miércoles 31 de agosto de 2011

La Basílica Cristiana en los textos de los Padres del siglo II al IV

Introducción

Para conocer cómo eran las Basílicas Cristianas que no han llegado hasta nosotros lo podemos hacer mediante la pintura, la arqueología y otras ciencias; pero tenemos aún un tesoro por desenterrar: los Padres de la Iglesia.

Del 30 de Agosto al 1 de Septiembre tienen lugar en El Escorial (Madrid) las XXXVI Jornadas de la Asociación Española de Profesores de Liturgia (AEPL) cuyo tema este año es "Arquitectura y Liturgia"; y dado el nexo intrínseco que hay entre Padres-Liturgia creo conveniente traer este ramillete de Textos Patrísticos donde podremos ver, a través de la palabra de los Padres, cómo eran las antiguas Basílicas.

Textos Patrísticos

* Eusebio de Cesarea
- Historia Eclesiástica: Libro X, Capítulos III-IV
- Vida de Constantino: Libro III, 29-56

* Ambrosio de Milán
- Inscripciones: I-V
- Bendición de la Fuente
- Disticos sobre las pinturas sagradas de la Basílica Ambrosiana: I-XXI
- Cartas: Libro I: Carta V y Libro X: Cartas: 74, 75a, 76 y 77
- El Espíritu Santo: Libro I, 19-21

* Cromacio de Aquileya
- Sermón 26

* Jerónimo
- Epístola LX: a Heliodoro

* Paulino de Nola
- Poemas XXVII, 345-645; XXVIII
- Cartas: XXXI-XXXII

* Agustín
- Confesiones: IX, 7
- Cartas: 128, 3; 190, 5.19
- Exposición sobre los Salmos: Salmo 32; 57, 15; 121, 4
- Discurso: 252, 4; 286, 4-5; 300, 6; 337; 338; 356, 8-10; 359, 5
- Ciudad de Dios: 1, 7; 22, 8.23
- Cuestiones sobre el Éxodo: 177, 5

* Optato de Milevi
- Tratado contra los Donatistas: VI, 7, 1-2

* Egeria
- Itinerario: 24, 1-26; 48, 1- 49, 3

* Sulpicio Severo
- Crónicas: XXXVIII, 1

Nos será de gran utilidad el volumen 32 de la Colección MSIL (Monumenta Studia Instrumenta Liturgica) de la Libreria Editrice Vaticana: Crippa, Lucca. La Basílica Cristiana nei Testi dei Padri dal II al IV secolo. Ed. Vaticana, Roma 2003

martes 30 de agosto de 2011

Humor Litúrgico Bizantino (II)

Siempre solemos decir que la Cruz nos cuesta mucho, pero sabemos que no estamos solos y que, poco a poco, alcanzaremos la cumbre:



Además si te haces como un niño la Cruz te sabrá más dulce porque Jesús nos dijo: "mi yugo es llevadero y mi carga ligera", tú cuentas conmigo, no estás solo:





Lo único que tienes que hacer es: mirar a Jesús, porque Cristo pasa a tu lado y puede que tengas tu mirada y tu pensamiento hacia el lado incorrecto:





Pero que te consuele el hecho de que, para Dios, todos somos iguales:





Por tanto, eleva tu mirada a Dios, confía en Él que todo lo puede y abandónate "como un niño en brazos de su madre":

lunes 29 de agosto de 2011

29-VIII: La Degollación de San Juan Bautista

De Jesús, María y Juan celebramos no sólo su nacimiento: 25-XII, 8-IX y 24-VI, respectivamente; sino también su "dies natalis": Triduo Pascual, 15-VIII y 29-VIII, respectivamente; de manera que celebramos a Jesucristo, el Cordero de Dios; a María, la Madre del Cordero de Dios, y a Juan, el que prepara el camino al Cordero de Dios.

La "Passio" o "Decollatio" (degollación) del Santo y Glorioso Precursor Juan el Bautista, tal como se le llama a esta Fiesta en la Tradición Bizantina que también lo conmemora hoy, es ya celebrada en este día en África, en Oriente, en Siria y en casi todas partes, en el siglo IV; y está relacionada con la Dedicación de la Iglesia construida en Sebaste, en Samaria, sobre el presunto sepulcro del Bautista. En el índice de Wüzburgo no aparece en este día sino al día siguiente ya que este día se celebraba la Estación natalicia en Santa Sabina.

En cuanto a las reliquias del Bautista sabemos que fueron sepultadas en Samaría, pero en el año 362 los paganos profanaron su tumba y redujeron a cenizas los restos óseos, aunque una pequeña parte fue llevada por monjes hasta Alejandría a San Atanasio.

Será el emperador Teodosio el que mande depositar la presunta cabeza de san Juan, que en otro tiempo estuvo en Jerusalén, en Hebdomon (cerca a Constantinopla); pero otra tradición dice que esta reliquia fue trasladada de la Ciudad Santa hasta Emesa, donde el Obispo Uranio reconoció como auténtico el cráneo, en el año 452.

En la Ciudad Eterna había dos iglesias dedicadas a la Degollación del "mayor de los nacidos de mujer": una, junto a la cárcel de Tor di Nona, frente al castillo; y otra, cerca del Velabro. No consta que las reliquias del "Prodromos", como se le llama en griego al Precursor, fuesen trasladadas a Roma; la cabeza que se venera en San Silvestre in capite es la cabeza del célebre presbítero y mártir Juan, al que los peregrinos de la alta edad media visitaban en la vía Salaria Vieja, en el cementerio conocido como ad septem palumbas ad Caput Sancti Iohannis.

Finalizo con las palabras con las que el Diácono Pablo canta la figura del Bautista en el himno de Laudes de su Natividad, el 24 de Junio, que narra que cuando la espada del verdugo cortó la cabeza del Bautista de su cuerpo, el Señor puso sobre ella una triple corona: profeta, mártir y virgen:

Serta ter denis alios coronant

aucta crementis, duplicata quosdam;

trina centeno cumulata fructu

te sacer ornant.

Personajes: Salvatore Marsili (1910-1983).

