lunes 31 de octubre de 2011

1 y 2 de noviembre: santos y difuntos.

Textos de "El año litúrgico" de Mons. Julián López Martín (Madrid, 1984, 258-260).

SOLEMNIDAD DE TODOS LOS SANTOS


Esta solemnidad tiene sus orígenes en la dedicación al culto cristiano del Panteón de Roma, el año 610, en honor de la Santísima Virgen y de todos los mártires. También las Iglesias  orientales tenían una conmemoración conjunta de los santos. La fijación del 1 de noviembre se produce en el siglo IX, extendiéndose por todo el Imperio francogermánico bajo el pontificado de Gregorio IV (827-844).
La característica más peculiar de esta fiesta es la de celebrar en un solo día la memoria de esa "muchedumbre innumerable, que nadie puede contar" (Ap, 7,2-4.9-14: 1ª lect), de los seguidores de Jesús que ya han alcanzado la meta de la felicidad eterna. Esa "multitud de intercesores" (oración colecta), que ahora son "semejantes a Dios y le ven tal cual es" (1Jn 3,1-3: 2ª lect), hicieron realidad en esta vida el espíritu de las bienaventuranzas, es decir, fueron pobres, mansos, limpios de corazón, pacíficos, misericordiosos, lloraron sus pecados y tuvieron hambre y sed de la salvación (Mt 5,1-12: evang).
La liturgia sabe que, al celebrar el recuerdo de todos estos hombres y mujeres, anónimos la inmensa mayoría, está celebrando también el misterio de nuestra comunión con ellos y, en definitiva, la grandeza de una común vocación a la santidad que en ellos ya ha dado fruto, y en nosotros también lo puede dar si somos fieles y perseveramos. Sólo Dios es "el solo Santo entre todos los santos" (oración poscomunión) y de él viene toda santificación.
La Iglesia terrena se alegra en esta fiesta en honor de la Iglesia del cielo (cf. introito), pero obtiene también en ella la fuerza para seguir peregrinando hasta entrar en la Jerusalén celeste:

"Porque hoy nos concedes celebrar la gloria
de todos los santos, nuestros hermanos,
asamblea de la Jerusalén celeste,
que eternamente te alaba.
Hacia ella, aunque peregrinos en país extraño,
nos encaminamos alegres,
guiados por la fe
y animados por la gloria de los santos;
en ellos encontramos ejemplo
y ayuda para nuestra debilidad" (prefacio)

El camino que recorrieron los santos lo podemos recorrer todos los bautizados, es decir, todos los que hemos sido hechos hijos de Dios "y aún no se ha manifestado lo que somos" (1Jn 3,2: 2ª lect).

LA CONMEMORACIÓN DE TODOS LOS FIELES DIFUNTOS


La piedad popular ha unido el culto a los santos y recuerdo de los difuntos, sin duda ante la proximidad de una y otra conmemoración litúrgica. Lo cierto es que en la solemnidad de 1 de noviembre y en la conmemoración del día 2 late una misma fe eclesial, iluminada por la esperanza de la vida eterna.
La actual Conmemoración de Todos los Difuntos se remonta a una disposición del santo abad Odilón de Cluny, que en el año 998 dispuso que en todos los monasterios de su jurisdicción "se recordara a las almas del purgatorio para aliviarlas de sus penas y alcanzarles de Dios purificación e indulgencia", según cuenta su biógrafo. Escogió precisamente el 2 de noviembre por su proximidad con la solemnidad de Todos los Santos.
Bajo el influjo de Cluny, la conmemoración se extendió pronto por toda Europa. La liturgia romana la introduce en el siglo XIV. De España se sabe que existió una celebración análoga dentro de la liturgia hispánica, pues San Isidoro de Sevilla (+636) manda en la Regla de los monjes que el día después de Pentecostés "se celebre el santo sacrificio por los espíritus de los difuntos, a fin de que, participando de la vida bienaventurada, reciban más puros sus cuerpos el día de la resurrección". Precisamente en España nació la costumbre, confirmada por el papa Benedicto XIV en 1748, de celebrar tres misas el día 2 de noviembre. En 1915, el papa Benedicto XV extendió este privilegio a toda la Iglesia, con el fin expreso de que una de las tres misas sirviese perpetuamente para compensar los legados de misas que por incuria de los hombres se hubiesen perdido o dejado de cumplirse.
Hoy el Misal romano conserva los tres formularios de misas del día 2 de noviembre, y tan sólo dice que "pueden elegirse a gusto del celebrante". Los formularios de estas misas han sido renovados prácticamente en su totalidad; las colectas son nuevas, y recogen la fe de la Iglesia en la vida eterna a partir del misterio pascual, el gran ausente de la  mayoría de las oraciones por los difuntos del viejo Misal de San Pío V.
En cuanto a las lecturas, es preciso elegirlas de entre las que se proponen para las misas de difuntos. Asimismo es necesario escoger entre varios prefacios propuestos en el Ordinario de la misa.

domingo 30 de octubre de 2011

Liturgy Trek.


Desde que recuerdo, siempre me ha gustado Star Trek. Siendo más concreto, The Next Generation. Creo que en el mundo litúrgico en que vivimos, multicultural y multilitúrgico, hay de todo. Cada liturgia nos puede parecer como una civilización o raza de las que se ven en Star Trek. Y la labor del liturgista "de frontera" está en conocer esas liturgias que ningún otro liturgista ha ido jamás. Pero el conocimiento de las "extrañas y complejas" liturgias orientales se la dejamos a nuestro colaborador Salvador Aguilera, que para eso va a Roma, a estudiar estas liturgias. Aquí nos referimos a esas "liturgias" occidentales que son de alguna manera romanas, pero que son como las estanterías de Ikea: tu las montas y las dejas con menos baldas de las que viene, o le pones otras con las que no venían. Esas extrañas "liturgias", dignas de una labor de exploración del capitán Jean-Luc Picard, las podemos clasificar de alguna manera:

a) Las que "emanan" de algún movimiento eclesial moderno.
b) Las "Juan Palomo" (Yo me lo guiso yo me lo como).

Las primeras, pues son complejas de tratar. Y lo son porque hablar de ellas o criticarlas es lo mismo que criticar al movimiento que las ha "creado". Aquí observamos el adagio de san Próspero de Aquitania en su sentido inverso: lex credendi - lex orandi, siendo lex credendi no la fe eclesial -que se presupone- sino aquellas creencias, doctrinas y sensibilidades teológicas que toman cuerpo ritual. Las segundas son las que se refiere el papa en sus escritos de cuando era cardenal: los "grupos" de liturgia que crean su propia liturgia.
No obstante, tanto las primeras como las segundas, saben que su tiempo es corto, que desaparecerán irremediablemente, porque, como los que las sustentan, son hijos de una época y responden a situaciones concretas. El problema no es ese, sino que los susodichos tienen pretensiones de inmortalidad. Y el espacio litúrgico suele sufrir sus ansias de sobrevivir. Es curioso ver altares de cemento colocados literalmente al borde del presbiterio, como si quisieran evitar por todos los medios celebrar "como antes". Sedes inamovibles, que miran al pueblo, ya sea detrás del altar o a un lado de este. Y, por cierto, no pocas de ellas son triples. Así que no es por ir en contra de lo antiguo. Es simplemente por esas ansias de inmortalidad espacial que tienen algunos "reformadores". El altar se separa después del Vaticano II para poder rodearlo en la incensación: estos altares situados al borde del precipicio, hacen imposible esto.
Otro tanto se puede decir de la inexistencia de lavabos (jarra y palangana) en las sacristías, de incensarios, ornamentos negros y rosas, palias y velos de cálices... y hasta copones. Recuerdo que en el último encuentro de liturgistas con ocasión de las jornadas de la AEPL, Jaume González hablaba de que un presbítero bizantino no tiene problemas en celebrar en Grecia o en Pekín: todas las iglesias bizantinas tienen la misma disposición. Pero en el caso de los romanos, siempre tenemos que hacer esta odiosa pregunta: ¿aquí qué/cómo se hace? Y es que ante una gran vacatio legis que son las muy generales rúbricas actuales, siempre hay "modos" y "formas" distintas de hacer las cosas. En las comunidades contemplativas pasa mucho de esto: hasta el último momento no te enteras de cómo unen las vísperas con la misa, etc. Parroquias en las que no se sabe dónde hacer la homilía, desde dónde se harán las preces y qué te traerán en la procesión de ofrendas. Da igual que se tenga un doctorado en liturgia o cincuenta años de ministerio sacerdotal: la pregunta sobre cómo celebrar en una iglesia que no conocemos siempre estará ahí.
La gran capacidad de elegir que tienen los libros litúrgicos actuales, sumada a "costumbres" y "usos", no pocos de ellos contra legem, hacen esto verdaderamente insufrible. Y desde aquí vienen las comparaciones: este sacerdote celebra así, el otro de otra manera, etc. Al final, el liturgista sacerdote es otro que "hace cosas raras", no menos que uno que se las dé de "original". Aquí recuerdo que en una iglesia en la que nunca había celebrado, me senté después de la homilía y después de la comunión, como lo indica la OGMR. Entre algunos se comentaba si yo estaba "cansado". En este tipo de cosas se palpa fácilmente que la reforma litúrgica no ha entrado en el pueblo cristiano. Porque la reforma litúrgica no son sólo ritos que se ha reformado -y que siempre se pueden reformar mejor, con otras sensibilidades-, sino grandes intuiciones pastorales, litúrgicas y espirituales.
Hace poco el papa Benedicto XVI nos hablaba de la importancia de la reforma litúrgica no estaba tanto en la reforma de los ritos como en el cambio de mentalidad. Yo no estoy del todo de acuerdo con esa afirmación, pero no cabe duda de que sin cambio de mentalidad no vamos a ninguna parte. Y para que haya ese cambio, hace falta una participación activa.
Desde aquí recomiendo, más que la visita a "monumentos" el Jueves Santo -que ya no existen, porque ya no se llaman monumentos, por ejemplo-, una visita a varias parroquias y parroquias "personales", iglesias y oratorios, para darnos cuenta de los límites y las bondades de nuestro actual rito romano. Viendo las "fronteras" quizás seamos capaces de contemplar mejor las dimensiones del problema y pensar en futuras soluciones a un rito muy "libre" y con pocos referentes, tanto rubricales como espirituales. Este proceso es doloroso, porque implica comprobar la dejadez y la poca vida espiritual de muchas comunidades "católicas", pero es algo necesario para no ser "fundamentalistas" y "dogmáticos" a la hora de expresar nuestra visión de la reforma litúrgica y de la liturgia en sí misma.

