodal: "dar a conocer a todo el Pueblo de Dios la riqueza surgida en la reunión vaticana y las indicaciones propuestas, como fruto del trabajo en común" (VD 1)


2.- Redescubrir la Palabra de Dios, fuente de constante renovación eclesial: " indicar algunas líneas fundamentales para revalorizar la Palabra divina en la vida de la Iglesia, fuente de constante renovación" (VD 1)

3.- Promover la animación bíblica de la pastoral: " que ella sea cada vez más el corazón de toda actividad eclesial" (VD 1)


4.- Ser testigos de la Palabra: "reavivar el encuentro personal y comunitario con Cristo, Verbo de la Vida que se ha hecho visible, y a ser sus anunciadores para que el don de la vida divina, la comunión, se extienda cada vez más por todo el mundo" (VD 2)


5.- Nueva Evangelización: "nuestro tiempo ha de ser cada día más el de una nueva escucha de la Palabra de Dios y de una nueva evangelización" (VD 122)


6.- Favorecer el diálogo ecuménico: " escuchar y meditar juntos las Escrituras nos hace vivir una comunión real, aunque todavía no plena" (VD 46)


7.- Amar al Palabra de Dios: "Siguiendo el ejemplo del apóstol Juan y de otros autores inspirados, dejémonos guiar por el Espíritu Santo para amar cada vez más la Palabra de Dios" (VD 5)

3.- División de la Exhortación Apostólica:

Se divide siguiendo la estructura del tema de la Asamblea Sinodal: La Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia:

Introducción: indicaciones preliminares
I.- Verbum Dei
II.- Verbum in Ecclesia
III.-Verbum Mundo
Conclusión: sint
etización de las ideas importantes

Estas tres partes están inspiradas en el Prólogo de Jn:

I.- Verbum Dei: subraya el papel fundamental de Dios Padre, fuente y origen de la Palabra y la dimensión trinitaria de la Revelación. Encontramos tres capítulos: 1) El Dios que habla: la voluntad de Dios de abrir y tener un diálogo con el hombre, en el cual toma la iniciativa y se revela de diversos modos. Con la categoría de la analogía se analizan los diversos significados de la Palabra. Dios habla por medio de la creación, los profetas, y la Tradición viva de la Iglesia es su palabra. Resalta el aspecto cristológico de la Palabra subrayando la dimensión pneumatológica para evidenciar su fuente y término en Dios. Se afronta también el tema de Tradición-Escritura y Verdad-Inspiración. 2) La respuesta del hombre al Dios que habla: ya que es él el llamado a entrar en Alianza con su Dios que lo escucha y le responde a sus preguntas. El hombre le responde con fe y ora con las palabras que Dios ha revelado y que están escritas en la Biblia, ya que ésta describe el pecado como un no querer escuchar la Palabra. María es el ejemplo del cumplimiento perfecto de la reciprocidad entre la Palabra de Dios y la fe: Mater Verbi-Mater Fidei. 3) La Hermenéutica de la Sagrada Escritura en la Iglesia: es la parte más teórica de VD, por tanto la más importante para la recta comprensión de la Palabra de Dios (apela a una renovada recepción de la hermenéutica bíblica conciliar teniendo en cuenta: la unidad de toda la Escritura: exégesis canónica; tener presente la viva Tradición de toda la Igleisa; observar la analogía de la fe). La Escritura debe ser el alma de la teología (DV), la Iglesia es el lugar originario de la interpretación de la Biblia, una recta hermenéutica requiere la complementariedad del sentido literal y espiritual y una armonía entre la fe y la razón, unidad intrínseca de la Biblia, para entender adecuadamente a Jesús es necesario reconocerlo como hijo del pueblo hebreo, de su cultura y de su experiencia religiosa. Reflexiona también sobre Biblia-Ecumenismo: ya que ésta es un vínculo importante de unidad; la veneración de la Biblia y la administración del Bautismo: representa el enlace entre aquellos que creen en un Dios trino revelado en la Escritura. Finalmente se mencionan algunos santos (Antonio Abad, Basilio Magno, Benito, Francisco y Clara de Asís, Domingo de Guzmán, Ignacio de Loyola, Juan Bosco, Juan María Vianney, Pío de Pietrelcina, Josemaría, las Teresas: de Jesús, del Niño Jesús, Benedicta de la Cruz y de Calcuta y el Beato Luis Stepinac), poniendo de relieve que los santos son los mejores intérpretes de la Palabra de Dios.