Cualquiera que se adentre en el mundo litúrgico actual comprobará, tarde o temprano, la enorme repercusión de este monje profesor considerado justamente el teólogo de la liturgia.
Salvatore Marino Marsili nació el 10 agosto de 1910 en Affile, provincia de Roma. Muy pronto, a los diez años, ingresa en la abadía ligur de Finalpia (Savona), considerada unos de los centros más importantes del Movimiento litúrgico y sede de la primera revista litúrgica italiana. El abad Bonifacio Bolognani le encamina, desde su infancia, al conocimiento y estudio de la liturgia. Le envían a la abadía de S. Maria en Praglia para hacer el noviciado y el 1 de noviembre de 1927 hace su profesión religiosa según la regla benedictina, consagrándose monje de la abadía de Finalpia. Proseguirá sus estudios en el seminario diocesano-monástico de Subiaco hasta que en 1929 inicia el bienio filosófico. Posteriormente completa sus estudios teológicos en la Facultad de san Anselmo en Roma desde 1929 hasta 1934. En este centro académico benedictino entra en contacto con un cuerpo de profesores influenciados por el movimiento litúrgico alemán, entre quienes destaca el alemán Anselm Stolz, profesor de teología dogmática, y Leo Cunibert Mohlberg , profesor de liturgia, a quien sustituirá Marsili.
Aprovecha el verano de 1932 para disfrutar de una corta estancia en la Abadía alemana de Maria Laach, que entusiasma al joven benedictino. El 16 de julio del verano siguiente (1933) es ordenado presbítero en Subiaco. Consigue cursar el año académico 1934-35 como alumno de la Academia benedictina de Maria Laach, fundada años antes por el abad Ildefonso Herwegen. Será un año muy importante para su formación intelectual y su vocación litúrgica. El contacto con el abad Herwegen y el monje Odo Casel marca la fundamentación teológico-litúrgica de su pensamiento.
En 1934, recién terminados sus estudios teológicos con 24 años comienza su prolífica producción literaria. Su primer contributo es un artículo en la Rivista Liturgica con el título “Parusia y Adventus Domini. Notas para la historia de los domingos de adviento”. En este tiempo alterna los estudios y trabajos de su tesis doctoral con la enseñanza teológica en el seminario episcopal de Albenga (Savona) durante un bienio, hasta que en 1936 defiende su tesis doctoral, que lleva por título “Juan Casiano y Evagrio Pontico. Doctrina sobre la caridad y contemplación”.
A partir de este momento prosigue su labor académica en la abadía de Finalpia como profesor de teología dogmática, liturgia y hebreo, sin abandonar sus publicaciones, hasta que en 1915 debe interrumpir esta tarea a causa de la primera guerra mundial. Se alista en el ejército como capellán del Estado mayor, ya que acompaña a su tío, el mariscal Graziani, incluso cuando éste fue jefe del ejército de Musolini en la República de Italia del Norte.
Finalizada esta experiencia, es trasladado desde 1945 hasta 1947 al monasterio de Santa María della Scala en Noci (Bari). Allí reemprende su actividad académica como profesor de filosofía y griego entre los jóvenes monjes de aquella comunidad, y es invitado a predicar varias tandas de ejercicios espirituales al clero y varias comunidades religiosas.
En 1947 se le confía la dirección de Rivista Liturgica y participa en el congreso litúrgico de Parma, donde se unifican las fuerzas litúrgicas italianas y junto con don Luigi Adrianopoli programan la fundación del Centro de Acción Litúrgica (CAL). Pero inesperadamente en 1948 comienza un largo periodo de silencio y sufrimiento que durará trece años. El abad Emmanuele Caronti, primer director y promotor de Rivista Liturgica, le depone como director y, por este motivo, es enviado a la abadía de Noci para asumir la encomienda de hospedero. Aprovechará este tiempo de silencio para traducir numerosos textos del alemán y francés; se le encomendarán clases de psicología en el bienio filosófico de la abadía y se dedicará gran tiempo y energías al ministerio pastoral.
En 1961 es llamado por el nuevo abad que preside la congregación, el español Celestino Gusi, al Pontificio Ateneo San Anselmo para enseñar liturgia. Ese mismo año, junto con Cipriano Vagaggini, Adrien Nocent, Emmanuel Lanne, con la ayuda y aliento del abad primado Benno Gut y el rector magnífico Augustinus Mayer funda el Pontificio Instituto Liturgico de Roma. Será su primer presidente, cargo que mantuvo durante once años, hasta que en 1972 le sucede Burkhard Neunheuser. Imprimió en el Instituto el espíritu y las aspiraciones del Movimiento Litúrgico y los altiora principia de la reforma litúrgica del Concilio Vaticano II; y fundó también la cátedra de Teología litúrgica, que detentará como titular hasta su muerte.
En sus cursos “La liturgia según el aspecto teológico”, “Teología del año litúrgico” y “La Misa: misterio pascual” trataba las cuestiones litúrgicas a la luz de la historia eclesiástica, escritos patrísticos y fuentes litúrgicas. La riqueza y profundidad de su pensamiento teológico se sintetiza en el primer volumen de la colección Anámnesis, escrito en 1974, donde emergen los conceptos fundamentales de la teología litúrgica conciliar y reflexión posterior. Para Marsili la liturgia no es únicamente un locus theologicus en el interior de la teología, sino formulación de la fe, teología de la presencia y de la acción de Dios en la historia de la salvación humana.
A partir de este momento se intensifica su carrera litúrgica. Es profesor de liturgia en los grandes centros académicos de Roma: Pontificia Universidad Lateranense (1972), Pontificio Instituto Regina Mundi (1963), Pontificia Universidad Gregoriana (1964-1972) y colabora con la Abadía de Santa Justina en Padua hasta el mismo año de su muerte (1967-1983).
Esta intensa actividad académica se detiene porque en 1972 es elegido abad de su comunidad de Finalpia. En este periodo mantiene la enseñanza en San Anselmo de Roma y en el Instituto Regional Lombardo de Pastoral en Milán; y es elegido miembro de la Comisión litúrgica de la Congregación Benedictina Sublacense y de la Comisión litúrgica de la Orden benedictina. Y en 1978 es elegido presidente de la Asociación de Profesores de Liturgia (APL) de Italia. Después de ocho años de ministerio abacial, en 1979 deja esta misión para dedicarse enteramente al estudio y enseñanza de la liturgia en Roma.
Murió el 27 de noviembre de 1983, primer domingo de Adviento, a la edad de 73 años, en su Abadía de Finalpia. Es considerado el pionero del movimiento litúrgico italiano postconciliar; periodo caracterizado por la puesta en práctica de la reforma litúrgica del Concilio Vaticano II. En Marsili se funden espiritualidad del monje benedictino con la sabiduría del teólogo para fructificar en el profesor de liturgia que buscaba como único objetivo –en palabras suyas- formar hombres que con competencia y a su tiempo puedan contribuir a difundir en la Iglesia los tesoros de vida que esconde la Liturgia.


Aurelio García Macías

Publicado en Pastoral Litúrgica 292 (2006) 219-222.

viernes 26 de agosto de 2011

Personajes: Aimé Georges Martimort (1911-2000).