Adolfo Ivorra

sábado 29 de octubre de 2011

Calendario Propio de la "Orden de los Siervos de María" (Servitas)

ENERO

12. SAN ANTONIO MARÍA PUCCI, PRESBÍTERO (FIESTA)
15. Beato Santiago de Villa, "Defensor de los pobres”, terciario

FEBRERO

03. Beato Joaquín de Siena, religioso (Memoria)
17. LOS SIETE SANTOS PADRES FUNDADORES DE NUESTRA ORDEN (SOLEMNIDAD)
19. Beata Isabel Picenardi, virgen (Memoria)

MARZO – ABRIL

Viernes de la quinta semana de Cuaresma: SANTA MARÍA AL PIE DE LA CRUZ (FIESTA)

MAYO

04. SAN PEREGRINO LAZIOSI, RELIGIOSO (FIESTA)
08. La Santísima Virgen María, Madre y Mediadora de Gracia
11. Beato Juan Benincasa, religioso
12. Beato Francisco de Siena, presbítero (Memoria)
30. Beato Santiago Felipe Bertoni, presbítero (Memoria)

JUNIO

19. SANTA JULIANA FALCONIERI, VIRGEN (FIESTA) (Para las monjas y las hermanas: SOLEMNIDAD)
27. Beato Tomás de Orvieto, religioso

JULIO

01. Beato Ferdinando María Baccilieri, presbítero
04. Beato Ubaldo de Borgo Sansepolcro, presbítero
13. Santa Clelia Barbieri, virgen. Fundadora de las Mínimas de la Santísima Virgen de los Dolores (Memoria)

AGOSTO

23. SAN FELIPE BENICIO, PRESBÍTERO. INSIGNE PROPAGADOR DE NUESTRA ORDEN (FIESTA)
28. SAN AGUSTÍN, OBISPO, DOCTOR DE LA IGLESIA Y LEGISLADOR NUESTRO (FIESTA)
31. Beato Andrés de Borgo Sansepolcro, religioso

SEPTIEMBRE

01. Beata Juana de Florencia, virgen (Para las monjas y las hermanas: Memoria)
05. Beata María Magdalena Starace, virgen. Fundadora de las religiosas Compasionistas Siervas de María
06. Beato Buenaventura de Forli, presbítero Memoria
15. NUESTRA SEÑORA, LA VIRGEN DE LOS DOLORES, PATRONA PRINCIPAL DE NUESTRA ORDEN (SOLEMNIDAD)
22. Dedicación de la Basílica de Monte Senario (Memoria)

OCTUBRE

03. Beata. Mª Guadalupe Ricart Olmos, virgen y mártir (Memoria)
25. Beato Juan Ángel Porro, presbítero (Memoria)

NOVIEMBRE

16. TODOS LOS SANTOS DE LA ORDEN DE LOS SIERVOS DE MARÍA (FIESTA)
17. Conmemoración de todos los Difuntos de la Orden: Hermanos, hermanas, parientes y bienhechores.

DICIEMBRE

10. Beato Jerónimo de la Ciudad de "Sant'Angelo in Vado", presbítero
15. Beato Buenaventura de Pistoia, presbítero

viernes 28 de octubre de 2011

Calendario Propio de la "Congregación del Oratorio" (de San Felipe Neri)

ENERO

16. Beato José Vaz, presbítero
30. Beato Sebastián Valfré, presbítero (Memoria) (Para algunas Congregaciones: Fiesta)

MAYO

26. SAN FELIPE NERI, PRESBÍTERO. FUNDADOR Y PATRÓN DE LA CONGREGACIÓN (Solemnidad)

AGOSTO

30. Beato Juan Juvenal Ancina, obispo (Memoria)

OCTUBRE

05. San Luis Scrosoppi, presbítero (Memoria)

DICIEMBRE

15. Beato Antonio Grassi, presbítero

jueves 27 de octubre de 2011

Calendario Propio de los "Misioneros Combonianos del Corazón de Jesús" (MCCJ)

FEBRERO

08. Santa Josefina Bakhita, virgen (Memoria)

MAYO

Último sábado de mayo: Nuestra Señora del Sagrado Corazón (Memoria)

JUNIO

Viernes después de la II semana después de Pentecostés: SACRATÍSIMO CORAZÓN DE JESÚS, TITULAR DEL INSTITUTO (SOLEMNIDAD)

SEPTIEMBRE

09. SAN PEDRO CLAVER, PRESBÍTERO. PATRONO DEL INSTITUTO (SOLEMNIDAD)

OCTUBRE

01. SANTA TERESA DEL NIÑO JESÚS, VIRGEN. PATRONA DE LAS MISIONES (FIESTA)
10. SAN DANIEL COMBONI, OBISPO. FUNDADOR DEL INSTITUTO (SOLEMNIDAD)
20. Beatos David Okelo y Gildo Irwa, mártires

NOVIEMBRE

Fecha que se establecerá anualmente: Conmemoración de los hermanos, familiares y bienhechores difuntos

DICIEMBRE

03. SAN FRANCISCO JAVIER, PRESBÍTERO. PATRONO DE LAS MISIONES (FIESTA)

miércoles 26 de octubre de 2011

La importancia del pueblo en la liturgia.

Se podría decir la importancia de la asamblea pero, a menos que seamos seguidores de Martimort -para el que asamblea era sinónimo sólo del pueblo, sin los moradores del presbiterio- debemos decir preferentemente pueblo. Algunos ministros se comprenden como pueblo, por ejemplo cuando el misal dice: "el pueblo responde".
Una tentación a la hora de hablar del pueblo y su participación en la liturgia sería reducirlo al período de los libros litúrgicos emanados de la reforma litúrgica del concilio Vaticano II. Haciendo un poco de memoria, el primer papa en hablar de participación activa fue san Pío X. Por tanto, la participación del pueblo es algo innato a la liturgia. No es algo "inventado" o requerido de forma exclusiva en las actuales celebraciones litúrgicas de rito romano. Quizás en las misas "rezadas" del misal de 1962 esto no sea tan evidente, pero en las cantadas es fundamental. No obstante, nuestra atención se dirige al rito actual, pero teniendo en cuenta las aportaciones y tradiciones contenidas en ese misal.
Si leemos los antiguos manuales de liturgia de principios del s. XX, esos que siempre descalificamos calificándolos de "rubricistas", encontraremos interesantes principios de la celebración. Uno de esos principios era que siempre es necesaria la asistencia de un ministro al sacerdote celebrante. Escribiendo de memoria, creo recordar que de forma casuística se planteaba el caso de que sólo hubiera una mujer como "pueblo" y que ésta debía también asistir al sacerdote al altar, pero de lejos. Corrijo, lo voy a transcribir del archiconocido Manual de Liturgia Sagrada de Antoñana (Madrid, 1947).

