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Los fundamentos de la renovación litúrgica del siglo XX.

En el número de julio-agosto de la revista Phase encontramos una serie de artículos sobre aquellos que impulsaron y fueron, con sus ideas, el fundamento de la renovación litúrgica. En nuestra web hemos puesto algunos de esos personajes de la mano de Aurelio García Macías, que también ha venido publicando sus biografías y aportaciones en el campo litúrgico en la revista Pastoral Litúrgica. Salvo el Beato Ildefonso Schuster, los personajes que nos presente este número de Phase son "nuevos":


- Dom Lambert Beauduin (R. Russo).
- Odo Casel (G. Rosas).
- Romano Guardini (J. L. Gutiérrez Martín).
- Próspero Guéranger (J. J. Flores Arcas).
- Pío Parsch (R. González).
- Ildefonso Schuster (B. Dalmau).
- Cipriano Vagaggini (A. Berlanga).

En palabras de Matías Augé, que ha escrito la editorial de este número:

"Los señalados en este número de Phase merecen, sin duda, un recuerdo especial porque su pensamiento y su obra trascienden las fronteras del propio país y, algunos de ellos, han sido además expertos activos en el concilio Vaticano II y en la consiguiente elaboración de la reforma litúrgica. Se trata de personalidades vigorosas que han dejado una rica herencia la cual, a distancia de tiempo, sigue siendo acicate eficaz para la vida litúrgica de la Iglesia"

Hay también en este número otras dos notas dignas de mención. La primera es de Maurizio Barba, que habla de la mención de san José en la plegaria eucarística (el texto italiano aquí). En su recorrido histórico muestra el carácter tardío de la devoción a este santo -primeros indicios en Oriente en el s. VII- y nos informa de que esta innovación corresponde al deseo de Benedicto XVI:

"En consideración de la voluntad del santo padre Benedicto XVI, confirmada por el papa Francisco, de introducir el nombre de san José en las plegarias eucarísticas II, III y IV del Misal Romano, respaldada también por la reciente doctrina del magisterio expresada en la Exhortación Apostólica Redemptoris custos de Juan Pablo II, en la que se presenta el vínculo especial de san José con el misterio de Cristo, la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos ha promulgado el decreto con el cual se lleva a cabo esa modificación en el Misal Romano"

No menos importante es la nota "Por razones pastorales" de Jaume González Padrós. Esta cláusula, presente en documentos y rúbricas, "en su formulación completa, la buscaremos en vano en Sacrosanctum Concilium" (p. 441). Además de ser muestra de la preocupación por los casos concretos, el autor constata unos puntos débiles. Uno es la inmutabilidad propia del rito. El otro tiene que ver con quién decide qué es lo adecuado pastoralmente:

"En segundo lugar, y aquí reside, a nuestro juicio, el talón de Aquiles del tema, está la pregunta por la autoridad que determina cuáles son las razones pastorales existente y de qué forma pueden afectar a la acción litúrgica"

El tema es muy sugerente y podemos encontrar en él algunos paralelismos en el mundo del derecho medieval. Este tipo de expresiones, no presentes en la mente de los "padres" del Movimiento litúrgico, hacen necesario conjugar el espíritu de la reforma litúrgica con la situación concreta. En este contexto puede ser interesante la lectura de un artículo que da la primacía a este Movimiento sobre las realizaciones magisteriales: "De la reforma necesaria a la reforma no suficiente. ¿El movimiento litúrgico como 'efecto' del Concilio Vaticano II?" de Andrea Grillo.

Adolfo Ivorra