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La Semana Santa en las Liturgias Orientales.

Introducción
Ya que la Iglesia late con dos pulmones: Oriente y Occidente, habremos de conocer el pulmón para nosotros, los occidentales, menos conocido. El acercarnos a ellos y a su Liturgia nos hará valorar más el tesoro de la Tradición y a vivir con más intensidad los días más importantes de nuestra fe: la Semana Santa. Ni que decir cabe que lo que aquí encontraréis es un resumen del fabuloso libro de Manuel Nin: “Las Liturgias Orientales”; por tanto entre leer el libro y leer esto la diferencia está en el resumen y el orden diferente que les he dado; sólo tomo las liturgias de las que se dice algo con respecto a la Semana Santa, ya que de otras no se dice nada. Que Oriente, desde donde vendrá el Señor y hacia el cual está nuestra mirada, nos enseñe a acercarnos con especial reverencia a la Sagrada Tradición.

1.- Liturgia Siro-Oriental
Tras el tiempo de ayuno llamado Sauma llega la Semana Santa, y el Jueves y Viernes Santos se hace lectura continua de los Evangelios:
- Domingo del Hosanna. El viernes anterior se lee el Evangelio de Lázaro.
- Jueves de Pascua:
Liturgia Eucarística: Mt 26, 1-5. 14-30
Liturgia de la Pasión (vísperas): Mt 26, 31-44; Lc 22, 43-44; Mt 26, 45-50; Lc 22, 49-50; Jn 18, 10; Mt 26, 52; Mt 26, 52- 27, 10.
Del Jueves al Viernes Santo hay una Vigilia durante toda la noche: este oficio destaca el tema del Buen Pastor que ha dado la vida por sus ovejas. Al final de las vísperas del Viernes se canta un texto, los presbíteros dan a beber una bebida amarga a los fieles, para recordar la que dieron los soldados a Jesús.
- Viernes de Pasión (vísperas): Lc 22, 63-23, 12; Mt 27, 19; Lc 23, 13-23; Mt 27, 24-25; Lc 23, 24-25; Mt 27, 52-54; Jn 19, 23- 20. En la Tradición Siro-Oriental Viernes de Pasión y Domingo de Resurrección tienen la misma importancia ya que celebran la Pascua del Señor.
- Gran Sábado (vísperas): Mt 27, 62-66 (Custodia de la Tumba)
- Vigilia de la Resurrección, tras las Vísperas: Mt 28, 1-20 (La Tumba vacía y las apariciones del Resucitado).
- Domingo de Pascua:
Procesión de la Paz: al amanecer del Domingo de Pascua. Primeramente los ministros entran en el Santuario y cantan los salmos 150 y 116. En la segunda parte salen del Santuario con la cruz, el evangeliario, las palmas, el incienso y se lee Is 60, 1-7. En la tercera parte se hace una procesión hasta el bema y se cantan textos referentes a la cruz victoriosa. En la cuarta parte aparece el tema de la paz, tras una letanía los diáconos invitan a besar la cruz y el evangeliario. Tras este rito dos diáconos suben a dos ambones, uno más alto, delante del santuario, y otro más bajo, en el bema (o sin ambones) y comienza el:
Diálogo entre el querubín y el buen ladrón: antes de comenzar a leer el texto hay una representación del camino de ingreso al paraíso por parte del buen ladrón y, después, comienza la recitación del texto, formado por cincuenta y una estrofas de cuatro versos cada uno. Después los niños cantan un canto que representa la ida de las mujeres al sepulcro. Finalmente comienza la Misa de Pascua.