n. 431: "Es ILÍCITO celebrar la Misa si no hay un MINISTRO que sirva y responda al Celebrante. Debe ser varón; mas a falta de él y con justa causa, podrá suplirle alguna mujer que responda de lejos, sin acercarse al altar"

Salvando las distancias, aquí se encuentra in nuce la posibilidad de que las mujeres asistan al altar... Al margen de esto -que nos desvía del tema-, nos damos cuenta que en esa misa en la que parecía que el sacerdote lo hacía todo, en realidad, no lo podía hacer sin ministro. Si nos vamos a Oriente, pues evidentemente encontraremos lo mismo. ¿Qué pasa hoy? Yo te lo diré: que no hay ministros, y si los hay -y aquí viene lo bueno- los hay sin revestir, no porque el párroco de turno lo quiera, sino porque al haberse dado en décadas anteriores la posibilidad de revestirse o no, los mismos monaguillos prefieren lo segundo. También se da lo primero, expresión de un clericalismo ministerial que reserva las vestiduras sagradas para el solo celebrante principal. Esto es lo que hay, pero desde el punto de vista de la tradición -que no mera costumbre- de nuestro rito romano, celebrar sin ministro no sería correcto. Una de las razones por las cuales les es fácil a algunos sacerdotes omitir el rito del lavabo es que no hay ministro que le ayude a hacerlo. También el no usar nunca incienso porque, en rigor, siempre tiene que haber uno o dos ministros que presenten el incensario y la naveta. Cuando por un deseo -casi capricho- del sacerdote que lo hace el mismo, es desagradable ver cómo tiene que ingeniárselas para abrir el incensario, ponerlo a su altura, poner incienso -¡dejando a veces la naveta sobre el altar!-, etc. O tener que casi agacharse si se dispone de un pie de incensario. ¿Os imagináis al papa haciéndolo en el Vaticano? ¿O a vuestro obispo?


Luego está la cuestión del lector. En la liturgia anterior al concilio Vaticano II -que llamaremos modo extraordinario como lo hace el magisterio actual-, sólo podía leer un lector instituido/ordenado como tal. También en el actual rito. Aquí reside un problema sobre el estatuto del lectorado que no podemos aclarar aquí, pero que trato en mi libro sobre Los sacramentales. Los lectores pueden ser ad casum, aunque lo sean de forma prácticamente estable. Pero es que a veces ni con esas se encuentran lectores. Hasta aquí ya vamos descubriendo de que, sin quererlo, el sacerdote se va convirtiendo en el hombre orquesta: todo lo hace él.
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Y, finalmente, está la cuestión del canto y las respuestas del pueblo. El "sacerdote orquesta" tampoco tiene como cometido cantarlo todo. Aquí vamos a hacer uso de dos libros poco conocidos: los Graduale Simplex y Romanum, renovados después del concilio Vaticano II. En la Introducción al Graduale Simplex, pensado para comunidades pequeñas, se dice que el cantor comienza las antífonas (de entrada y de comunión), y que "la asamblea de los fieles debe cantar las antífonas y las respuestas que hay en los salmos interleccionales". El Graduale Romanum es más explícito. Transcribimos algunas normas -que sólo están en latín-:

1. Populo congregato, et sacerdote cum ministris ad altar accedente, incipitur antiphona ad introitum [...] Antiphona a coro decantata, versus a cantore vel a cantoribus proferatur...

Estas indicaciones ya nos hablan de un cantor y de un coro. Por tanto, del mismo modo que debe haber ministro y lector, también debe haber coro. Cuando no hay, los libros litúrgicos adjudican sus funciones al pueblo. ¿Quién inicia el canto de entrada? Pues el cantor o el coro (pueblo), no el sacerdote.

3. Hymnus Gloria in exclesis inchoatur a sacerdote vel, pro opportunitate, a cantore.

¿Quién inicia el canto del Gloria? El sacerdote o un cantor. Pero el canto lo deben hacer TODOS. Lo mismo puede decirse del Aleluya (n. 7).

11. Credo de more aut ab omnibus aut alternatim cantatur.

Pues sí, el Credo también se canta.

16. Dum fractio panis et immixtio peraguntur, invocatio Agnus Dei a cantoribus, omnibus respondentibus, cantatur.

Si se ve que después de dar la paz -y el gesto, por cierto, no tiene canto- el sacerdote procede a la fracción del pan, está claro que hay que empezar a cantar el Cordero de Dios. La práctica universal, en cambio, muestra que tiene que ser el mismo sacerdote quien lo inicie, como si los fieles, después de haber vivido tantas misas, no supieran cuándo tiene que cantarse/rezarse.

17. Dum sacerdos sumit Corpus Domini, inchoatur antiphona ad communionem. Cantus autem eodeam modo peragitur ac cantus ad introitum, ita tamen ut cantores sacramentum commode participare possint.

El canto de entrada y comunión son semejantes. Ninguno de los dos los inicia el sacerdote. El primero está claro en el n. 1 del Graduale Romanum. El segundo por esta rúbrica: mientras el sacerdote sume el cuerpo del Señor. Si está comiendo no puede estar cantando. O no te acuerdas de eso de "no comas con la boca abierta". Y después tiene que beber la sangre del Señor. Y después tiene que decir a cada comulgante: "Cuerpo de Cristo". Por todo esto, el sacerdote no puede ni iniciar el canto ni ser él el "cantor" -si es que no el único que canta- del canto de comunión. Sobre el canto de ofertorio, ya dije lo que correspondía en el post La necesidad del coro.
Mons. Novell
Todo esto nos indica que hacen falta tres ministerios en una liturgia, por ejemplo, dominical: ministro, lector y cantor (o mejor coro). Y todo esto se desprende de la tradición y las normas litúrgicas. Por todo esto -y ahora pasamos al "oscuro mundo" de la pastoral- hay que decir que celebrar con pocas personas una misa dominical es de por sí un riesgo. Porque hasta celebrando con unas cuantas no te encuentras las necesarias para cubrir estos ministerios. Pasados unos meses del eco mediático-eclesiástico de unas declaraciones del obispo de Solsona, Xavier Novell, hay que decir que tiene toda la razón. La cuestión se ha enfocado desde el punto de vista de la falta de sacerdotes. Pero es que la correcta celebración de la liturgia dominical exige un mínimo necesario o, como dirían algunos, cierta "dignidad". En comunidades con menos de 12 personas -el número no tiene en sí importancia- se comprueba con facilidad que la mayoría de edad es apabullante, y que es casi imposible que pueda haber los ministerios exigidos por la celebración que hemos mencionado arriba.
Parece como si nuestro rito romano, sobre todo después de la reforma litúrgica -cuando debería ser al contrario- es un rito "rezado", minimalista, poco "sagrado" que se puede hacer en cualquier parte y con cualquier gente. Pero es tan rito como cualquier otro de la cristiandad. Si el rito bizantino no puede concebirse sin acólitos, lectores y coro, habría que preguntarse por qué el nuestro sí. Y la respuesta es clara: porque en realidad no tenemos comunidades católicas en el sentido estricto de la palabra. Tenemos comunidades muertas, sin participación activa, sino con una mera asistencia a los "servicios religiosos". En este sentido, ni la reforma litúrgica ni los deseos de participación activa de san Pío X -¡que ya ha pasado un siglo!- han entrado en algunas de nuestras comunidades. Hablo específicamente de algunas rurales. La falta de sacerdotes está poniendo las cosas en su sitio: no se puede celebrar el domingo de verdad, sin una comunidad viva. No se puede ver la pluralidad y ministerialidad de la Iglesia si no hay lectores, acólitos, etc. La ausencia del coro puede convertir a la misa en una pseudo-ópera en la que sólo se escucha cantar al sacerdote, que tendría que omitir partes propias, diálogos sacerdote-fiel y oraciones secretas, con claro detrimento de la celebración litúrgica y de su piedad personal.
En estos últimos tiempos, la mirada sobre la liturgia y las semejanzas/diferencias entre los ritos occidentales y orientales se limita a cuestiones exteriores y ritos ausentes/presentes. Creo que habría que profundizar en los elementos comunes necesarios de toda celebración eucarística y que estamos olvidando por una práctica pastoral alitúrgica que no crea comunidad ni se fundamenta en ella, sino que desde un punto de vista legalista pretende ofrecer la posibilidad de cumplir el precepto dominical y asegurar una etérea y cuestionable "presencia de Iglesia" en comunidades que no lo son en su corazón. Ya es hora de dejar de instrumentalizar la liturgia y respetar sus dinamismos propios. Serán los obispos, como Mons. Novell, los que den el primer paso que muchos sacerdotes no nos atrevemos a dar.