II.- Verbum in Ecclesia: pone de relieve que, por divina providencia, la Iglesia es la Casa de la Palabra de Dios que acoge al Verbo hecho carne y que ha puesto su tienda entre nosotros (cf. Jn 1, 14). Encontramos tres capítulos: 1) La Palabra de Dios y de la Iglesia: gracias a la Palabra de Dios y a la acción sacramental Jesucristo es comtemporáneo a los hombres en la vida de la Iglesia. 2) La Liturgia como lugar privilegiado de la Palabra de Dios: se reflexiona sobre la Palabra de Dios en la sagrada Liturgia; se subraya el nexo vital entre Escritura y Sacramentos, particularmente Eucaristía, dado que la Liturgia de la Palabra constituye la primera parte de la Santa Misa; destaca Palabra de Dios y Sacramentos de Curación: Reconciliación-Unción de Enfermos; el nexo entre los Sacramentos-Palabra abre la reflexión sobre la sacramentalidad de ésta, tema que necesita profundizarse; señala la importancia del Leccionario, de la proclamación de la Palabra, del Lector y la Homilía; subraya la gran relevancia de la Palabra de Dios-Liturgia de las Horas; otras sugerencias: animación litúrgica, celebración y proclamación de la Palabra de Dios, silencio, tiempo litúrgico cristiano, exclusividad de los textos bíblicos en la Liturgia, el canto bíblicamente inspirado y la atención particular a discapacitados de la vista y el oido. 3) La Palabra de Dios en la vida eclesial: resalta la importancia de la animación bíblica de la pastoral, la dimensión bíblica de la catequesis, la formación bíblica de los cristianos, la Escritura en los grandes encuentros eclesiales y Palabra de Dios-Vocaciones. Dedica una atención particular a la Palabra de Dios-Pastores-Vida Consagrada-Fieles-Matrimonio-Familia. Una parte notable se dedica a: lectura orante, Lectio divina y oración mariana. Termina con una reflexión: Palabra de Dios-Tierra Santa: lugar donde la Palabra se encarna, se revela y donde es custodiada en forma oral o escrita.

III.- Verbum Mundo: deber de los cristianos de anunciar la Palabra de Dios en el mundo en el cual viven y trabajan. Encontramos cuatro capítulos: 1) La misión de la Iglesia: anunciar la Palabra de Dios: la Iglesia tiene como punto de partida y de llegada el misterio de Dios Padre que nos comunica su Palabra; todos los bautizados son sus destinatarios y anunciadores; la misión de la Iglesia habrá de orientarse hacia los que no han conocido todavía al Verbo y también hacia los bautizados no suficientemente evangelizados y que necesitan una nueva evangelización; la credibilidad del anuncio dependerá del testimonio de vida cristiana. 2) Palabra de Dios y compromiso en el mundo: pistas para una animación de la compleja realidad del mundo por medio de la Palabra; ya que los cristianos están llamados a la reconciliación, la justicia y la paz, a atender a los jóvenes, emigrantes y a llevar a cabo un servicio de caridad hacia los que sufren y hacia los más necesitados; habla también de las connotaciones ecológicas en la visión cristiana de la creación que es, en modo analógico, Palabra de Dios. 3) Palabra de Dios y cultura: ya que es el gran códice para la cultura de la humanidad, fuente inagotable de expresiones artísticas; por eso se pide que sea mejor conocida en las escuelas y universidades y se divulgue mayormente por los medios de comunicación social; Escritura-Inculturación: se une a las traducciones y a la difusión de la Biblia. 4) Palabra de Dios y diálogo interreligioso: nos propone informaciones válidas para un diálogo cristiano-musulmán o con otras religiones no cristianas en el cuadro de la libertad religiosa que implica el profesar la fe en privado y público y la libertad de conciencia: elegir la propia religión.

