Ir al contenido principal

Sobre la inclusión de san José en las plegarias eucarísticas.

Hace ya más de un año que se rumoreaba la inclusión de san José en las demás plegarias eucarísticas. Su  presencia en el canon romano, lo mismo que en el caso actual -recordemos que el nombre de pila de Benedicto XVI es José- se debe a la devoción de los papas. Es de sobra conocida la devoción que tenía el beato Juan XXIII a san José. Su inclusión en el canon romano por obra de este papa fue calificada de atrevimiento, pues no solo en Roma sino también en Oriente se considera que si hay algo intocable en la liturgia es sin duda la anáfora. El problema de este tipo de reformas es la sensación de que todo es mudable. Esto ya se ha dejado notar con la cuestión del pro multis, que afecta al relato de la institución.
Desde el punto de vista histórico, la devoción a san José es muy moderna. Nació en el contexto de las nuevas órdenes religiosas y en el s. XIX tuvo una impronta clerical que continúa hasta nuestros días. La figura de este santo ha sido reinterpretada ideológicamente para fines pastorales, como es el caso de la memoria del 1 de mayo:

"...se trataba de la cristianización, o eclesialización, del “día del trabajo” de inspiración, al menos, socialista, y, con ello, de una fiesta de ideas, que, en última instancia, sólo venía a utilizar la celebración del santo padre que crió a Jesús" (M. Kunzler, La liturgia de la Iglesia, 664).

Con respecto a su patrocinio sobre la Iglesia universal, no debemos olvidar la figura de san Miguel arcángel en el cristianismo primitivo y medieval. Desde el punto de vista bíblico, de ser "patrón" del pueblo de Israel (cf. Dn 12,1), san Miguel pasa a ser patrón del Nuevo Pueblo de Dios que es la Iglesia. Cuando la singularidad de los ángeles empiece a pasar desapercibida en el segundo milenio, el tema de la protección y custodia de este santo empezará a ser olvidado. En cuanto a san José, su patronazgo es también muy reciente:

"Pío IX declaró a San José Patrono de la Iglesia Universal en 1870, introduciendo en su honor una fiesta nueva, la del Patrocinio de San José, el domingo III después de Pascua, trasladada por San Pío X al miércoles anterior. Pío XII suprimió esta fiesta, creando, en cambio, la de San José Obrero, el 1 de mayo" (J. López, El año litúrgico, 250).

Las devociones "nuevas" arraigan con fuerza en la Iglesia. Solo hay que ver la importancia que se le da en muchas partes a la fiesta de la Asunción. En este sentido, la inclusión de san José en las anáforas II, III y IV obedece a criterios modernos y es el punto culminante de un redescubrimiento de la figura de san José, que recibió un gran impulso con Juan Gerson (+1429) y la devotio moderna.
Sin embargo, es preocupante que esta decisión solo abarque a estas plegarias y no a las demás: las plegarias por diversas necesidades (antes conocidas como la "V", con cuatro variantes), las plegarias sobre la reconciliación (que son dos) y las plegarias para las misas con niños (que son tres). Y preocupa porque esto puede deberse a dos motivos: la posible supresión de las plegarias excluidas mencionadas, o la intención de establecer dos "categorías" de plegarias en un mismo misal. Quien tenga devoción a san José y se percate de su ausencia en estas plegarias, puede llegar a la conclusión de que son menos importantes o de segunda categoría. También es difícil comprender, en una época tan "obsesionada" con la catequesis infantil como la nuestra, que se quiera promover la devoción a san José y no se tengan en cuenta estas plegarias.
La inclusión y supresión de santos en la liturgia es algo habitual desde las últimas décadas en el ordo missae y en toda la historia de la liturgia con respecto al calendario. Los santos a los que más devoción se les tenía en el ámbito romano en la edad media figuraban en el antiguo Confiteor: la Virgen María, san Miguel, Juan Bautista, Pedro y Pablo. Con san José y su inclusión en estas anáforas, la familia de Jesús queda ampliamente representada no solo en el año litúrgico sino también en el ordinario de la misa.

Adolfo Ivorra