Adolfo Ivorra

martes 25 de octubre de 2011

Calendario Propio de la "Orden de San Jerónimo"

ENERO

26. SANTA PAULA, NUESTRA MADRE, RELIGIOSA (SOLEMNIDAD)

MAYO

09. La Invención y traslación de San Jerónimo de Belén a la Basílica de Santa María la Mayor, en Roma

AGOSTO

28. SAN AGUSTÍN, OBISPO Y DOCTOR DE LA IGLESIA (FIESTA)

SEPTIEMBRE

28. Santa Eustoquia, virgen (Memoria)
30. SAN JERÓNIMO, NUESTRO PADRE. PRESBÍTERO Y DOCTOR DE LA IGLESIA (SOLEMNIDAD)

NOVIEMBRE

08. TODOS LOS SANTOS DE LA FAMILIA JERÓNIMA (FIESTA)
14. Conmemoración de todos los difuntos de la Familia Jerónima

lunes 24 de octubre de 2011

Libros 2011: L'evangeliario.

AA.VV., L'evangeliario nella storia e nella liturgia, Magnano, 2011, 404pp.
Per comprendere l’uso liturgico dell’evangeliario
 
“La liturgia che ha per protagonista l’evangeliario non solo è vissuta ininterrottamente da secoli nella chiesa, ma è celebrata anche nella Gerusalemme celeste … Noi siamo ancora in attesa di questa liturgia della Gerusalemme celeste, ma la liturgia cristiana, in cui l’evangeliario è presente e regna sull’assemblea, ne è promessa e profezia” (Enzo Bianchi).
Come procedere alla realizzazione di un evangeliario di indubitabile qualità artistica e del tutto conveniente all’uso liturgico? Tale interrogativo, che la diocesi di Milano ha voluto affrontare al fine di realizzare un nuovo evangeliario per la chiesa ambrosiana, è al cuore degli interventi pubblicati nel presente volume, contributi concernenti aspetti liturgici e artistici, nonché esempi di recenti realizzazioni, arricchiti da una riflessione sulle radici bibliche della lettura pubblica della Parola e da uno studio sull’uso liturgico dell’evangeliario.

domingo 23 de octubre de 2011

Calendario Propio de la "Orden de la Santísima Trinidad" (Trinitarios)

ENERO

07. San Juan de Ribera, obispo, de la Cofradía de la Santísima Trinidad (Memoria)
22. San Vicente Pallotti, presbítero, terciario trinitario (Memoria)
28. SANTA INÉS, VIRGEN Y MÁRTIR. PATRONA PRINCIPAL DE LA ORDEN DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD
(FIESTA)

FEBRERO

04. Beata Isabel Canori Mora. Madre de familia y terciaria Trinitaria (Memoria)
14. SAN JUAN BAUTISTA DE LA CONCEPCIÓN, PRESBÍTERO. REFORMADOR DE LA ORDEN DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD (FIESTA)

MARZO

24. Beato Diego José de Cádiz, presbítero, de la Cofradía de la Santísima Trinidad (Memoria)

ABRIL

16. San Benito José Labre, de la Cofradía de la Santísima Trinidad (Memoria)

MAYO

07. Traslado de las Reliquias de San Juan de Mata
11. Beato Domingo Iturrate, presbítero (Memoria)
Domingo después de Pentecostés: SANTÍSIMA TRINIDAD, TITULAR DE LA FAMILIA TRINITARIA (SOLEMNIDAD)

JUNIO

08. SAN MIGUEL DE LOS SANTOS, PRESBÍTERO. PROTECTOR DE LA JUVENTUD TRINITARIA (FIESTA)
09. Beata Ana María Taigi, madre de familia. Patrona de la Tercera Orden Trinitaria (Memoria)

AGOSTO

12. Beato Inocencio XI, Papa, terciario trinitario (Memoria)
25. San Luis, rey de Francia, terciario trinitario (Memoria)

SEPTIEMBRE

12. Santo Nombre de María (Memoria)
24. Beato Marcos Criado, presbítero y mártir (Memoria)
28. San Simón de Rojas, presbítero (Memoria)

OCTUBRE

08. NUESTRA SEÑORA DEL BUEN REMEDIO. PATRONA DE LA ORDEN TRINITARIA (SOLEMNIDAD)
23. SANTÍSIMO REDENTOR (FIESTA)

NOVIEMBRE

04. San Félix de Valois, presbítero. Cofundador de la Orden de la Santísima Trinidad (Memoria)
13. TODOS LOS SANTOS DE LA ORDEN DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD (FIESTA)
14. Conmemoración de todos los Difuntos de la Orden de la Santísima Trinidad

DICIEMBRE

17. SAN JUAN DE MATA, PRESBÍTERO. FUNDADOR DE LA ORDEN DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD (SOLEMNIDAD)

sábado 22 de octubre de 2011

Calendario Propio de la "Congregación de Clérigos Regulares" (Teatinos)

ENERO

03. SAN JOSÉ MARÍA TOMASI, PRESBÍTERO (FIESTA)

MAYO

08. BIENAVENTURADA MARÍA VIRGEN, MADRE PURÍSIMA (FIESTA)

JUNIO

17. Beato Pablo Burali, obispo (Memoria)

AGOSTO

07. SAN CAYETANO, PRESBÍTERO. FUNDADOR DE NUESTRA ORDEN (SOLEMNIDAD)

SEPTIEMBRE

14. EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ. TITULAR DE NUESTRA ORDEN Y ANIVERSARIO DE SU FUNDACIÓN (SOLEMNIDAD)

NOVIEMBRE

10. SAN ANDRÉS AVELINO, PRESBÍTERO (FIESTA)

DICIEMBRE

12. Beato Juan Marinoni, presbítero (Memoria)

viernes 21 de octubre de 2011

Ordenación del Salterio y de los Cánticos en la "Liturgia Horarum" del Rito Romano

La manera de distribuir y ordenar los Salmos y los Cánticos Bíblicos en la Liturgia de las Horas ha variado a lo largo de la Historia; ya en Sacrosanctum Concilium 21 se puede ver cómo el Concilio ve conveniente que los salmos se distribuyan en un periodo de tiempo más largo que una semana, por eso se determinó distribuir la Salmodia en cuatro semanas:





En estas cuatro semanas también aparecen, junto con la Salmodia, los Cánticos Bíblicos (OGLH 136-137):
1.- Laudes: Antiguo Testamento
2.- Vísperas: Nuevo Testamento







Para preparar este material me he servido del Capítulo que usa Mons. Julían López Martín en su Libro "La Liturgia de la Iglesia" BAC (Colección de Manuales "Sapientia Fidei"), Madrid 2009; pag. 372-375

jueves 20 de octubre de 2011

Jornada Académica: "El Derecho en la Vida de la Iglesia"

"El Derecho en la Vida de la Iglesia" es el título de la Jornada Académica, organizada por la Facultad de Derecho Canónico de la Universidad Eclesiástica "San Dámaso" de Madrid, que tendrá lugar el próximo día 4 de Noviembre en el Aula Magna del Seminario.

El interés de esta Jornada para nuestro Blog lo tiene la primera de las Ponencias, en la cual se hablará sobre la Constitución Apostólica "Anglicanorum Coetibus" y la Liturgia que se celebra en los Ordinariatos, dado su Patrimonio litúrgico propio; recordarán nuestros lectores el Post del Doctor Ivorra: "Los anglicanos que vuelven... ¿qué Liturgia celebran?" y también la: "Teología Eucarística Anglicana".

Con respecto a la Liturgia, la Constitución Apostólica dice: "III. Sin excluir las celebraciones litúrgicas según el Rito Romano, el Ordinariato tiene la facultad de celebrar la Eucaristía y los demás sacramentos, la Liturgia de las Horas y las demás acciones litúrgicas según los libros litúrgicos propios de la tradición anglicana aprobados por la Santa Sede, con el objetivo de mantener vivas en el seno de la Iglesia católica las tradiciones espirituales, litúrgicas y pastorales de la Comunión anglicana, como don precioso para alimentar la fe de sus miembros y riqueza para compartir".

Programa de la Jornada

La Jornada comenzará, a las 10:00, con la presentación del programa por parte del Dr. D. Roberto Serres López de Guereñu, Decano de dicha Facultad; la primera Ponencia estará a cargo del Dr. D. Gianfranco Ghirlanda, sj, Profesor de la Pontificia Universidad Gregoriana, cuyo título es "La constitución apostólica "Anglicanorum coetibus".