Conclusión: Benedicto XVI invita a todos los cristianos “a esforzarse para tener cada vez más familiaridad con la
Sagrada Escritura” (DV 121), “también hoy el Espíritu Santo llama incesantemente a oyentes y anunciadores convencidos y persuasivos de la Palabra del Señor” (VD 122).

4.- Contribución del Papa Benedicto:

En ella se recoge su rico Magisterio sobre la Palabra de Dios (son numerosísimas las citas a las que se hacen referencia en VD), cómo no recordar la homilía al inicio y a la conclusión del Sínodo y su intervención el 14 de Octubre de 2008. Todo esto evidencia la prioridad de la Palabra de Dios en su Pontificado, tanto es así que se le podría definir el Papa de la Palabra de Dios.

5.- La Liturgia en la Ehortación Apostólico:

I.- Situación:

Verbum in Ecclesia”: La Liturgia, lugar privilegiado de la Palabra de Dios: es simbólico que se encuentre en el centro de todo el volumen. Liturgia y Palabra de Dios se compenetran: la Palabra diviniza la acción litúrgica y la Liturgia es el lugar privilegiado para la comprensión de la Palabra de Dios, comprensión que se califica según el dinamismo paulino del conocer para ser conocido (cf. 13, 12) y del conocer para actuar en la vida según el espíritu (cf. Fil 3, 8).

II.- División del apartado sobre Liturgia:

Este apartado contiene 12 subapartados, el último más desarrollado:

1. La Palabra de Dios en la sagrada liturgia [52]
2. Sagrada Escritura y sacramentos [53]
3. Palabra de Dios y Eucaristía [54-55]
4. Sacramentalidad de la Palabra [56]
5. La Sagrada Escritura y el Leccionario [57]
6. Proclamación de la Palabra y ministerio del lectorado [58]
7. Importancia de la homilía [59]
8. Oportunidad de un Directorio homilético [60]
9. Palabra de Dios, Reconciliación y Unción de los enfermos [61]
10. Palabra de Dios y Liturgia de las Horas [62]
11. Palabra de Dios y Bendicional [63]
12. Sugerencias y propuestas concretas para la animación litúrgica [64]
a) Celebraciones de la Palabra de Dios [65]
b) La Palabra y el silencio [66]
c) Proclamación solemne de la Palabra de Dios[67]
d) La Palabra de Dios en el templo cristiano [68]
e) Exclusividad de los textos bíblicos en la liturgia [69]
f) El canto litúrgico bíblicamente inspirado [70]
g) Especial atención a los discapacitados de la vista y el oído [71]

a.- General: A la afirmación doctrinal acerca del informe originario entre Palabra-Liturgia (52) y Palabra-Sacramentos (53) sigue la explicación de los diversos modos en los cuales es proclamada la Palabra en los Sacramentos. La Liturgia es el horizonte hermenéutico de la Palabra de Dios, por tanto, es cada acto litúrgico (sacramentos) el anuncio bíblico revela su verdad en la proclamación litúrgica y en los efectos del sacramento celebrado. La Liturgia de la Palbra es un elemento esencial en la celebración de cada uno de los Sacramentos de la Iglesia y en la relación entre palabra y gesto sacramental se muestra en forma litúrgica el actuar propio de Dios en la historia mediante lo que se es llamado el carácter performativo de la Palabra misma, que realiza lo que dice (VD 53).
La parte que el documento dedica a la Celebración Eucarística es abundante (54-60) tocando argumentos doctrinales constitutivos: Palabra-Eucaristía (54-55), Sacramentalidad de la Palabra (56), aplicaciones concretas en relación al Leccionario (57), ministerio de Lector (58) y Homilía (59-60).

