Sacramentalidad.

Karl-Heinz Menke, Sacramentalidad. Esencia y llaga del catolicismo, BAC, Madrid 2014, 456 págs.


Karl-Heinz Menke, profesor de la Universidad de Bonn, nos ofrece un interesante ensayo sobre un concepto aparentemente moderno pero que, en realidad, define el catolicismo de todos los tiempos: la sacramentalidad. En cinco capítulos el autor aborda los alcances de este concepto y esta realidad hasta sus últimas consecuencias. Los títulos de los mismos son significativos: La esencia del catolicismo tal como se refleja en la crítica protestante, Pensar sacramental o la esencia del catolicismo, La Iglesia como pueblo de Dios desde el cuerpo de Cristo o la esencia sacramental de la Iglesia, La Iglesia: ¿sacramento de Jesucristo o sacramento del Espíritu Santo?, Sacramentalidad dañada o la llaga del catolicismo. En el prefacio apenas glosa estos títulos: los dos primeros capítulos sirven para mostrar la esencia de la sacramentalidad católica en contraste con las críticas protestantes, el tercer capítulo se dirige contra una reforma pneumatológica de la eclesiología supuestamente cristomonista del catolicismo, el cuarto lo que significan la apostolicidad y la unidad sacramental, y el último capítulo acerca de las consecuencias de una sacramentalidad menoscabada.
Además de ideas y propuestas originales, Menke ofrece también una síntesis del pensamiento sacramental de varios autores, como los que encontramos en el capítulo primero: Rudolph Sohm, Adolf von Harnack, Ernst Troeltsch, Karl Rahner, Paul Tillich, Karl Barth, etc. Esto le permite abordar mejor la perspectiva de Martín Lutero y Juan Calvino, que en algunos aspectos se verá reflejada o modificada en algunos autores. Esto permite una primera aproximación a cuestiones disputadas, opción metodológica que recorre las páginas del libro y que lo hace atrayente al lector. El mismo segundo capítulo, para tratar el pensar sacramental del catolicismo, comienza deduciendo este pensar en la cuestión de la ordenación de las mujeres y los documentos pontificios que tratan el tema. En ese capítulo se elabora un término que repetirá en todo el libro: a propósito de Mc 3, 13-19, Menke afirma que los apóstoles «no se encuentran solamente en la Iglesia, sino también frente a ella. Representan el “prae” de Cristo delante de la Iglesia y frente a ella» (pág. 55).
            El segundo capítulo es profundamente bíblico, pero en él se abordan también cuestiones actuales y clásicas. El tercer capítulo se toca un tema especialmente importante para la teología litúrgica, también desde el trasfondo bíblico del capítulo segundo: en los Padres griegos, el concepto de anámnesis era vivido «como algo evidente: que el acontecimiento pasado no permanece en el pasado ni aparece en el presente como pasado, sino que, de alguna manera, comulga con el israelita que lo celebra» (pág. 123). La pérdida de esta perspectiva justificará las tesis asacramentales del nominalismo y de las teologías protestantes.
            La cuestión del Filioque, que siempre se piensa desde el punto de vista de la dogmática, recibe en el capítulo cuarto su implicación sacramental y eclesiológica. También los problemas a la hora de elaborar una teología litúrgica desde la contemporaneidad de Cristo: hay que volver a la necesaria vinculación entre el Cristo pneumático y el Cristo histórico. También se tratan temas sobre la relación entre presbíteros y obispos y los casos en los que se concedió a los primeros la posibilidad de administrar las órdenes sagradas menos la episcopal.
            El último capítulo trata temas más actuales, como la desacralización, en las que partiendo de los conceptos de ‘santo’ y ‘sagrado’ en la Escritura, el autor llega a sus consecuencias en la liturgia romana actual y la disposición del lugar del culto. Muchos de los temas del Espíritu de la liturgia de Joseph Ratzinger aparecen aquí, llegando a conclusiones parecidas. En otras palabras, una especie de examen de conciencia acerca de cómo hemos vivido la sacramentalidad en los últimos tiempos.
            En general, el libro de Menke ofrece perspectivas novedosas y permite ahondar en temas que los manuales de sacramentos apenas pueden abordar por los límites propios del género. Otros temas y análisis de autores pueden ser y de hecho serán discutibles. Se aprecia en algunos de ellos una manera muy alemana de afrontarlos, dado por supuestas ciertas expresiones teológicas o enunciados que en otros contextos y autores ya empiezan a ser discutidos. En cualquier caso, esta obra es un complemento necesario para cualquiera que desee profundizar en las implicaciones que la sacramentalidad eclesial tiene en la teología, espiritualidad y práctica litúrgica.

Adolfo Ivorra


Reseña publicada en Liturgia y Espiritualidad 2017/10.