A continuación el Dr. D. Manuel J. Arroba Conde, cmf, Profesor de la Pontificia Universidad Lateranense, hablará sobre la "Relación entre las pruebas y la comprobación de la verdad en el proceso canónico"; seguidamente Mons. Giuseppe Versaldi, Obispo de Alessandria (Italia) nos deleitará con la Ponencia titulada: "Contribución y límites de las ciencias psicológicas en el discernimiento y en la formación sacerdotal". El broche final lo pondrá el Emmo. y Rvdmo. D. Antonio Mª Rouco Varela, Cardenal Arzobispo de Madrid y Gran Canciller de dicha Universidad Eclesiástica.

miércoles 19 de octubre de 2011

"La Bendición del Óleo de los Enfermos en el contexto de la Misa Crismal"

El pasado día 17 de Octubre el Sacerdote D. Francisco Javier Sánchez Martínez llevaba a cabo la Defensa de la Tesina titulada "La Bendición del Óleo de los enfermos en el contexto de la Misa Crismal, según aparece en el Misal Romano de Pablo VI (2ª Ed. Típica)".




Introducción




Habría que decir que la Missa Chrismatis es un acontecimiento del todo singular, un rito anual y único, propio del Rito Romano, que acontece antes del Triduo Pascual: la mañana del Jueves Santo o algún día previo de esa semana.




Su liturgia es antigua y venerable, reúne al Obispo con su presbiterio y sus diáconos y con todo el pueblo santo, convirtiéndose la celebración en una verdadera Epifanía de la Iglesia local; y por eso se congregan todos los que guardan relación directa con estos Óleos: a.- Óleo de los Catecúmenos: los que colaboran en las catequesis y en la misión evangelizadora; b.- Óleo de los Enfermos: enfermos, ancianos, religiosos que asisten a los enfermos, profesionales y agentes de pastoral sanitaria; c.- Santo Crisma: los niños, jóvenes y adultos, junto a sus catequistas, que serán ungidos en el Bautismo y en la Confirmación, también los Seminaristas y Diáconos que serán ungidos ese mismo año al recibir el Sacramento del Orden, y también los miembros de las nuevas parroquias que serán dedicadas solemnemente; también se invita a los Presbíteros que harán uso de estos Óleos y que renovarán las promesas hechas en su Ordenación Sacerdotal.




Esquema de la Tesina




La estructura de la Tesina es muy clara, comienza hablando de la materia que se usa para los óleos: el aceite; continúa con la historia de la Misa Crismal y su desarrollo; terminando con el análisis y la teología de la oración empleada para la Bendición del Óleo de los Enfermos: "Emitte Domine".




Capítulo 1: El aceite

El aceite es un elemento de la Creación, elaborado por el trabajo del hombre; es algo propio de la cuenca mediterránea, algo que está cargado de simbolismo para el judaísmo y, también, para la Iglesia.

La misma Iglesia fue diferenciando el uso de los óleos en función de a quién era destinado: a.- Óleo de exorcismo para los catecúmenos, b.- Óleo de los enfermos para la Santa Unción y c.- Santo Crisma para sellar con el Espíritu. Cada uno de ellos recibía una bendición particular que cantaba su función y destino, rogando por sus efectos sacramentales en aquellos que los van a recibir; el Santo Crisma, en razón de su dignidad, destaca con plegarias de consagración más extensas, elaboradas y solemnes.

En el ámbito franco-romano se aunaba la bendición de los Óleos y la consagración del Crisma en una sola celebración: Misa Crismal en la Feria V de la Semana Santa.

Capítulo 2: Historia de la Misa Crismal y su desarrollo

En este Capítulo segundo, que es el más extenso de la Tesina, nos muestra la Historia de la Misa Crismal y su desarrollo: a.- Sacramentarios; b.- Ordines; c.- Pontificales Medievales; d.- Pontifical de Trento; e.- Ordo Hebdomadae Sanctae de 1955; f.- Ordo de Bendición de los Óleos de 1970 y g.- Segunda Edición Típica del Misal Romano (1975).

Capítulo 3: Análisis de la oración "Emitte, Domine"

En el Capítulo tercero es analizada esta venerable oración tomada de los antiguos Sacramentarios y enriquecida en el Ordo de 1970 con una invocación y un memorial.

En el análisis se ha tenido en cuenta su: lenguaje, citas bíblicas y eucología, que condensa y recapitula los grandes temas: consolación y consuelo, mediación de Cristo, Espíritu Santo Paráclito (Defensor); óleo como ungüento bendecido por Dios, protección y defensa de alma y cuerpo expulsando todos los dolores, todas las enfermedades y toda enfermedad.

Curiosa es la conclusión a la que llega el Licenciado Sánchez Martínez: el Rito Romano, desde hace muchos siglos (en sus Sacramentarios, Ordines, Pontificales) y hasta la actualidad, ha bendecido siempre el Óleo de los enfermos con la plegaria "Emitte, Domine".

Otra curiosísima conclusión es: el momento que la Tradición reservaba a la Bendición de este Óleo: terminado el Canon, antes de pronunciar "Per quem haec omnia", se procedía a la bendición. Este sitio era el habitual para la bendición de ciertas ofrendas alimenticias (leche y miel, uvas, trigo, cordero, frutos nuevos,...) y el Óleo, en su condición de alimento, ya que según el Gelasiano Vetus se tomaba. Se ubicaba la bendición en este ámbito descendente: por Cristo por medio del cual "bendices todas estas cosas" que provoca una alabanza ascendente "Per ipsum, et cum ipso et in ipso"; también remite al Sacrificio de la Cruz, que se prolonga en el enfermo que va a ser ungido participando así del misterio redentor del Señor.

Capítulo 4: Teología de la oración "Emitte, Domine"

En este último Capítulo D. Javier analiza con detalle la teología que muestra esta pieza eucológica, pues toda oración es expresión de la fe eclesial (lex orandi - lex credendi).

Podemos advertir en la oración "Emitte, Domine" cuatro partes:

1.- Invocación: en la que se llama a Dios Padre de todo consuelo, orientado así la mirada de la Iglesia hacia quien consuela suave e íntimamente.

2.- Memorial: de las acciones de Dios: ha querido Dios, compasivo y misericordioso, sanar las dolencias de los enfermos por medio de su Hijo enviado.

3.- Epíclesis: invocación al Espíritu, al que se califica como Paráclito-Defensor, para que bendiga el óleo, trazando sobre él la señal de la Cruz.

4.- Petición: donde se explicitan los efectos que se ruegan al Señor para quienes sean ungidos por éste; efectos que incluyen tanto su cuerpo como su alma, experimentando alivio y protección en sus enfermedades y dolores.





***



Desde nuestro Blog felicitamos a D. Javier por la obtención del Título de "Licenciado en Teología con especialización en Liturgia" por la Facultad de Teología de la Universidad Eclesiástica "San Dámaso" de Madrid que, sin duda, es un don para la Iglesia, ya sea para su Diócesis de Córdoba, como para la Iglesia Universal.

Terminamos haciendo mención al Blog del Lic. D. Javier cuyo nombre es: "Corazón Eucarístico de Jesús. El Sagrario" que pretende ser formación y catequesis de adultos, mistagogia de la liturgia, pensamiento teológico, vida espiritual y aliento para la santidad; y lo pretende con fidelidad a la Iglesia, al sentir eclesial y a la Tradición (para ir directamente al Blog hagan click en la imagen superior).

(Fotografía: de izquierda a derecha: Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Demetrio Fernández, Obispo de Córdoba; el Censor, Dr. D. Manuel González; el Presidente del Tribunal, Dr. D. Manuel Aroztegui; el Director de la Tesina, Lic. D. Jesús Enrique García y el Lic. D. Javier Sánchez)

martes 18 de octubre de 2011

Calendario Propio de la "Orden de los Hermanos Menores Capuchinos"

ENERO

05. Beato Diego José de Cádiz, presbítero (La Provincia de Andalucía lo celebra el 22 de Mayo: Memoria)
12. San Bernardo de Corleón, religioso (Memoria)

FEBRERO

04. San José de Leonisa, presbítero (Memoria)

ABRIL

21. San Conrado de Parzham, religioso (Memoria)
24. SAN FIDEL DE SIGMARINGA, PRESBÍTERO. PROTOMÁRTIR DE “PROPAGANDA FIDE” (FIESTA)
30. Beato Benito de Urbino, presbítero

MAYO

08. Beato Jeremías de Valacchia, religioso
11. San Ignacio de Láconi, religioso (Memoria)
12. San Leopoldo Mandic de Castelnuovo, presbítero (Memoria)
18. SAN FÉLIX DE CANTALICIO, RELIGIOSO (FIESTA)
19. San Crispín de Viterbo, religioso (Memoria)