b.- Otros sacramentos: Sacramentos de Curación: Reconciliación-Unción de Enfermos: en éste actúa la fuerza sanadora de la Palabra de Dios, ya que la Escritura nos narra intensos momentos de consuelo, apoyo y curación de Jesús hacia los que sufrían, demostrando que Él ha cargado sobre sí el sufrimiento humano, dando sentido al dolor y al morir (VD 61).

c.- Liturgia de las Horas: en la vida de la Iglesia ocupa el puesto de la obra de Dios por excelencia, en la cual el Espíritu del Señor resucitado sugiere a los fieles palabras y gestos de alabanza, súplica, adoración, acción de gracias, en la escucha de una Palabra que es proclamada, escuchada, transformada en oración por toda la comunidad. En ésta, como oración diaria y pública de la Iglesia, se muestra el ideal cristiano de santificación de la jornada marcada por las horas diversas; por eso se debe difundir este tipo de oración, especialmente el rezo de Laudes y Vísperas, para que los fieles se familiaricen con la Palabra de Dios (VD 62).

d.- Libro: se pone atención en el libro litúrgico que recoge y proclama el mensaje en los diversos actos y momentos. El Leccionario asume una evidente dignidad que lo reviste como el depósito físico de la Palabra de Dios, favoreciendo la comprensión de la unidad del plan divino mediante la correlación entre las lecturas del AT y del NT (VD 57). La Homilía va unida a las Lecturas del Leccionario porque es la actualización del mensaje escriturístico, de tal modo que los fieles sean inducidos a descubrir la presencia y la eficacia de la Palabra en el hoy de la propia vida; ésta es parte de la acción litúrgica y su función es favorecer una más plena comprensión y eficacia de la Palabra de Dios en la vida de los fieles; debe conducir a la comprensión del misterio que se celebra y debe invitar a la misión y a la comunión (DV 59).

e.- Bendicional: Se pone de relieve este Libro Litúrgico en el que aparece evidenciado el vínculo Palabra-Bendición; de hecho, el gesto de la bendición no es para hacerlo aislado sino enlazado a la vida litúrgica del pueblo de Dios, haciendo de ésta un signo sagrado que señala el sentido y la eficacia de la proclamación de la Palabra (VD 63).

f.- Sugerencias y propuestas concretas: actos que favorezcan la familiaridad del Pueblo de Dios con la Palabra en el ámbito de la acción litúrgica (especialmente: Celebración de la Palabra y otros actos litúrgicos). Los tiempos más propicios serán: la Celebración eucarística dominical, Adviento, Navidad, Cuaresma y Pascua.

g.- Silencio: modo de honrar la Palabra de Dios cuando ha sido proclamada, ya que es la mejor actitud para una escucha profunda en el corazón; pero para esto es necesaria una educación específica ya que la sociedad está amenazada por el ruido y la dispersión (VD 66).

h.- Otros temas: templo, ambón, altar, instrumentos acústicos para hacer posible que se oiga la Palabra y hagan participar a los deficientes de la vista y el oido (VD 68).

i.- Canto: puesto privilegiado como elemento de belleza que acompaña al acto litúrgico; será la Palabra la que lo inspire y favorezca la percepción unitaria de la Liturgia, que se alimenta de la Palabra en el inicio y desarrollo de las diversas partes celebrativas. El Canto y el Arte Cristiano muestran el Invisible e Inaudito Misterio de Dios (VD 70-71).

j-. Última anotación: evidente relación entre DV-VD: que es el ámbito y la matriz de pensamiento y continuidad fecunda para el desarrollo del documento actual.

(He usado como material de trabajo el Bolletino della Sala Stampa de la Santa Sede del 11 de Noviembre de 2011. En algunas ocasiones me limito a traducir literalmente pero en otras hago un resumen, e incluso añado ideas que me parecen oportunas)


Autor de la Síntesis: Salvador Aguilera López