Aimé Georges Martimort nació el 30 de agosto de 1911 en Toulouse (Francia).
Ya en sus años de infancia siente una especial atracción por las ceremonias celebradas en la catedral de Sant-Étienne de su ciudad natal.
Tras su formación inicial, ingresa en el Seminario Mayor de esta ciudad en 1928, a los diecisiete años. En el seminario descubre su afición por la historia de la liturgia gracias a los libros de Pierre Batiffol y Louis Duchesne. Ya desde esta época y primeros estudios comienza a recopilar notas, que serán primicia de sus futuras investigaciones y publicaciones.
En 1934 es ordenado presbítero de la diócesis de Toulouse; y tres años más tarde, en 1937, defiende su tesis doctoral en la Facultad de Teología de dicha ciudad, con el tema: “La defensa de la declaración de 1862 de Bossuet”. Ese mismo año es enviado a Roma para estudiar biblioteconomía en la Escuela Vaticana. Se inscribe también en el Pontificio Instituto de Arqueología Cristiana durante el curso 1937-1938 y contacta con profesores como los benedictinos Johann Meter Kirsch y Leo Cuniberto Mohlberg, el futuro Cardenal Ferdinando Antonelli, -con el que le unía una gran amistad-, y el arqueólogo italiano Enrico Josi, quienes infundieron en él un buen conocimiento de la historia y un gran rigor intelectual.
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Actividad pedagógica
En 1938 Mons. Jules-Géraud Saliège, arzobispo de Toulouse, et Mons. Bruno de Solages, rector del Instituto católico le llamaron para ejercer como profesor en la Facultad de Teología y como Conservateur de la Biblioteca del Instituto Católico. Esta fue su principal tarea durante muchos años.
Su competente preparación en historia de la Iglesia y su gran formación teológica enriquecen su dedicación a la docencia litúrgica. Despierta en sus alumnos el interés por las fuentes litúrgicas y por la fundamentación histórica y teológica de los estudios. Estos años de investigación y enseñanza fructifican en varios manuales, que renuevan la docencia litúrgica de entonces; abundantes artículos en la revista La Maison Dieu, que son luz para la formación litúrgica del pueblo de Dios; y numerosos subsidios pastorales.
Organizó también las llamadas Conferencias de la Biblioteca, que fueron una plataforma para ayudar a personas en dificultades durante la segunda guerra mundial, sobre todo, a muchos judíos. Una denuncia le obligó a abandonar la ciudad y por seguridad tuvo que huir a Valence durante el año 1943-1944, cambiando incluso su nombre por abbé Georges Martin. Incluso en este año no abandonó la docencia, porque fue invitado como profesor en el Seminario de Valence.
En mayo de 1943 participó en la fundación del Centro de Pastoral Litúrgica de París. En enero de 1944, tiene lugar la primera sesión de estudiosos de la liturgia en Vanves. Martimort no puede asistir, pero envía un estudio sobre “La historia y el problema litúrgico contemporáneo”. Causó una gran sensación porque se trata de un texto que alterna la erudición con un profundo sentido pastoral. Al año siguiente el encuentro de Vanves reúne un centenar de personas para tratar el tema “Pastoral del bautismo”. Martimort imparte una conferencia que se convertirá en un libro: “Sobre el Obispo”. A partir de este momento las sesiones de Vanves aumentan en prestigio y popularidad, y se caracterizan por el tratamiento de temas de investigación litúrgica. Pero en este momento, nacen también los encuentros de Versalles, destinados al gran público y a la divulgación de la liturgia en todo el pueblo de Dios. Martimort es el alma y motor de ambas iniciativas tanto en la preparación como en el desarrollo de las mismas. En 1946 es incorporado al equipo de dirección del Centro de Pastoral Litúrgica de París, cargo que ostentará hasta 1964.
En toda esta actividad académica y pastoral busca que los alumnos y participantes de los encuentros lleguen a una activa, consciente y fructuosa participación en los misterios celebrados en la liturgia.
Uno de los temas que más estudio y trabajó fue “la asamblea litúrgica”, tal como se puede comprobar en sus libros y artículos. Aparecen tres importantes artículos en revista La Maison Dieu: “La asamblea litúrgica” (1949), “La asamblea litúrgica, misterio de Cristo” (1954), y “Precisiones sobre la asamblea litúrgica” (1959). En ellos reclama la importancia de la asamblea litúrgica, -siguiendo la tradición de la Iglesia- porque es la manifestación más expresiva de la Iglesia.
En 1950 prepara para la Asamblea de Cardenales y Arzobispos de Francia un dossier para solicitar de Pío XII el restablecimiento de la Vigilia pascual. La petición conjunta de los obispos franceses y alemanes motivará la reforma deseada al año siguiente.
En 1952 obtiene la cátedra de historia de la liturgia en la Facultad de Teología de Toulouse, materia que enseñó en esa Facultad desde 1939 hasta 1981. En 1953 obtiene el doctorado en Letras en la Sorbona con la tesis: “El galicanismo de Bossuet”.
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Participación en la reforma litúrgica del Concilio Vaticano II
El 26 de octubre de 1960 es nombrado Consultor de la Comisión preconciliar encargada de preparar el esquema sobre liturgia. A las doce subcomisiones previstas, Mons. Henri-Martin F. Jenny, auxiliar de Cambrai, adjuntó una más, que deviene la primera en título e importancia “De misterio sacrae liturgiae eiusque relatione ad vitam Ecclesiae”. El canónigo Martimort forma parte de esta última comisión “Sobre el misterio de la sagrada liturgia” y de otra más: “Sobre la concelebración”.
En 1961 publica su gran obra: La Iglesia en oración. Introducción a la liturgia. Se trata de un manual en el que se exponen los principales temas de la liturgia confrontando la teoría con las fuentes litúrgicas actuales y del pasado. No sólo es el autor de la mayor parte del manual, sino también quien dirige la contribución de trece autores más.
En 1962 participa en el Concilio Vaticano II como experto de la Comisión conciliar De sacra liturgia, especialmente en la subcomisión teológica encargada de examinar las observaciones de carácter doctrinal, y la subcomisión que debía estudiar los principios generales de la reforma litúrgica. En este tiempo no interviene directamente en los debates conciliares, sin embargo es requerido por los grupos de obispos de cada nación para aclarar sus dudas e iluminar sus reflexiones.
En marzo de 1963, después de la primera sesión conciliar, fue invitado a Canadá por Mons. Albertus Martin, obispo de Nicolet, para ayudarle a preparar la relación sobre el Oficio divino que debía exponer ante los padres conciliares. Posteriormente el Cardenal Arcadio Mª Larraona le pide participar como miembro en la subcomisión sobre el año litúrgico.
El 11 de octubre de 1963, Pablo VI encarga al Cardenal Giacomo Lercaro y a Mons. Annibale Bugnini constituir un grupo de trabajo para preparar las primeras aplicaciones de la Constitución litúrgica después de su promulgación. Entre los siete miembros que componen este grupo de trabajo es está Martimort.
El 22 de febrero de 1964 es elegido miembro del Consilium ad exsequendam Constitutionem de sacra liturgia. Desde 1964 hasta 1970 es un tiempo de gran trabajo para Martimort. Forma parte de seis de los veinticinco coetus o grupos de trabajo y es relator en tres de ellos: el coetus 1 (De Calendario); el coetus 4 (De lectionibus biblicis), del que fue relator; el coetus 9 (De generali structura Officii divini), del que fue relator; el coetus 16 (De Concelebratione et de Communione sub utraque specie); el coetus 26 (De Caeremoniale Episcoporum), del que fue relator; y el coetus 39 (De ritibus Capellae Papalis). Pero, sobre todo, se encargó de la reforma del Breviario, cuyos cuatro tomos son el resultado de su trabajo.
En 1965 es nombrado Consultor de la Congregación de Ritos, y conservará este cargo, a pesar de los cambios del dicasterio romano, hasta 1993. Demostró ser una persona muy preparada para dar respuestas a las cuestiones que se iban planteando en el transcurso de la reforma litúrgica y su aplicación.
A partir de su colaboración en los altos organismos encargados de la reforma litúrgica del Concilio Vaticano II le llegan algunos reconocimientos y nombramientos significativos. En 1967 es nombrado prelado de Su Santidad; y en este mismo año participa también en la difícil preparación de la Instrucción Musicam sacram (5 marzo 1967). En 1968 es nombrado decano de la facultad de Teología de Toulouse, cargo que ostentará hasta 1970. En 1974 es creado canónigo titular de la catedral metropolitana de Toulouse y de Carcassone.
Sin embargó, no abandona su veta investigadora y docente. En 1978 publica el volumen “La documentación litúrgica de Dom Edmon Martène. Estudio codicológico”, en el que expone un análisis minucioso de las fuentes manuscritas utilizadas por Martène. Posteriormente será completado con el artículo publicado en 1986: “Adiciones y correcciones a la documentación litúrgica de Dom Edmond Martène”, Ecclesia Orans 3 (1986) 81-105.
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Jubilación y últimos años
Al cumplir los 70 años en 1981 llega el momento de su jubilación. Al año siguiente publica su trabajo “Las diaconisas. Estudio histórico” (1982).
Al final de sus años de actividad docente e investigadora el mundo académico reconoce su valía, sobre todo, en dos vertientes. Por un lado, su competencia en la investigación histórica aplicada a la enseñanza de la liturgia. Hay tres obras que exponen claramente este reconocimiento: “En memoría de mí: La oración de la Iglesia y sus sacramentos” (1954); “Los signos de la Nueva Alianza”(1960), y “La Iglesia en oración. Introducción a la liturgia” (1961).
Por otro lado, su interés por la Pastoral litúrgica. No se limitó al mundo de la investigación erudita, sino que buscó la forma de difundir los conocimientos de la liturgia en todos los miembros del pueblo de Dios, para fomentar la participación y vivencia del misterio celebrado en la liturgia. Por eso, todas las actividades (Sesiones de Vanves y Versalles) y publicaciones (revista La Maison Dieu) del Centro de Pastoral Litúrgica de París estaban encaminadas a lograr este objetivo.
Pero su nombre está ligado, sobre todo, a la reforma litúrgica del Concilio Vaticano II. Su dedicación y contribución en los primeros años fue enriquecida también por su valoración posterior. Emprende comentarios a la Constitución Sacrosanctum Concilium, y hasta un balance de la reforma litúrgica en los primeros años de su aplicación (Bilancio della reforma liturgica, a dieci anni dalla Costituzione conciliare sulla sacra Liturgia, 1974).
En 1983, al celebrarse los 40 años de su dedicación a la enseñanza, coincidiendo con el vigésimo aniversario de la Constitución Sacrosanctum Concilium, la Facultad de Teología de Toulouse y las Éditions Desclée le ofrecen una miscelánea titulada Mens concordet voci. Yn 1991, la revista Notitiae le dedica un número monográfico en homenaje a su octogésimo aniversario; y en este mismo año se publica una segunda miscelánea en su honor ofrecida por las Edizini Liturgiche de Roma, titulada Mirabile laudis canticum.
Incluso en estos últimos años, recluido en la residencia sacerdotal de Toulouse, tiene fuerzas para publicar dos libros como ayuda para el uso e interpretación de las fuentes litúrgicas: “Los Ordines, los ordinarios y las ceremonias” (1991), y “Las lecturas litúrgicas y sus libros” (1992).
Murió el 20 de enero del 2000 en Toulouse, la ciudad y diócesis a la que dedicó su saber y a la que se mantuvo siempre unido. 