JUNIO

02. San Félix de Nicosia, religioso
08. Beato Nicolás de Gésturi, religioso
12. Beata Florida Cavoli, virgen
16. Beato Aniceto Koplin, presbítero, y compañeros mártires
26. Beato Andrés Jacinto Longhin, obispo

JULIO

10. SANTA VERÓNICA GIULIANI, VIRGEN (FIESTA)
21. SAN LORENZO DE BRINDIS, PRESBÍTERO Y DOCTOR DE LA IGLESIA (FIESTA)
27. Beata María Magdalena Martinengo, virgen
28. Beata María Teresa Kowalska, mártir

AGOSTO

07. Beatos Agatángel y Casiano, presbíteros y mártires
13. Beato Marcos de Aviano, presbítero
18. Beatos Juan Luis Loir, Protasio Bourbon y Sebastián François, presbíteros, mártires de Rochefort
23. Beato Bernardo de Ofida, religioso

SEPTIEMBRE

02. Beato Apolinar de Posat, presbítero y mártir
19. San Francisco María de Camporroso, religioso (Memoria)
22. San Ignacio de Santhià, presbítero (Memoria)
23. San Pío de Pietrelcina, presbítero (Memoria)
26. Beato Aurelio de Vinalesa, presbítero, y compañeros mártires
28. Beato Inocencio de Berzo, presbítero

OCTUBRE

12. San Serafín de Montegranario, religioso (Memoria)
13. Beato Honorato de Biala, presbítero
31. Beato Ángel de Acri, presbítero

DICIEMBRE

02. Beata María Ángela Astorch, virgen

lunes 17 de octubre de 2011

Libros Litúrgicos Bizantinos



Introducción

Los Libros Litúrgicos Bizantinos reflejan una compleja evolución redaccional y una transformación radical que se ha llevado a cabo a lo largo de siglos, del siglo V al siglo XVI. En estos podemos encontrar que algunos son síntesis de diferentes tradiciones cultuales y culturales.

Los Libros Litúrgicos

A.- Libros de la Antigua Tradición Catedral de Costantinopla

1.- Salterio






Contiene los 150 Salmos de los "Setenta" junto a los 15 cánticos bíblicos, organizados en 68 unidades llamadas "antífonas", razón por la cual a veces se le llamaba "Antiphonarion". Cada antífona era el resultado de un número variable de salmos y un versículo que se repetía y que constituía el pensum salmódico de la Liturgia de las Horas, cuya organización se atribuye al Patriarca Antimo (535-536). Tras los Salmos estaban los 15 cánticos bíblicos propios de Constantinopla y algunos apéndices con cantos y oraciones. El más antiguo, y el más famoso por sus miniaturas, es el Salterio de Chludov (s. IX).

2.- Evangeliario

Libro al que se le da especialmente culto en la Tradición Bizantina en cuanto que es signo de la presencia de Cristo, razón por la cual se sitúa en el Altar, para remarcar la importancia de la Mesa de la Palabra y de la Eucaristía.

Tetraeuaggelion: contiene el texto contínuo de los cuatro Evangelios, y en este orden: Mt, Mc, Lc y Jn, seguidos o precedidos de una tabla con las perícopas que han de ser leidas; así son los ejemplares más antiguos.

Euaggelion, eklogadion tou euaggelion: junto al Evangelio se desarrollarán, más tarde, los Leccionarios, sobretodo a partir del siglo VIII, donde se colocarán las perícopas según el orden de su lectura en el arco del año litúrgico: Jn, Mt, Lc y Mc.

Los más antiguos contienen las perícopas para los sábados, domingos (dado que la celebración era prevalentemente estos días), días feriales entre Pascua y Pentecostés y las principales memorias del Propio de los Santos; más adelante aparecerán las de los días feriales post-Pentecostés, pero la Cuaresma no aparece ya que es alitúrgica.

Las lecturas eran divididas en cuatro periodos: 1.- Pascua-Pentecostés: Evangelio de Juan; 2.- Lunes después de Pentecostés-Domingo posterior a la Exaltación de la Santa Cruz (14-IX): Evangelio de Mateo; 3.- Domingo posterior a la Exaltación de la Santa Cruz-Cuaresma: Evangelio de Lucas; 4.- Cuaresma: Evangelio de Marcos.

Los tres ciclos (sabatino-dominical-ferial), divididos en cuatro periodos, siguen el principio de lectura semicontínua, menos en Semana Santa y en el Propio de los Santos.

3.- Praxapostolos

Leccionario que contiene las perícopas de los Hechos de los Apóstoles (praxeis) y de las Cartas de san Pablo (apostolos) y también las Epístolas Católicas; no contiene el libro del Apocalipsis. Al igual que en el Evangeliario las perícopas están ordenadas según dos propios: tiempo y santos; el propio del tiempo comienza con la Liturgia Eucarística de Pascua y termina con la Vigilia Pascual Sucesiva, y el propio de los santos comienza el 1-IX, día en el que comienza el año bizantino.

De Pascua-Pentecostés se leen los Hechos de los Apóstoles, los Sábados-Domingos posteriores a Pentecostés (32/36) se leen las Cartas Paulinas, en Cuaresma la Carta a los Hebreos (hasta aquí, todas la perícopas son leídas de modo semicontínuo), y en los sábados-domingos pre-Cuaremales y en la Semana Santa son lecturas elegidas al efecto.

4.- Prophetologion

Leccionario con las perícopas del AT, que con fecuencia contenía notas musicales, dado su uso en las Vísperas y Vigilias de las principales fiestas, en las vísperas feriales (lunes-viernes) y en tercia-sexta de Cuaresma. Hemos de anotar que pasado el siglo VII desaparece la Lectura del AT en la celebración eucarística, lo que origina la creación de este libro, cuyo testimonio más antiguo es el Sinai. gr. 7 (s. IX).

5.- Eucologio

"Antología de oraciones": libro litúrgico que contiene los formularios presidenciales de la Liturgia Eucarística, de los Sacramentos y de las Bendiciones/Consagraciones de personas y cosas reservadas al Obispo y/o al Presbítero. El ejemplar más antiguo que se conserva es el códice italo-meridional Barberini gr. 336 de la Biblioteca Vaticana (s. VIII). Este Libro correspondería en la Liturgia Romana al Sacramentarium.

La tradición manuscrita del Eucologio se divide en: recensión paleobizantina y neobizantina; la seconda sorta tras el iconoclasmo, cuyo primer manuscrito es: Paris Coislin 213 (año 1027).

6.- Synaxarion

Recopilación de noticias hagiográficas ordenadas según la celebración de las fiestas y memorias (synaxis) del 1 de septiembre al 31 de agosto; cuya edición fue promovida por el Emperador Constantino VII Porfirogenito (913-959) en el ámbito de la reordenación litúrgica post-iconoclasta. Uno de los ejemplares más famoso es el Synaxarion de Basilio II (llamado impropiamente Menologion).

7.- Ordenamientos rubricales

No existe un Codex Rubricarum sino que las normas se encuentran en el cuerpo o apéndice de los Libros Litúrgicos. Las más importantes compilaciones rubricales las encontramos en los siguientes manuscritos: Patmos 226 y Jerusalén Hagios Stauros 4o, y en los códices P y H del Synaxarion.

Las prescripciones rubricales del Synaxarion con de excepcional importancia ya que nos ayudan a conocer como se llevaba a cabo la Liturgia Estacional en Constantinopla, en torno a las Basílicas y a los edificios imperiales; y se indican los tiempos, recorridos y participantes.

B.- Libros de la Tradición Monástica Palestinense

1.- Salterio

El Salterio Palestinense, llamado también de la Anástasis, a diferencia del catedralicio de Constantinopla, está dividido en 20 partes (kathismata), subdivididas en tres secciones (staseis) de tres o más salmos cada una; a los 150 salmos le siguen 11 de los 15 Cánticos del Salterio catedral, organizados en un Canon de 9 Odas. St Petersburg gr. 216 es el testimonio conocido más antiguo, año 862.

2.- Horologion

"Libro de las Horas" del Monasterio de Mar Saba en Jerusalén con un ordinario invariable (salmos e himnos) de Vísperas, apodeipnon, mesonuktikon, matutino, prima, tercia, sexta y nona; refleja una Liturgia en la que no hay presente un presbítero celebrante. Sinai gr. 863 es el ejemplar más antiguo (siglo IX).

C.- Las Síntesis Estudita y Sabaita

En plena crisis iconoclasta, año 799, se trasladan desde Sakkoudion de Bitinia (Asia Menor) al Monasterio constantinopolitano de Stoudion el monje Teodoro y algunos de sus compañeros; para sostener la posición iconódula, Teodoro le pide al Patriarca Tomás de Jerusalén que colabore, mandando éste a algunos monjes del Monasterio de Mar Saba, monjes que importaron a Constantinopla la liturgia de las horas palestinense, dando así lugar a la tradición "estudita".