2.- Liturgia Siro-Occidental
Tras las seis semanas de Cuaresma llega la Semana Santa, y ella comienza con el Domingo del Hosanna, el día antes es el Sábado de Lázaro, ya que se lee este Evangelio. Al igual que los caldeos, el Jueves y Viernes Santos, se leen también perícopas evangélicas unidas a partir de las narraciones de los cuatro Evangelistas.
- Domingo del Hosanna: Día de alegría y no de tristeza, no hay referencias a la muerte del Señor, porque es una celebración de realeza no de derrota.
- Lunes Santo: Ceremonia de las Lámparas (Mt 25, 1ss): Por la tarde la Iglesia es despojada de la alegría del Domingo del Hosanna y al fondo del Altar se coloca un gran tapiz negro con una cruz blanca rodeada de los instrumentos de la pasión: recipiente del lavatorio de manos de Pilatos, flagelo, corona de espinas, gallo de la negación, clavos, martillo, esponja, escalera, luna llena. En la segunda Vigilia de Maitines se hace la procesión de las lámparas en la iglesia y el Sacerdote canta, al inicio de la procesión el Evangelio que narra la Parábola de las diez vírgenes, remarcando así los textos la espera del esposo. Todos salen afuera y se cierran las puertas; pueblo y clero se reúnen ante las puertas cerradas, el Obispo llama a la puerta tres veces con su cruz manual cantando: La puerta de tu misericordia, Señor. A la tercera la puerta se abren y el pueblo entra en la iglesia concluyendo el Obispo así: ¡No la cierres ante nosotros, Señor! Reconocemos que somos pecadores, ten misericordia de nosotros.
- Pascua de los Misterios (jueves): Jn 13, 31-33+Lc 22, 28-30+Mt 26, 27-30 (despedida de Jesús, complot contra Jesús, traición de Judas e institución de la Eucaristía); lavatorio de los pies: Jn 13, 1-19.
Tiene aspectos comunes a todas las demás: institución de la Eucaristía y el Mandamiento del amor simbolizado en el Lavatorio de los pies; hoy en día lo celebran de modo separado: por la mañana lo primero y por la tarde lo segundo; no se reserva Eucaristía ya que el Viernes Santo no se distribuye la Comunión.
Lavatorio de los pies: El Obispo le lava los pies a doce Sacerdotes ancianos. El rito es muy dramático en el sentido más literal del texto, y los textos que se leen giran en torno al tema de que el Verbo eterno de Dios es quien lava los pies, el Inmortal, el Dios eterno. Lecturas: Gn 18, 1-8 (Aparición de Mambré), Salmo 50, 1Jn 4, 11-16 (amor recíproco), 1Co 13, 4-13; Jn 13. 1-15. La lectura del Evangelio la inicia el Obispo que lee los tres primeros versículos y luego pasa el Leccionario a uno de los Sacerdotes o Diáconos, que canta con voz dramática y lenta el texto. El Obispo vierte el agua en la jofaina y la bendice; va lavando en grupos de tres y tras cada uno descansa, el duodécimo representa a Simón Pedro, y el diálogo evangélico entre Jesús y Pedro se realiza entre el lector, el Sacerdote y el Obispo; luego vuelve a la sede y concluye con diversas oraciones.
- Gran Viernes de la Crucifixión: Mt 27+Mc 15+Lc 23+Jn 19.
Oficio de la Adoración de la Cruz: comienza con la oración de sexta y nona y continúa con la adoración de la cruz. Esta celebración inicia con la procesión de entrada en la que el Obispo lleva en la espalda una cruz y los presbíteros llevan vasos con incienso. Sobre el Altar hay una representación del Calvario con una cruz y dos cirios, uno blanco y uno negro (cirio que es apagado y roto tras la lectura del Evangelio). Tras al hora de nona comienza la adoración de la cruz, la cual se quita del Calvario para colocarla sobre el altar y cubrirla con un velo negro. En los textos bíblicos que se leen está la presencia de María en el llanto, luto, esperanza... Tras el Evangelio comienza la adoración; uno de los presbíteros toma la cruz y se la presenta al Obispo para que la venere; éste la inciensa, la coge y la sostiene mientras el clero y el pueblo la veneran. El Obispo eleva la Cruz y la dirige a: Oriente, Occidente, Norte y Sur; después el crucifijo es lavado, ungido y sepultado bajo el altar; entonces terminan los lamentos y comienza la alegría de la iglesia, ya que su muerte conlleva la resurrección suya y la de los muertos.
- Sábado de las Luces: Mt 28. Domingo de Pascua.
Al igual que el viernes precedente el Oficio es lo único que se celebra ya que no se celebra la Eucaristía hasta el atardecer. Dos ritos importantes: rito del perdón que se hace la tarde del sábado seguido de la Eucaristía y el piadoso rito de la resurrección de la cruz. Este día gira en torno al final del ayuno y comienzo de la alegría.