Aurelio García Macías

Publicado en Pastoral Litúrgica 313 (2009) 429-434.

miércoles 24 de agosto de 2011

Humor Litúrgico Bizantino (I)

Dice una canción que "no puede estar triste el corazón que alaba a Cristo"; y ¡cuanta razón tiene!. A veces da la sensación de que la "alegría del Señor resucitado" no ha transfigurado el alma de algunos cristianos que aún tienen cara de Viernes Santo (cara de entierro) y, por ello, cara de pocos amigos. El Señor transfigura la vida de aquél que se deja transfigurar por él. Dejémonos, pues, iluminar por Cristo; y que estas fotos nos sirvan para que "más que cantar a la Cruz, la llevemos cantando" (como decía el Padre Leocadio, Edmp)

Tú solo no puedes, pero con la Cruz de Cristo te conviertes en un "Superman" y de esta manera lo puedes todo:




Si quieres que Dios te hable, que Dios te llame, has de ponerte a la escucha, has de salir a su encuentro en la oración:




Y si no quieres que la Liturgia te aburra vive siempre ante ella teniendo una gran capacidad de asombro:





Y qué verdad es que: !son los hijos los que llevan a los Padres a la Liturgia!:




Y, además, si es verdad que: "Xristos anesti" (Cristo ha resucitado): ¡quién no saltará de alegría!:




En la vida se mezcla lo cotidiano y lo litúrgico: "¿quién habrá sido?", pregunta el de la derecha, sin embargo, el otro no contesta sino que "elevando los ojos al cielo..."




No te preocupes si sientes que, por ser coherente con tu fe, vas contracorriente: ¡somos más y con Dios vencemos siempre!:

lunes 22 de agosto de 2011

La profesión religiosa. Devenir histórico desde el libro de Augé.

Hace unos meses anunciábamos la aparición del último libro escrito en italiano por el liturgista Matias Augé sobre la profesión religiosa. Sin que esto parezca un "ciclo Augé" porque D. Salvador ya ha puesto la bibliografía de este liturgista y blogger, aprovechamos la ocasión para hablar de un sacramental poco conocido y poco estudiado a la luz de este libro: "La liturgia della professione religiosa".
En su introducción, Augé constata la importancia en el actual ordenamiento canónico de los tres consejos evangélicos (pobreza, castidad y obediencia). Sin embargo, ya desde el principio nos habla de que en el s. IV el propositum virginitatis se realizaba en el ámbito de una celebración litúrgica. Esto se veía como un "pacto con Dios", mencionada por varios Padres de la Iglesia. Incluso en la España del s. IV el sustantivo "profesión" designa un documento escrito o una declaración delante de Dios.
En el contexto histórico del Pseudo-Dionisio, la profesión se realiza delante del altar, bajo la presidencia de un presbítero. Éste hace la señal de la cruz y hace la tonsura, invocando la Trinidad; despoja al profeso de todas sus vestiduras y le impone una nueva.


En el ámbito monástico pre-benedictino, Augé escribe que "En sus orígenes, la vida monástica ignoraba aquello que nosotros llamamos promesa, voto, fórmula de profesión, compromiso, etc. Los primeros monjes manifestaban la voluntad de perseverar hasta la muerte en su género de vida con el simple cambio del hábito" (p. 15). En san Pacomio no existe un acto de profesión pública, aunque se contempla este acto desde la perspectiva señalada arriba. Con san Benito, la vestición del hábito ocurre después de un período de formación. Aquí aparecen costumbres propias de la vida benedictina, como la promesa de estabilidad, la conversión de las costumbres y la obediencia. Además, el profeso firma y pone sobre el altar esta promesa escrita. El lugar de la profesión es, probablemente, el ofertorio de la misa. De este modo, la profesión benedictina se puede denominar como professio super altare. La vestición del hábito tiene sentido en esta tradición como la pérdida del derecho de propiedad (p. 23), y en el s. VII adquiere el conocido significado de "hábito bautismal".


En las órdenes mendicantes vemos una evolución: tienen un carácter clerical. El gesto característico de este rito era la unión de las manos (immixtio manuum) delante del superior, gesto simbólico proveniente del contrato feudal. En ámbito franciscano aparece por primera vez de voto (voteo et promitto Deo). En el s. XII, el abad de Odón habla de los tres consejos evangélicos.
Una tercera evolución la encontramos en la Compañía de Jesús. Influye aquí el devocionalismo eucarístico propio de la época, siendo la profesión aquí una professio super hostiam. "Con el acto de dar la comunión eucarística al profeso, el celebrante indica que lo recibe en comunión de espíritu, aceptando su profesión" (p. 30). Para Suárez, la comunión eucarística es la terminación de la profesión religiosa. Augé explica que este tipo de profesión influyó en la mayor parte de las congregaciones religiosas modernas, sobre todo las femeninas. La conclusión de Augé no se hace esperar: "Hay, sin embargo, en la historia del rito de la profesión, un proceso hacia un concepto más voluntarista y legal de la profesión misma, que contrasta con la concepción exquisitamente mistérica de la tradición oriental. En este proceso, la professio super hostiam, expresión de una piedad fuertemente individualista, representa un punto de llegada" (p. 31).
Valgan estas pinceladas sobre la historia del rito de la profesión religiosa para hacernos una idea de las concepciones reinantes a la hora de celebrar y comprender este sacramental.

Adolfo Ivorra

jueves 18 de agosto de 2011

Bibliografía del Prof. Matías Augé Benet

ANNI 1963-1983

1. El P. Claret i el Beat Pere Almató, in Studia Claretiana 1 (1963) 123-126.

2. Instructio “Inter Oecumenici” et Famigliae Religiosae, in Commentarium pro Religiosis et Missionariis 43 (1964) 320-335.

3. El sacramento del Orden según los concilios españoles de los siglos IV-VII, in Claretianum 5 (1965) 71-93.

4. El servicio episcopal, in Phase 28 (1965) 239-243.

5. La oración litúrgica en la vida y enseñanzas de S. Antonio María Claret, in Studia Claretiana 5 (1966) 17-38.

6. ¿Hacia la reforma del canon?, in Iglesia Viva 9 (1967) 255-258.

7. La Instrucción “Eucharisticum Mysterium”en la historia del culto eucarístico, in Ilustración del Clero 61 (1968) 18-29; 96-100.

8. Reflexiones en torno a la versión castellana del canon, in Ilustración del Clero 61 (1968) 159-163.

9. La oración “super populum” en el Sacramentario Veronense. Estudio de su forma y contenido (Extracto de Tesis Doctoral en la Facultad Teológica y el Pontificio Instituto Litúrgico del Ateneo de San Anselmo en Roma), Roma 1968. XVI + 67 pp.

10. Leyes de la celebración: la oración “super populum”, in Phase 8 (1968) 467-471.

11. Pastoral del Tiempo de Pascua, in Ilustración del Clero 62 (1969) 282-286.

12. La asamblea cultual propiedad sagrada del Señor (Ve n.514), in Claretianum 9 (1969) 395-411.

13. La comunidad eclesial colocada en la tensión entre el mundo actual y el mundo futuro, in Claretianum 10 (1970) 139-162.

14. Relaciones entre la Santa Misa y el Oficio Divino, in Ilustración del Clero 63 (1970) 601-605.

15. La Madonna nell'Avvento del nuovo Messale, in Ephemerides Mariologicae 20 (1970) 367-370.

16. Le collette del Proprio del Tempo nel nuovo Messale, in Ephemerides Liturgicae 84 (1970) 275-298.

17. Una liturgia della vita religiosa, in Claretianum 11 (1971) 211-235.

18. Le collette di Avvento-Natale-Epifania del Messale Romano, in Rivista Liturgica 59 (1972) 614-627.

19. L’eucologia quaresimale del nuovo Messale, in Rivista Liturgica 68 (1973) 22-33.

20. I riti della professione religiosa e della consacrazione delle vergini. Struttura e contenuto teologico, in Rivista Liturgica 60 (1973) 326-340.