1.- Libros de síntesis monástico Catedral

Para la Celebración de la Eucaristía y de la Liturgia de las Horas los monjes estuditas usan el Euchologion, el Evangelio y el Praxapóstolos catedralicios; de Mar Saba adoptan el Salterio dividido en partes pero intercalando los versículos del Antifonario catedral.







2.- Libros Himnográficos

Teófanes Graptos (778-845), uno de los monjes de Mar Saba que estaba con Teodoro en Constantinopla, es un gran himnógrafo, que se encargará de incrementar la tradición himnográfica y junto a él, su hermano José, que será Metropolita de Tesalónica. Los grandes himnógrafos hasta entonces eran: Andrés de Creta (+720), Juan Damasceno (+780) y Cosme de Maiouma (+787)

a) Oktoechos-Parakletike

Oktoechos: este ciclo himnográfico dura 56 días, divididos en ocho partes (división atribuida al Damasceno) de una semana cada una, llamadas tonos (oktoechos), ya que a cada sección le corresponde uno de los 8 tonos de la música eclesiástica bizantina. El ciclo del Oktoechos comienza el primer Domingo después de Pentecostés, interrumpiéndose el Viernes de Carnaval, pero continúa los Domingos de la Gran Cuaresma y del Tiempo Pascual, excepto los Domingos de Ramos y Pascua.

Parakletike: "de consolación": es una serie himnográfica ferial que ha permitido completar el ciclo de los 56 días.

b) Triodon-Pentekostarion

Este libro contiene la Himnografía para la pre-Cuaresma, Cuaresma, Semana Santa y Tempo Pascual. Primeramente se llamaba Triodon (porque en Cuaresma el Canon del Orthros conlleva el canto de tres cánticos bíblicos y sus relativas Odas himnográficas), pero más tarde se dividirá en dos tonos, quedando el primero con el nombre de Triodon y denominando al segundo: Pentekostarion (cincuentena pascual).

c) Menaia

Colección de textos himnográficos con el propio de las Fiestas del ciclo fijo, "menaion" (mensual), distribuido en 12 volúmenes y ordenados según el calendario bizantino: del 1 de Septiembre al 31 de Agosto. Messina gr. 175 y Sophia, Centro Dujcev gr. 350 son los dos ejemplares más antiguos.

d) Antologías musicales

Antología de los stichare de Vísperas y Laudes (Sticherarion), de los kontakio (Kontakiaron) y de los modelos musicales de los cánones del Orthros (Eirmologion).

3.- Menologion

Esta antología hagiográfica está ordenada según los meses (menologion) con las vidas de los santos y las homilías patrísticas que son leídas durante el Orthros o en otras celebraciones, por ejemplo, Semana Santa. La compilación del Menologion se remonta al siglo IX en la época estudita, y en el siglo X será Simeón Metafraste (traductor) el que haga una edición, tomada en tiempos del emperador Miguel IV Paflagone (1034-1041) dando lugar al Menologion imperial.

4.- Tipikon

La ocurrencia y concurrencia entre el propio del tiempo y el propio de los santos da lugar a este libro que es un código rubrical

a) Typikon estudita

Tras la muerte de Teodoro la vida litúrgica del monasterio se rige por las prescripciones contenidas en el reglamento (Hypotuposis) compuesto por su discípulos. El primero que conocemos, que se remonta al siglo XI, fue redactado por el Alexio, Patriarca del 1025 al 1043.

b) Typikon sabaita

Fruto del influjo de Mar Saba sobre el anterior, especialmente en la reintroducción de la Vigilia del Sábado-Domingo. La recensión athonita es la normativa, desde el siglo XIV, para todo el Rito Bizantino, excepto el Monasterio de Grottaferrata, cercano a Roma, que permanece fiel al tipikon estudita.

(Para la realización del presente Post me he servido de lo que la Profesora Elena Velkovska publicó en el Manual de Liturgia "SCIENTIA LITURGICA" del Pontificio Instituto Litúrgico San Anselmo: Volumen I-Introduzione alla Liturgia: Parte Terza: "Le Fonti Liturgiche": I.- Testi e Libri: 2.- Libri Liturgici Orientali: A.- Libri Liturgici Bizantini (pág. 243-258); en unos casos he traducido directamente y en otros he hecho una síntesis de los contenidos)

domingo 16 de octubre de 2011

Calendario Propio de la "Sociedad de San Francisco de Sales" (Salesianos)

ENERO

15. Beato Luis Variara, sacerdote Memoria
22. Beata Laura Vicuña, adolescente [HMA: Memoria]
24. SAN FRANCISCO DE SALES, OBISPO Y DOCTOR DE LA IGLESIA. TITULAR Y PATRONO DE LA SOCIEDAD DE SAN FRANCISCO DE SALES (FIESTA)
30. Beato Bronislao Markiewicz, presbítero. Fundador de la Congregación de San Miguel Arcángel
31. SAN JUAN BOSCO, PRESBÍTERO. FUNDADOR DE LA SOCIEDAD DE SAN FRANCISCO DE SALES, DEL INSTITUTO DE LAS HIJAS DE MARÍA AUXILIADORA Y DE LOS COOPERADORES SALESIANOS (SOLEMNIDAD)

FEBRERO

01. Conmemoración de todos los Hermanos difuntos
07. Pio IX, papa
09. Beata Eusebia Palomino Yenes, virgen [HMA: Memoria]
25. SANTOS LUIS VERSIGLIA, OBISPO Y CALIXTO CARAVARIO, PRESBÍTERO. PROTOMÁRTIRES SALESIANOS (FIESTA)

MARZO

12. San Luis Orione, presbítero (Memoria)
15. Beato Artemide Zatti

MAYO

06. SANTO DOMINGO SAVIO, ADOLESCENTE (FIESTA)
13. SANTA MARIA DOMINGA MAZZARELLO, VIRGEN (FIESTA) [HMA: Solemnidad]
18. San Leonardo Murialdo, presbítero (Memoria)
24. BEATA VIRGEN MARIA, AUXILIO DE LOS CRISTIANOS. PATRONA PRINCIPAL DE LA SOCIEDAD DE SAN FRANCISCO DE SALES (SOLEMNIDAD)

JUNIO

12. Beatos José Kowalski y compañeros, mártires
23. San José Cafasso, presbítero (Memoria)

JULIO

04. Beato Pier Giorgio Frassati
07. Beata Maria Romero, virgen [HMA: Memoria]

AGOSTO

02. Beato Augusto Czartoryski, presbítero

SEPTIEMBRE

22. Beatos José Calasanz y compañeros, mártires

OCTUBRE

05. Beato Alberto Marvelli
13. Beata Alexandrina da Costa
24. Beato Luis Guanella, presbítero
25. ANIVERSARIO DE LA DEDICACIÓN DE LA PROPIA IGLESIA (cuando no se conoce la fecha) (SOLEMNIDAD)
29. Beato Miguel Rua, presbítero (Memoria)

NOVIEMBRE

15. Beata Magdalena Morano, virgen

DICIEMBRE

05. Beato Felipe Rinaldi, presbítero. Fundador del Instituto secular de los Voluntarios de Don Bosco Memoria [VDB: Fiesta]

(HMA: Hijas de María Auxiliadora; VDB: Voluntarios de Don Bosco)

sábado 15 de octubre de 2011

XXVI Domingo Cotidiano.


