Ir al contenido principal

¿Mayo mes de María?


En el mundo hispano parlante no es extraño escuchar que nos encontramos en mayo, "mes de María". Sin embargo, la liturgia en general no parece estar muy de acuerdo con este calificativo. Mayo es un mes donde normalmente cae el tiempo pascual, que es un tiempo que tiene otro sentido: "La Cincuentena ha vuelto a ser otra vez el tiempo simbólico que recuerda a Cristo resucitado presente en su Iglesia, a la que hace donación de la Promesa del Padre, el Espíritu Santo". En el actual misal romano (1970 y posteriores) las lecturas dominicales, las lecturas patrísticas de la Liturgia de las Horas, etc., no dejan tratan ningún tema mariano de forma especial. En el actual misal sólo encontramos una fiesta "mariana" el 31 de mayo, la Visitación. Sin embargo, en el misal romano de 1962 -llamado hoy "extraordinario"- no encontramos ninguna fiesta mariana:

Majus
1 Ss. Philippi et Jacobi Apostolorum, duplex II classis.
2 S. Athanasii Ep., Conf. et Eccl. Doct., duplex.
3 Inventio S. Crucis, duplex II classis. Com. Ss. Alexandrini I Papæ, Eventii et Theoduli Mm., ac Juvenalis Ep. et Conf.
4 S. Monicæ Viduæ, duplex.
5 S. Pii V Papæ et Conf., duplex.
6 S. Joannis Ap. et Ev. ante Portam Latinam, duplex majus.
7 S. Stanislai Ep. et Mart., duplex.
8 Apparitio S. Michaëlis Archangeli, duplex majus.
9 S. Gregorii Nazianzeni Ep., Conf. et Eccl. Doct., duplex.
10 S. Antonini Ep. et Conf., duplex. Com. Ss. Gordiani et Epimachi Mm.
12 Ss. Nerei, Achillei et Domitillæ Virg. ac Pancratii Mm., semiduplex.
13 S. Roberti Bellarmino Ep., Conf. et Eccl. Doct., duplex.
14 S. Bonifatii Mart., simplex.
15 S. Joannis Baptistæ de la Salle Conf., duplex.
16 S. Ubaldi Ep. et Conf., semiduplex.
17 S. Paschalis Baylon Conf., duplex.
18 S. Venantii Mart., duplex.
19 S. Petri Coelestini Papæ et Conf., duplex.
20 S. Bernardini Senensis Conf., semiduplex.
25 S. Gregorii VII Papæ et Conf., duplex. Com. S. Urbani I Papæ et Mart.
26 S. Philippi Nerii Conf., duplex. Com. S. Eleutherii Papæ et Mart.
27 S. Bedæ Venerabilis Conf. et Eccl. Doct., duplex. Com. S. Joannis I Papæ et Mart.
28 S. Augustini Ep. et Conf., duplex.
29 S. Mariæ Magdalenæ de Pazzis Virg., semiduplex.
30 S. Felicis I Papæ et Mart., simplex.
31 S. Angelæ Mericiæ Virg., duplex. Com. S. Petronillæ Virg.

Todo parece indicar que el rito romano actual ha sucumbido ante el refrán popular al introducir una fiesta litúrgica mariana en mayo, que no se encontraba antes. En un post en internet descubrimos que la historia de este "mes" es bastante tardía: "Pero fue en el siglo XVIII cuando la práctica del mes de mayo quedó, por decirlo así, codificada, gracias al jesuita Aníbal Dionisi, que compuso un folleto titulado «El mes de María, es decir, el mes de Mayo consagrado a María con el ejercicio de varias flores de virtud, para ser practicado en las casas por los padres de familias, en los monasterios, en los talleres, etc.». Otro jesuita, el padre Lolomia, publicó otro librito titulado «Mes de Mayo» que reemplazó al anterior y tuvo enseguida más de sesenta ediciones".
Si observamos cómo está estructurado el año litúrgico en los diferentes ritos, se podría decir que el mes "de María" no es mayo, sino diciembre. En el rito copto "Todo el mes que precede a la Navidad tiene un sentido mariano muy fuerte; el ayuno que precede a la fiesta, de cerca de 46 días, se llama 'ayuno de la Virgen'" (M. Nin, Las liturgias orientales, Bacerlona, 2008, 170). Encontramos paralelismos más o menos intensos en las demás liturgias orientales. En cuanto a los ritos occidentales, en el rito hispano-mozárabe contemporáneo a la introducción de la práctica del mes de mayo encontramos que es diciembre el mes "mariano": además de la fiesta mariana del 18 de diciembre, se introduce la fiesta de la Inmaculada Concepción el 8 de diciembre.
Mayo siempre ha sido, y sigue siendo de forma especial en el rito romano"extraordinario" y en el rito hispano, un mes cristológico. La razón está en la fiesta del 3 de mayo y en el tiempo pascual del que ya hemos hablado. Con respecto a esta fiesta en el rito hispano, nos dice J. M. Ferrer, actual Secretario de la Congregación del Culto Divino: "Si la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz tiene su origen en la dedicación, en Jerusalén (13-14 de septiembre del 335), de las basílicas constantinianas de la Anástasis y el Martyrion (Santo Sepulcro y Gólgota), la festividad del 3 de mayo surge al hilo de la leyenda sobre un tal Judas Ciríaco, obispo de Jerusalén, y como fiesta de la Cruz propia de Hispania y de las Galias. Allí precisamente, en las Galias, parece que nace nuestra fiesta en la primera mitad del siglo VIII. San Gregorio de Tours (593-594) no la menciona, y no aparece en el Leccionario de Luxeuil, de finales del siglo VII. La encontramos, por el contrario, en manuscritos del Martirologio Hierominiano en Wolfendüttel (772) y en Berna (algo posterior), en los Calendarios Mozárabes y en los Sacramentarios Gelasianos del siglo VIII" (J. M. Ferrer Grenesche, Los santos del nuevo misal hispano-mozárabe, Toledo, 1995, 67). Otras "teorías" sobre el origen de esta fiesta están en el descubrimiento, por parte de santa Elena, de la Cruz del Señor, que es la "tradición" más extendida.
Por tanto, desde un punto de vista litúrgico, es más propio considerar diciembre como el mes "de María", en tanto que mayo es un mes referido a Cristo, tanto por las fiestas que en él se contienen -el descubrimiento de la cruz, desde una perspectiva pascual (cruz florida)- como el tiempo que suele coincidir con este mes, el tiempo pascual.