21. Estado actual de la reforma litúrgica entre los religiosos a la luz de la historia, in Claretianum 13 (1973) 279-296.

22. La Liturgia de las Horas y los Religiosos. Lecciones de la historia, in Vida Religiosa 36 (1974) 13-22.

23. Principi di interpretazione dei testi liturgici, in Aa.Vv., La liturgia, momento della storia della salvezza (Anàmnesis 1), Marietti, Torino 1974, 159-179.

24. Cronologia della riforma liturgica, in ivi, 209-218 [in collaborazione con S. Marsili].

25. Alcune immagini della Chiesa nella tradizione eucologica romana, in Claretianum 14 (1974) 53-82.

26. Boletín bibliográfico postconciliar de la liturgia mariana 1964-1974, in Ephemerides Mariologicae 25 (1975) 131-142.

27. Notas para una teología de la Vida Religiosa que emergen de los Ritos de Profesión religiosa y de Consagración de vírgenes, in Miscellanea Lateranense (Lateranum , nova series, ann. 40-41), Romae 1974-1975, 450-470.

28. La povertà come tema di preghiera, in Aa.Vv., La povertà religiosa (a cura dell'Istituto di Teologia della Vita Religiosa “Claretianum”), Roma 1975, 67-75.

29. Consacrazione delle vergini (rito), in G. Pelliccia - G. Rocca (edd.), Dizionario degli Istituti di Perfezione 2, Paoline, Roma 1975, 1621-1627.

30. I testi eucologici della nuova liturgia per gli infermi. Analisi e sintesi dottrinale, in Aa.Vv., Il sacramento dei malati. Aspetti antropologici e teologici della malattia. Liturgia e pastorale (Quaderni di Rivista Liturgica, Nuova Serie 2), Elle Di Ci, Leumann –Torino – 1975, 139-158.

31. Note sulla spiritualità monastico-religiosa nei suoi rapporti con la liturgia. Principali tappe storiche, in Claretianum 15 (1975) 5-31.

32. Diritto liturgico dei Religiosi, in G. Pelliccia - G. Rocca (edd.), Dizionario degli Istituti di Perfezione 3, Paoline, Roma 1976, 599-602.

33. L’abito monastico dalle origini alla Regola di san Benedetto, in Claretianum 16 (1976) 33-95.

34. La povertà religiosa nella città dei consumi, in E. Ancilli (ed.), Vita Religiosa. Bilancio e prospettive (Rivista di Spiritualità 11), Pontificio Istituto di Spiritualità del Teresianum, Roma 1976, 168-183.

35. La Chiesa chiamata da Dio a una continua purificazione, in Aa.Vv., Chiesa dello Spirito. Responsabilità del cristiano (Fiamma Viva 17), Roma 1977, 201-218.

36. Come la scelta di vita celibe si esprime nell'abito, in Aa.Vv., Il celibato per il Regno (Studi a cura dell’Istituto di Teologia della Vita Religiosa “Claretianum”), Ancora, Milano 1977, 311-345.

37. L’abito religioso. Studio storico e psico-sociologico dell’abbigliamento religioso, Roma 1977. 176 pp.

38. Dal rituale “tipico” ai rituali particolari del matrimonio. Analisi comparativa di alcune realizzazioni, in Aa.Vv., La celebrazione del matrimonio cristiano. Atti della V settimana di studio dell’Associazione professori di liturgia (Studi di Liturgia 5), Dehoniane, Bologna 1977, 235-261.

39. Autorità e obbedienza nella vita religiosa. Rassegna bibliografica, in Claretianum 18 (1978) 5-34.

40. La comunità religiosa comunità cultuale, in Av.Vv., Vita comunitaria (Studi a cura dell’Istituto di Teologia della Vita Religiosa “Claretianum”), Ancora, Milano 1979, 231-246.

41. El Espíritu Santo en los textos del Tiempo Pascual del Misal Romano de Pablo VI, in Aa.Vv., Eulogia. Miscellanea liturgica in onore di P. B. Neunheuser osb. (Studia Anselmiana 68 - Analecta Liturgica 1), Roma 1979, 31-43.

42. Rassegna bibliografica sulla verginità consacrata (1966-1976), in Claretianum 19 (1979) 97-125.

43. Nota sull’abito religioso, in Claretianum 19 (1979) 343-346.

44. Le linee di una rinnovata pietà mariana nella riforma dell'anno liturgico, in Marianum 41 (1979) 267-286.

45. La spiritualità biblico-liturgica nella formazione del religioso, in Nuova Alleanza 85 (1980) 103-109.

46. Die biblisch-liturgische Spiritualität in der Ausbildung des Ordensmannes, in Claretianum 20 (1980), 319-327.

47. Lineamenti di storia dell'antico monachesimo, Roma 1981. 90 pp.

48. Octava, in Gran Enciclopedia Rialp 17, Madrid 1981, 221-222.

49. Sacramentales, in ivi 20, 617-619.

50. Vasos sagrados, in ivi 23, 305-307.

51. Vigilia, in ivi, 556-557.

52. Le Messe rituali, in Aa.Vv., Il Messale Romano del Vaticano II. Orazionale e Lezionario, vol. 2: Il Mistero di Cristo nella vita della Chiesa e delle singole comunità cristiane (Quaderni di Rivista Liturgica, n.s. 7), Elle Di Ci, Leumann -Torino- 1981, 311-333.

53. Messe e orazioni per varie necessità, in ivi, 399-418.

54. Professione (I riti della Professione in Occidente), in G. Pelliccia - G. Rocca (edd.), Dizionario degli Istituti di Perfezione 7, Paoline, Roma 1983, 916-921, 924-934.

55. Aspetti particolari della celebrazione eucaristica, in Aa.Vv., La liturgia eucaristica: teologia e storia della celebrazione (Anàmnesis 3/2), Marietti, Casale Monferrato 1983, 271-288.

56. Lineamenti di spiritualità dell'antico monachesimo, in Claretianum 23 (1983) 181-210.

57. The Religious Community: A Community for Worship, in Aa.Vv., Together before the Lord. Religious Community today (Religious Life Series 4), Claret Center for Resources in Spirituality, Chicago - Los Angeles - Manila 1983, 123-135 [traduzione all’inglese del n. 40].

ANNI 1984-1995

58. Ritorno alle origini. Lineamenti di spiritualità dell'antico monachesimo, Rogate, Roma 1984. 140 pp.

59. Concelebrazione eucaristica, in D. Sartore e A.M. Triacca (ed.), Nuovo Dizionario di Liturgia, Paoline, Roma 1984, 259-269.

60. Eucologia, in ivi, 509-519.

61. Professione religiosa, in ivi, 1119-1142.

62. La oración del religioso. Actitud existencial y estructuras tradicionales, in Claretianum 24 (1984) 17-32.

63. Nota critica, in ivi, 343-355 [in collaborazione con B. Proietti].

64. La Celebración de la reconciliación en la comunidad religiosa, in Aa.Vv., Religiosos al servicio de la reconciliación, Publicaciones Claretianas, Madrid 1984, 125-143.

65. Il sangue nel Sacramentario Veronese, in Aa.Vv., Sangue e antropologia nella liturgia (Centro Sudi Sanguis Christi 4), Pia Unione Preziosissimo Sangue, Roma 1984, 1331-1335.

66. Una liturgia del peregrinaje, in Ecclesia Orans 2 (1985) 113-125.

67. La alegría cultual en las super populum del Veronense, in G. Farnedi (ed.), Paschale Mysterium. Studi in memoria dell’Abate Prof. S. Marsili (1910-1983) (Studia Anselmiana 91 - Analecta Liturgica 10), Roma 1986, 25-32.

68. Alcuni indirizzi dell'attuale riflessione teologica sulla preghiera, in Claretianum 26 (1986) 197-261.

69. Reflexión teológica sobre la vida religiosa a la luz del Ritual de Profesión, in Phase 26 (1986) 317-329.

70. María en la liturgia renovada, in Ephemerides Mariologicae 36 (1986) 259-274.

71. Princípios de interpretação dos textos litúrgicos, in Aa.Vv., A liturgia momento histórico da salvação (Anámnesis 1), Paulinas, São Paulo 1987, 193-218 [traduzione al portoghese del n.23].