Vigesimosexto domingo de Cotidiano:

Profecía: Ez 9, 1-11
Psallendum: Sal 70, 17s. 9
Apóstol: Ef 4, 1-16
Evangelio: Lc 18, 35-43

  Profecía-psallendum y evangelio-laudes exponen dos temáticas distintas: primero la súplica ante el extermino, y después la glorificación de Dios por sus mirabilia. La profecía de Ezequiel narra la devastación del pueblo de Israel y de Judá con un gran simbolismo: verdugos que acompañan a un hombre vestido de lino, un querubín, la frente de los afligidos marcada, etc. No es difícil asociar esta narración con la encontramos en el libro del Apocalipsis. Ante la ira divina, la súplica del psallendum, que también encontramos en la misma profecía, se dirige hacia el castigo, pues se reconoce que el pueblo ha pecado. Así lo dice Dios: «Grande, muy grande, es el delito de la casa de Israel y de Judá; el país está lleno de crímenes». La ira divina no duda en “profanar” el Templo, porque en realidad ya está profanado por la actitud del pueblo. Dios no mancha su lugar de culto, sino que expresa incluso por medio de la muerte cómo está moralmente corrompido su santuario. Las alabanzas elevadas al Señor no son tales, sino que detrás de ellas se esconde el pecado y la falsedad.
            Distintas son, sin embargo, las súplicas del ciego del evangelio. Entroncando con el Antiguo Testamento, llama a Jesús por su genealogía, Hijo de David, dejando entrever también la connotación mesiánica de Cristo. También él suplica insistentemente por la compasión divina. Y en su actitud se muestra que no quiere su gloria personal sino la verdadera alabanza divina, esa que glorifica a Dios por sus mirabilia: «En seguida recobró la vista y lo siguió glorificando a Dios. Y todo el pueblo, al ver esto, alababa a Dios». En canto laudes es categórico: «No a nosotros, no a nosotros, sino a tu nombre da la gloria».
            El apóstol tiene una temática propia. Recordando también las mirabilia del misterio pascual de Cristo, especialmente el descenso a los infiernos y la ascensión a los cielos, san Pablo nos muestra la diversidad eclesial: unos son apóstoles, otros profetas, otros evangelistas, otros pastores y otros doctores. Y esta diversidad existe para la edificación del Reino de Dios en la tierra: «para el perfeccionamiento de los fieles, en función de su ministerio, y para la edificación del cuerpo de Cristo; hasta que lleguemos todos a la unidad en la fe y en el conocimiento del Hijo de Dios, al Hombre perfecto, a la medida de Cristo en su plenitud».

Adolfo Ivorra

viernes 14 de octubre de 2011

¿La liturgia son solo textos? Una aproximación desde la liturgia hispana.

Este tema ya lo he insinuado en varios post y en artículos en revistas, algunos de ellos todavía pendiente de publicación. El año pasado por estas fechas, el prof. D. Salvador Aguilera comentaba las normas de aplicación del Misal Hispano-Mozárabe, donde se refería al n. 165 de los prenotandos, que abre la puerta al uso de los ornamentos "del lugar". Esta escueta norma, como afirmo en otra parte, ejemplifica que incluso en su aspecto exterior, la historia del rito hispano en el segundo milenio fue la de ser un rito romano con textos hispanos. Ceremonial y vestiduras romanas. Textos hispanos, aunque hasta 1991, se tendría que decir que era textos hispanos y unos cuantos romanos en el Ordinario de la Misa. Y es difícil escapar de la historia, que vuelve a repetirse hasta nuestros días.
El citado número 165 ejemplifica, a mi parecer, un síntoma de la época: de una liturgia que se medía por el ceremonial y la vestidura, se pasó a una liturgia textual. Como si Jacques Derrida fuera el inspirador de la reforma litúrgica (Il n’y a pas de hors-texte). Esto también pasó en menor medida en la reforma litúrgica romana, sólo que en este rito existía -y existe, en su forma llamada "extraordinaria"- una gran tradición ceremonial, potenciada con libros como el Ceremonial de los Obispos y la labor curial. Pero volviendo al n. 165, que se limita a decir que los diáconos no llevaban dalmática en el período visigótico y mozárabe -por tanto, no la prohíbe-, se volvió a tener una mirada meramente textual de la liturgia, en concreto del renovado rito hispano. En mi opinión, no había excusa para ello: ya en 1973, J. Gil había publicado con éxito el Corpus Scriptorum Muzarabicorum en dos volúmenes, entre los cuales se encontraba la obra del Cordobés Leovigildo: De habitu clericorum. La traducción de esta obra, junto con una introducción, espera a ser publicada ya desde algún tiempo (más de un año), y en ella hablo de cuestiones que he sacado en otros posts. En agosto de 2009 ya aludía a la obra de Leovigildo en el brevísimo post "Las albas son blancas... o no". Limitándonos a Leovigildo, en la Córdoba mozárabe del s. IX las albas hispanas eran rojas o negras. En el mundo protestante se conservan ejemplos de estas dos tipos de albas -no son sotanas en ningún caso-, pero, en ámbito católico, después de Leovigildo poco se sabe, salvo la resistencia existente incluso en Toledo a asumir ornamentos y ceremonias romanas en el s. XII.
Si leemos la obra de Leovigildo, llegamos a la conclusión de las vestiduras enumeradas son prácticamente las mismas que en el rito romano de la época. Sin embargo, está claro que la forma fuera distinta. Para no entretener con lo que está escrito en la introducción a la traducción del De habitu clericorum, remito a un texto de la web La Ermita, donde se habla de la indumentaria litúrgica hispana. En mi opinión, es un texto muy claro, acompañado de unas imágenes de obispos hispanos que, al hilo de lo que dice La Ermita, voy a glosar.


Estos obispos están cubiertos con algo que Leovigildo denomina "casulla", pero que como se puede observar no es del mismo color que de las vestiduras superiores de estos obispos. En la introducción a la obra de Leovigildo, digo que se parecen más bien al eskimo sirio actual, si bien éste siempre es negro. El webmaster de La Ermita, seguramente guiado por el carácter monástico de esta "casulla", la compara con una vestidura armenia. En cualquier caso, se confirma algo que dije en el post sobre "El problema de la estética en la liturgia": toda "capucha" es simplemente monástica. En sentido estricto, como menciono arriba, tampoco se puede decir que fueran parte de la casulla y, como se observa en Leovigildo, mucho menos parte del alba. Se trata de un ornamento a parte.
No debemos olvidar otra costumbre hispana: la estola cruzada, según mi opinión, debió ser una costumbre hispana -quizás también galicana- que pasa a Roma, asumiéndola sólo para los presbíteros. Después de la última reforma del misal romano, esa costumbre hispana -precisamente por no ser antiguamente romana- desapareció.
Todas estas consideraciones me llevan a afirmar que, en la foto del post normas de aplicación del Misal Hispano-Mozárabe, donde aparece el Superior del rito, se cumple con el n. 165 de forma plena: los ornamentos no son hispanos, son los del lugar (romanos) en sentido estricto: la casulla sí es romana, los diáconos no tienen prohibido el uso de la dalmática en el actual misal, etc. Con una casulla gótica -pero de verdad-, el resultado sería el mismo. De hecho, esa alba de encaje con transparencia roja, nos recuerda siquiera un poco, a las albas rojas de las que hablaba Leovigildo en el s. IX. Por tanto, no se puede decir que algunos aprovechan el rito hispano para celebrar "de forma tridentina". Parte de la historia del rito hispano fue bajo esa estética.
Al contrario, lo que sucede en la actualidad es que algunos aprovechan el rito hispano para utilizar estéticas que no se utilizan en el rito romano. Pareciera como si el rito hispano, ese rito sin ley, es el lugar perfecto para librarnos de esa estricta tradición romana, esa que parece volver en su forma barroca en estos últimos años... Hoy vemos en las celebraciones hispanas, extraordinarias -no el sentido del rito extraordinario romano- y no tan extraordinarias, una mezcla de estéticas que van desde las bizantinas actuales, pasando por las postmodernas no-romanas de las que hemos hecho mención arriba. Leovigildo describe las albas de los ministros de forma que nos recuerdan a los sticharion bizantinos. Pero las demás vestiduras, salvo quizás la casulla en forma de campana, son en Leovigildo homologables a los ornamentos romanos de la alta edad media.
El rito hispano está en búsqueda de una estética. Pero el parto está siendo de lo más entretenido. Yo, por lo menos, siempre quedo maravillado de esa mezcla estética que estamos presenciando. ¿Parece ilógico celebrar el rito hispano con una casulla "de guitarra" y un alba de encaje? Puede ser, aunque históricamente haya sido así por lo menos cinco siglos. Lo que sí que es ilógico es hacerlo con mezclas estéticas, incluso con las "versiones postmodernas" de casulla y alba que observamos hoy. Es muy "seguro" hablar de textos litúrgicos, pero la liturgia no se reduce a los textos, y tocar el ceremonial y la estética es, necesariamente, parte de la reflexión litúrgica. Si queremos ser exhaustivos y estrictos con la eucología, también debemos serlo -nosotros mismos- con todo lo demás. Más que "modernos" o "postmodernos", creo que debemos ser consecuentes con los estilos estéticos, sobre todo en un rito tan peculiar con el hispano. Creo que ya toca ser un poco consecuente con los estudios históricos y no "inventar" estéticas, sino volver a la genuina tradición hispana. El Misal Hispano-Mozárabe no se debe reducir a una reimpresión de textos y a un Ordinario, sino que debería llegar a donde no se ha podido llegar desde la "supresión" del rito: a volver de forma plena a ser hispano-mozárabe, no contemporáneamente romano (para lo bueno y para lo malo).

Adolfo Ivorra