3.- Liturgia Bizantina
Igualmente son seis Domingos de Cuaresma y nueve Domingos de Pascua tras la Semana Santa; en esta semana se contempla a Cristo como Esposo de la Iglesia, también se entretejen juntos el papel de María, la Madre de Dios, y la Iglesia.
- Domingo de Ramos: Orthros: Mt 21, 1-17 (las palmas son bendecidas, los fieles se acercan y las reciben besando el Evangeliario); Liturgia: Jn 12, 1-18. La liturgia de este día se detiene únicamente en la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, nueva teofanía; texto unido a la resurrección de Lázaro, domingo anterior, como su primera victoria.
- Lunes, Martes y Miércoles de la Semana Santa: Figura de Cristo esposo, las Bodas de Cristo con su Iglesia, con la humanidad. El Icono del Esposo es llevado en procesión y besado por el pueblo (icono: Cristo muerto a los pies de la Cruz, sentado o en pie, sobre el sepulcro, rodeado de los instrumentos de la Pasión).
Lunes: conmemoración del patriarca José (figura de Jesús: vendido por sus hermanos, llevado al sufrimiento) y la higuera maldita por Jesús (rechazo de Israel hacia Cristo).
Martes: Parábola de las diez vírgenes, pero leyendo los dos capítulos escatológicos de Mt 24-25.
Miércoles: Mujer pecadora que ungió los pies de Jesús (Mt 26, 6-13): con lágrimas y aceite (Bautismo) entra en contacto con Cristo encarnado, Dios y hombre.
- Santo y gran Jueves: Mt 26, 2-20; Jn 13, 3-17; Mt 26, 21-39; Lc 22, 43-44; Mt 26, 40-27, 5 (como una única lectura). Se unen los temas de: lavatorio de los pies, última cena, oración en Getsemaní y traición de Judas. Cada tres o cuatro años, los Patriarcas y Metropolitas, durante la Liturgia de san Basilio, tras la epíclesis sobre los dones, llevan a cabo la santificación del santo Myron (Crisma). El lavatorio de los pies es visto como el Bautismo de los Discípulos que precede a la Cena Eucarística; son iluminados mientras Judas entra en la noche.
- Santo y gran Viernes: Oficio de la santa e inmaculada pasión de Nuestro Señor Jesucristo (con la lectura de doce Evangelios, leídos lentamente y entre troparios y antífonas; tras el quinto sale del Santuario la procesión con la Cruz). En el centro del Oficio esta la contemplación de la Pasión gloriosa de Jesús junto a la confesión del Buen Ladrón: visto como la Iglesia, la humanidad redimida por Cristo; el ladrón es también llamado: “compañero de camino” del Señor.
- Santo y gran Sábado: Orthros: comprende dos partes centrales: canto de los Enkomia (elogio fúnebre de Jesús con ciento setenta y seis estrofas divididas en tres grupos) y procesión del Epitafion (velo bordado donde está representado el cuerpo de Jesús en la tumba). Durante el canto de Vísperas el Sábado Santo se lleva solemnemente el Epitafion desde el altar en un arca que figura el santo sepulcro y se adorna con abundantes perfumes y flores; cuanto termina el rezo es llevado de nuevo al altar donde permanecerá hasta la Vigilia de la Ascensión. El canto de los Enkomia se hace frente al Epitafion.
Como unión entre las Vísperas y la Liturgia de San Basilio, se hacen 15 lecturas del Antiguo Testamento y 2 del Nuevo: Rm 6, 3-11 y Mt 28, 1-20.
Noche del Sábado al Domingo de Pascua: El pueblo se reúne en la Iglesia a oscuras y se canta la primera parte del Oficio de la noche; después tiene lugar el Rito de la luz: el Sacerdote sale del iconostasio con un cirio encendido y todos encienden sus velas de él, saliendo procesionalmente fuera de la iglesia. Después se canta Mc 18, 1-8, suenan las campanas y se canta el tropario de Pascua, entrando de nuevo en la Iglesia al tiempo que es iluminada y perfumada con el incienso; en la Liturgia de san Juan Crisóstomo se lee el prólogo del Evangelio de Juan; como conclusión de lee una bellísima catequesis pseudo-crisostómica sobre la Pascua. Y por la mañana se canta en varias lenguas: Jn 20, 19-25.