72. Cronologia da riforma litúrgica (con S. Marsili), in ivi, 253-265 [traduzione al portoghese del n.24].

73. Egeria, una pellegrina del IV secolo. La sua spiritualità e i suoi rapporti con la chiesa locale, in Aa.Vv., Liturgia e mobilità umana (Senza frontiere, Serie teologico-pastorale), Messaggero, Padova 1987, 8-21.

74. Le Litanie del Sangue di Cristo: storia e contenuto, in Aa.Vv., Sangue e antropologia. Riti e culto (Centro Studi Sanguis Christi 5), Pia Unione Preziosissimo Sangue, Roma 1987, 1595-1600.

75. Teologia dell'anno liturgico, in Aa.Vv., L'anno liturgico: storia, teologia e celebrazione (Anàmnesis 6), Marietti, Genova 1988, 9-34.

76. Il calendario liturgico, in ivi, 57-66.

77. Le feste del Signore, della Madre di Dio e dei Santi, in ivi, 221-259.

78. Luces y sombras de la reforma conciliar, in M. Augé - A. Prado, De la reforma a la renovación litúrgica (Semana Nacional de Liturgia 1987), Comisión Episcopal de Liturgia del Perú, Lima 1988, 11-31.

79. La liturgia fuente y cumbre de la vida de la Iglesia, in ivi, 33-52.

80. El año litúrgico presencia de Cristo en el tiempo, in ivi, 53-71.

81. María y el culto litúrgico en la perspectiva del año mariano, in ivi, 73-89.

82. Preghiera liturgica e non liturgica. Alcune riflessioni su un dibattito ancora in atto, in Aa.Vv., Traditio et progressio. Studi liturgici in onore del Prof. A. Nocent (Studia Anselmiana 95 - Analecta Liturgica 12), Roma 1988, 35-44.

83. La preghiera dei religiosi oggi. Dottrina e strutture, in Aa.Vv., La preghiera nella vita religiosa (XIII Convegno del “Claretianum”), Rogate, Roma 1988, 101-113.

84. Dalle origini a san Benedetto, in M. Augé - E. Sastre Santos - L. Borriello, Storia della vita religiosa, Queriniana, Brescia 1988, 11-118.

85. Algunas impresiones sobre las nuevas “misas marianas”, in Ephemerides Mariologicae 38 (1988) 371-384.

86. Alcuni indirizzi dell’attuale riflessione teologica sulla preghiera, in E. Ancilli (ed.), La preghiera. Bibbia, teologia, esperienze storiche, vol. 2, Città Nuova, Roma 1988, 389-446.

87. Celebración, in A. Aparicio Rodríguez y J. Canals Casas (edd.), Diccionario teológico de la vida consagrada, Publicaciones Claretianas, Madrid 1989, 233-241.

88. Hábito, in ivi, 769-777.

89. Le Litanie del Sangue di Cristo nelle formulazioni precedenti all'attuale, in Aa.Vv., Il mistero del Sangue di Cristo nella liturgia e nella pietà popolare (Centro Studi Sanguis Christi 5), vol. 2, Pia Unione Preziosissimo Sangue, Roma 1989, 47-92.

90. Movimento liturgico - riforma liturgica - rinnovamento liturgico, in Ecclesia Orans 6 (1989) 301-322.

91. La Professione monastica e religiosa, in Aa.Vv., I sacramentali e le benedizioni (Anàmnesis 7), Marietti, Genova 1989, 45-63.

92. La vida religiosa como acontecimiento simbólico-cultual, in Vida Religiosa 68 (1990) 141-147.

93. La asamblea litúrgica en el “Itinerarium Egeriae”, in Ecclesia Orans 7 (1990) 43-60.

94. Le Messe “Pro Sancta Ecclesia”: Un’espressione della “lex orandi” in sintonia con la “lex credendi” e la “lex vivendi”, in Notitiae 26 (1990) 566-584.

95. La spiritualità del religioso e la liturgia, in Claretianum 31 (1991) 261-293.

96. A proposito della comunione sulla mano, in Ecclesia Orans 8 (1991) 293-304.

97. Un mistero da riscoprire: la preghiera (Spiritualità 15), Paoline, Cinisello Balsamo 1992. 93 pp.

98. Liturgia. Storia celebrazione teologia spiritualità (Universo Teologia 11), Paoline, Cinisello Balsamo 1992. 328 pp. [Seconda edizione nel 1994 - terza edizione nel 1996 - quarta edizione nel 2000 - quinta edizione nel 2003 – sesta edizione nel 2010].

99. La teologia della vita consacrata nei riti della Consacrazione delle vergini e della Professione religiosa, in Rivista di Pastorale Liturgica, n.172 (1992) 17-21.

100. La revalorización del “ieiunium paschale”, in Ecclesia Orans 9 (1992) 277-286.

101. I salmi imprecatori nella “lectio divina” dell’antico monachesimo, in Aa.Vv., Psallendum. Miscellanea di studi in onore del Prof. Jordi Pinell i Pons o.s.b. (Studia Anselmiana 105 - Analecta Liturgica 15), Roma 1992, 47-58.

102. A concelebração eucarística, in Liturgia da Missa, Paulistas, Lisboa 1992, 3-10.

103. Battesimo Confermazione Eucaristia. Riflessioni sui sacramenti dell'iniziazione cristiana, Città Nuova, Roma 1993. 110 pp.

104. L’introduzione generale alla teologia dei sacramenti oggi, in Notitiae 29 (1993) 411-424.

105. Una più qualificata comprensione e celebrazione della liturgia..., in Vita Consacrata 30 (1994) 191-197.

106. La teologia liturgica, in G. Lorizio - N. Galantino (edd.), Metodologia teologica. Avviamento allo studio e alla ricerca pluridisciplinari (Universo Teologia 28), San Paolo, Cinisello Balsamo 1994, 240-251.

107. Rinnovamento della catechesi della partecipazione all'eucaristia dei fanciulli e dei giovani, in Christus Lumen Gentium. Eucharistia et Evangelizatio (XLV Conventus Eucharisticus Internationalis - Sevilla 7-13.VI.1993), Città del Vaticano 1994, 215-227.

108. Il nuovo del Sinodo, in MondoVoc n.2 (1994) 15-17.

109. Teologia della vita consacrata: alcuni rilievi e l'identità dei consacrati nella Chiesa, in Aa.Vv., Il Sinodo dei vescovi sulla vita consacrata, a cura di C.I.S.M. - U.S.M.I., Rogate, Roma 1994, 155-164.

110. Ritorno alle origini - Rinascita - Rifondazione. I termini del rinnovamento, in Studi Rogazionisti 15 (1994) 40-45.

111. Il “Claretianum” e il Sinodo sulla Vita Consacrata, in Claretianum 34 (1994) 7-11.

112. La presidencia de la celebración litúrgica, in Boletín CELAM, n. 264 (1994) 32-46.

113. El Sínodo sobre la Vida Consagrada. Reflexiones en voz alta, in Vida Religiosa 78 (1995) 46-52.

114. La oración en la vida del religioso (Cuadernos pedagógicos de Vida Consagrada 3), Publicaciones Claretianas, Madrid 1995. 67 pp.

115. Liturgia. Historia celebración teología espiritualidad (Biblioteca Litúrgica 4), Centre de Pastoral Litúrgica, Barcelona 1995. 260 pp. [traduzione allo spagnolo del n.98].

116. La domenica festa primordiale dei cristiani (Universo Teologia 34), San Paolo, Cinisello Balsamo 1995. 144 pp.

117. In attesa dell'Esortazione Apostolica il Sinodo fa testo per gli Istituti Secolari, in Rogate Ergo 58, n.3 (1995) 28-30.

118. Gli Istituti Secolari e il Sinodo sulla Vita Consacrata, in Incontro 7, n.1 (1995) 7-15.

119. La Liturgia: Sacramento di Cristo nel tempo, in Sursum Corda, n.1 (1995) 5.

120. La enseñanza de la teologia de la vida consagrada en los Seminarios, in Seminarios 41 (1995) 425-432.

121. A oração: Um mistério a revelar, Ave Maria Edições, São Paulo 1995. 104 pp. [traduzione al portoghese del n.97].

ANNI 1996-2001

122. La Preghiera Eucaristica II, in La Nuova Alleanza 101 (1996) 144-146.

123. Individuare gli elementi comuni nella diversità dei carismi, in L'Osservatore Romano 5 giugno 1996, p.7.

124. El domingo fiesta primordial de los cristianos (Liturgia y Vida 20), San Pablo, Madrid 1996. 175 pp. [traduzione allo spagnolo del n. 116].

125. Liturgia. História celebração teologia espiritualidade, Ave Maria Ediçoes, São Paulo 1996. 366 pp. [traduzione al portoghese del n.98].

126. La preparazione al grande Giubileo dell'Anno 2000 e la spiritualità liturgica, in Liturgia 31, n. 133 (1997) 7-11.

127. “Vita Consecrata”: znaczenie i osiagniecia dokumentu - cz.I., in Zycie Konsekrowane 13,1 (1997) 40-46.

128. Presenza profetica, in Nuntium 1, n.2 (1997) 177-178.

129. “Vita Consecrata”: znaczenie i osiagniecia dokumentu - cz.II, in Zycie Konsekrowane 15,3 (1997) 49-54.

130. Vestizione, in G. Pelliccia - G. Rocca (edd.), Dizionario degli Istituti di Perfezione 9, Edizioni Paoline, Roma 1997, 1951-1955, 1957-1959.

131. Ecclesiologia e celebrazione eucaristica nei libri liturgici. Alcuni rilievi terminologici, in Ecclesia Orans 14 (1997) 329-345.

132. Lo Spirito Santo nel mistero del Natale, in Tertium Millennium, n.6 (1997) 14-16

133. La direzione spirituale nell’antico monachesimo, in G. Finotti (ed.), Il maestro del cuore. La direzione spirituale in san Filippo Neri, Morcelliana, Brescia 1997, 31-43.

134. Riscoprire la presenza e l’azione dello Spirito Santo, in Liturgia 32, n. 145 (1998)13-19.

135. La pratica dell’accompagnamento spirituale secondo le testimonianze dell’antico monachesimo egiziano, in Claretianum 38 (1998) 23-39.

136. Mistero pasquale, in Aa.Vv., Dizionario di Mistica, Libreria Editrice Vaticana, Città del Vaticano 1998, 823-824.

137. Liturgia e spiritualità. Un caso particolare ed emblematico: la preghiera, in Lateranum 64 (1998) 119-133.

138. Spiritualità liturgica. “Offrite i vostri corpi come sacrificio vivente, santo e gradito a Dio” (Universo Teologia 62), San Paolo, Cinisello Balsamo 1998. 131 pp.

139. Alcuni testi di contenuto pneumatologico del Messale Romano Italiano, in Rassegna di Teologia 39 (1998) 571-581.

140. Del análisis de la problemática actual a la individuación de las coordenadas teológicas del tema, in Aa.Vv., Espiritualidad y Liturgia (Colección “Culmen et Fons”), Asociación Española de Profesores de Liturgia - Regina, Barcelona 1998, 33-74

141. La professione religiosa in Occidente, in A. J. Chupungco (ed.), Scientia Liturgica. Manuale di liturgia, vol. IV Sacramenti e sacramentali, Piemme, Casale Monferrato 1998, 324-340.

142. L’Anno liturgico nei primi quattro secoli, in A. J. Chupungco (ed.), Scientia Liturgica. Manuale di liturgia, vol. V Tempo e spazio liturgico, Piemme, Casale Monferrato 1998, 169-190.

143. L’Anno liturgico nel rito romano, in ivi, 211-245.

144. Teologia dell’Anno liturgico, in ivi, 356-370.

145. Antonio M. Claret, in M. Sodi - A.M. Triacca (edd.), Dizionario di omiletica, Elle Di Ci - Velar, Leumann (Torino) - Gorle (Bergamo) 1998, 84-85.

146. Celebrazione, in ivi, 255-258.

147. Collaborazioni in Aa.Vv., Lexicon. Dizionario dei teologi dal primo secolo ad oggi, Piemme, Casale Monferrato 1998. Voci: Casel Odo (p.281), Jungmann Joseph Andrea (p.721), Marsili Salvatore Marino (pp.850-851), Martimort Amato Giorgio (p.854), Neunheuser Burkhard Gotfried (p.923), Vagaggini Cipriano (pp.1273-1274).

148. La parola di Dio elemento “costitutivo” della celebrazione cristiana, in Aa.Vv., La parola di Dio nella celebrazione cristiana (Bibliotheca “Ephemerides Liturgicae”. Sussidi liturgico-pastorali 7), C.L.V. - Edizioni Liturgiche, Roma 1998, 23-38.

149. Exigencias del ministerio de la eucaristía, in Aa.Vv., El ministerio de la eucaristía y la espiritualidad claretiana (IV Semana Sacerdotal Claretiana, Vic 1993), Madrid 1998, 35-45.

150. La vita consacrata ininterrotto culto al Signore, in Claretianum 39 (1999) 81-95

151. Alcune riflessioni sull’Hodie liturgico alla luce del formarsi dell’anno liturgico, in Ecclesia Orans 16 (1999) 109-116.

152. La Lettera Apostolica “Dies Domini”, in Lateranum 65 (1999) 139-145.

153. María modelo de contemplación. III Coloquio Internacional de Mariología, in Ephemerides Mariologicae 49 (1999) 285-288.

154. Maria nella liturgia della Chiesa. Itinerario al Padre per Cristo nello Spirito, in Riparazione Mariana 84, n.3 (1999) 6-8.

155. “Io sono la vita del mondo”: un sussidio pastorale - missionario, in L’Osservatore Romano (11.11.99) 6. Pubblicato in seguito in Aa.Vv., Eucaristia porta santa giubilare (Quaderni de “L’Osservatore Romano” 51), Città del Vaticano 2000, 89-91.

156. Nell’Anno Liturgico l’Anno del Giubileo, in Conferenza Episcopale del Lazio, Formazione liturgica ed animazione delle celebrazioni (Guida liturgico-pastorale 1999-2000 - Sussidio) 5-13.

157. L’Eucaristia e lo Spirito della Pentecoste, in C. Maggioni - F. Marinelli (edd.), Eucaristia cuore del Giubileo (Vivere la Liturgia 31), Paoline, Milano 2000, 53-56.

158. Dalla partecipazione alla celebrazione “in Spirito e Verità”, in Liturgia 34 (2000) 5-10.

159. Maria donna del cuore sapiente. Prospettiva liturgica, in S.M. Pasini (ed.), Maria modello di contemplazione del mistero di Cristo. Atti del 3o Colloquio Internazionale di Mariologia (Biblioteca di Theotokos 3), Edizioni Monfortane, Roma 2000, 71-84.

160. La ricerca del senso e del valore del rito. Una problematica attuale, in Lateranum 66 (2000) 373-384.

161. Una comunidad que celebra el misterio en el rito y en la vida, in P.M. Sarmiento (ed.)., Vosotros sois el cuerpo de Cristo? Comunidades religiosas en el siglo XXI (Semanas de Vida Religiosa 29), Publicaciones Claretianas, Madrid 2000, 87-112.

162. Domingo. Festa primordial dos cristãos, Editora Ave-Maria, São Paulo 2000. 151 pp. [traduzione al portoghese del n.116].

163. Liturgia: Historia Ospakizuna Teologia Espiritualitatea, Deusto, Bilbao 2000. 291 pp. [traduzione all’euskara del n.98].

164. La Liturgia lee e interpreta la Escritura, in Comisiόn Episcopal de Liturgia (ed.), Formación bíblica y litúrgica (Colección Liturgia 1), EDICE, Madrid 2001, 11-34.

165. Anno liturgico: Un itinerario per la presa di coscienza vocazionale, in Mondo Voc 8, n. 1 (2001) 4-7.

166. Presenza di Dio nella vita quotidiana, in Nuntium 5, n. 13 (2001) 128-135.

167. Concelebrazione eucaristica, in D. Sartore – A.M. Triacca – C. Cibien (edd.), Liturgia (I Dizionari San Paolo), Cinisello Balsamo 2001, 428-438.