4.- Rito Armenio
El Triduo Pascual tiene mucho influjo jerosolimitano, bizantino, siríaco y latino. Refleja un parecido a la Liturgia en la Jerusalén de los siglos IV-V y quiere mostrar realizadas en Cristo todas las profecías sobre su Pasión y Resurrección. Propiamente comienza el Triduo con una larga vigilia nocturna la noche del Jueves al Viernes.
- Jueves Santo: Absolución de los penitentes, liturgia eucarística de la cena del Señor y lavatorio de los pies.
- Viernes Santo: Oficio matutino, se cantan himnos (subrayan la humillación divina en la Pasión), todo el salmo 118 y se lee Jn 18, 28-19, 16. Tras este oficio se celebra el Oficio de la Crucifixión, formado por ocho partes con salmos y lecturas, donde se meditan las profecías que se verifican en la Pasión de Jesús. Por la tarde se celebra el oficio de la sepultura del Señor, quizás por influjo bizantino.
- Sábado Santo: Oficio de luces, doce lecturas y Eucaristía.
- Domingo de Pascua: con él da comienzo el tiempo llamado Zadig. Una Vigilia sin lucernario (ya que se hace el día anterior) se hace la noche del Sábado al Domingo; en ella se hace una meditación de los Evangelios de la Resurrección. Antes de proclamar los Evangelios a los cuatro puntos cardinales, se hace una doble proclamación de la Resurrección según Juan y Marcos

5.- Rito Copto
- Domingo de Ramos: no unido a la Semana Santa, elemento autónomo. Dos celebraciones: Procesión de Ramos (se lee el texto en los cuatro Evangelistas) y Oficio de Difuntos (prologos): al final de la Eucaristía antes de la comunión; esta oración es por los que morirán durante las Fiestas Pascuales.
- Lunes, Martes y Miércoles santos: no se celebra la Eucaristía; los oficios son fuera del Santuario, en el centro de la nave; el Martes se lee el discurso escatológico de Mt 24-25.
- Jueves Santo: La iglesia toma aspecto fúnebre y de luto; el altar se tapa con paños negros. Tras el Evangelio de la Eucaristía se leen dieciocho oraciones solemnes con cuarenta y ocho Kyrie eleison cada una y con postraciones. También se tiene el rito del lavatorio de pies.
- Viernes Santo: Las Vigilias se caracterizan por largas lecturas evangélicas de la Pasión, precedidas de lecturas del Antiguo Testamento. Por la tarde se celebra el rito de la veneración de la cruz: el icono de la Cruz se pone delante del santuario, adornado con flores y perfumes; se leen diferentes lecturas y se comienza la lectura completa del salterio que continúa toda la noche, esto más la lectura del Apocalipsis el Sábado Santo y de todo el Evangelio de Juan la noche de Pascua, parece ser un resto de la costumbre monástica de leer toda la Escritura durante la Semana Santa; la lectura del salterio concluye con la lectura del salmo ciento cincuenta y uno por el Patriarca o el Obispo.
- Sábado Santo y Vigilia Pascual: llamado Sábado del Gozo, porque ya se celebra el gozo de la Resurrección del Señor; se lee solemnemente el Apocalipsis, y por la tarde, se celebra la Eucaristía por la Resurrección del Señor. Sigue durante la noche la Vigilia Pascual.

Libro: Nin, Manuel. Las Liturgias Orientales. CPL, Barcelona 2008.

Salvador Aguilera López