168. Eucologia, in ivi, 761-771.

169. Professione religiosa, in ivi, 1549-1562.

170. Vita consacrata e liturgia, in ivi, 2079-2089.

171. Domenica, in ivi, 584-602 [in collaborazione con L. Brandolini].

172. La formazione eucaristica dei membri dell’Unione dell’Apostolato Cattolico, in Apostolato Universale 3, n. 5 (2001) 59-65.

173. A formacão eucarística dos membros da União do Apostolado Católico, in Informacões Palotinas 58, n. 1 (2001) 7-18 [traduzione al portoghese del n.172].

174. La Liturgia delle ore preghiera della Chiesa, in Aa.Vv., La Liturgia delle ore scuola ecclesiale di preghiera (Atti del XLII Convegno liturgico-pastorale dell’A.L.F. S. Cuore – Opera della Regalità di N.S.G.C. Milano), Centro Ambrosiano, Milano 2001, 29-42.

175. Liturgická Spiritualita. “Primeste svoje telá ako zivú, svätú, Bohu milú obetu”, Dobrá kniha 2001. 131 pp. [traduzione allo slovacco del n.138].

ANNI 2002-2005

176. Quaresima Pasqua Pentecoste. Tempo di rinnovamento nello Spirito (Alle fonti della liturgia), San Paolo, Cinisello Balsamo 2002. 127 pp.

177. L’Istruzione “Ecclesiae de Mysterio” e la partecipazione alla liturgia. Alcune riflessioni, in A. Montan – M. Sodi (edd.), Actuosa participatio. Conoscere, comprendere e vivere la Liturgia. Studi in onore del Prof. D. Sartore, Libreria Editrice Vaticana, Città del Vaticano 2002, 1-11.

178. Anno liturgico, in Dizionario di Pastorale vocazionale, Rogate, Roma 2002, 51-56

179. Questioni di epistemologia liturgica. Sesto Congresso Internazionale di Liturgia (Roma, 31 ottobre – 3 novembre 2001), in Lateranum 68 (2002) 135-144.

180. Avvento Natale Epifania. Tempo della manifestazione del Signore (Alle fonti della liturgia), San Paolo, Cinisello Balsamo 2002. 127 pp.

181. Pastorale du dimanche, in M. Brouard (ed.), Eucharistia. Encyclopédie de l’Eucharistie, Du Cerf, Paris 2002, 529-531.

182. Discorso di sintesi, in E. Carr (ed.), Liturgia opus Trinitatis. Epistemologia liturgica. Atti del VI Congresso Internazionale di Liturgia (Studia Anselmiana 133 – Analecta Liturgica 24), Roma 2002, 303-313.

183. Espiritualidade Litúrgica. “Oferecei vossos corpos em sacrifício vivo, santo, agradável a Deus”, Editora Ave-Maria, Embu 2002. 134 pp. [traduzione al portoghese del n.138].

184. Spiritualità liturgica e spiritualità carismatica: i termini della giusta integrazione, in Aa.Vv., Anno liturgico e celebrazioni rogazioniste (Quaderni di studi rogazionisti 8), Roma 2003, 73-80.

185. Partecipare all’eucaristia nella pienezza del suo segno, in Culmine e Fonte, n.4 (2003) 7-12.

186. Il capitolo IX dell’ “Institutio Generalis”: Tra adattamento e inculturazione?, in Rivista Liturgica 90 (2003) 533-547.

187. La Santa Madre Chiesa considera con uguale diritto e onore tutti i riti legittimamente riconosciuti, in Rivista Liturgica 90 (2003) 885-890.

188. La Pasqua punto di partenza e punto di arrivo liturgico, in Culmine e Fonte, n. 2 (2004) 19-24.

189. La obra litúrgica del Papa Pablo VI (1963-1978), in Comisiόn Episcopal de Liturgia (ed.), Cien años de renovación litúrgica. De San Pío X a Juan Pablo II, (Colección Liturgia 4), EDICE, Madrid 2004, 91-108.

190. La obra litúrgica del Papa Juan Pablo II (1978-), in ivi, 109-127.

191. La teologia liturgica, in G. Lorizio - N. Galantino (edd.), Metodologia teologica. Avviamento allo studio e alla ricerca pluridisciplinari (Universo Teologia 28), Terza edizione completamente rivista e aggiornata, San Paolo, Cinisello Balsamo 2004, 280-293

192. La ricezione della “Sacrosanctum Concilium” in Europa Occidentale, in Aa.Vv., Spiritus et Sponsa. Atti della Giornata commemorativa del XL della “Sacrosanctum Concilium”, Libreria Editrice Vaticana, Città del Vaticano 2004, 223-231.

193. Nell’anno del Signore: il respiro liturgico, in S. M. González Silva (ed.), Santi, ma non per caso: Santità e vita consacrata, Ancora, Milano 2004, 78-95.

194. El aliento litúrgico, in S. M. González Silva (ed.), Santidad en la Iglesia. Herencia y desafío para la vida consagrada, Publicaciones Claretianas, Madrid 2004, 101-120 [Traduzione allo spagnolo del n. 193].

195. L’iniziazione cristiana: battesimo e confermazione (Sophia: Lex orandi – Sacramentum), LAS, Roma 2004. 360 pp.

196. Diventare cristiani: le varie forme di iniziazione nella storia, in Liturgia 38 (2004) 224-234.

197. Mutualità profonda tra Chiesa e Liturgia. A proposito di un recente trattato di Ecclesiologia, in Ecclesia Orans 21 (2004) 99-105.

198. Le linee principali del pensiero di Domenico Sartore, in Lateranum 70 (2004) 271-278.

199. Il “Rituale Romanum” del 1614, in L’Osservatore Romano (25.07.2004) 7. Apparso anche in Rivista Liturgica 91 (2004) 603-609.

200. Pastorale della domenica, in M. Brouard (ed.), Eucharistia. Enciclopedia dell’Eucaristia, Dehoniane, Bologna 2004, 613-616 [Traduzione all’italiano del n. 181].

201. L’Istruzione “Redemptionis sacramentum”, in Rivista Liturgica 91 (2004) 895-900

202. La Lettera Apostolica “Mane Nobiscum Domine”, in Notitiae 41 (2005) 69-79.

203. Sant’Eugenio e l’Eucaristia. Esperienza e insegnamento, in Missioni omi n. 4 (2005) 11-12.

204. Liturgia: historia celebração teologia espiritualidade (Dessedentar 3), Paulinas, Prior Velho 2005. 319 pp. [Traduzione al portoghese del n. 98].

205. Quaresima Páscoa Pentecostes. Tempo de renovação no Espírito (A fonte da liturgia), Ave-Maria, São Paulo 2005. 174 pp. [Traduzione al portoghese del n. 176].

206. Diventare cristiani: le varie forme di iniziazione cristiana, in Aa.Vv., Diventare cristiani. Problematiche teologico-pastorali del rito dell’iniziazione cristiana degli adulti (Iniziazione alla liturgia 8), CLV, Edizioni Liturgiche, Roma 2005, 31-52.

207. Il vescovo: “Grande sacerdote del suo gregge” (Pastores gregis, 32-41), in Lateranum 71 (2005) 499-513. In seguito, questo stesso studio è stato pubblicato nel volume A. Montan (ed.), Vescovi servitori del Vangelo per la speranza del mondo. Studi e commenti sull’esortazione postsinodale Pastores gregis di Giovanni Paolo II (Dibattito per il Millennio 4), Lateran University Press, Roma 2005, 329-345.

208. La partecipazione attiva nello spirito della “Sacrosanctum Concilium”, in Aa.Vv., “Rimanete nel mio amore”. La partecipazione attiva alla liturgia, Centro Ambrosiano, Milano 2005, 15-32.

209. Dal tempo cosmico al tempo salvifico: dal “chronos” al “kairòs”, in Culmine e Fonte, n. 6 (2005) 3-9.

210. L’ “Institutio Generalis” del “Missale Romanum”. Uno strumento per approfondire la riforma liturgica del Vaticano II, in L’Osservatore Romano (27.11.2005) 7.

211. Dove è l’assemblea liturgica, lì è anche lo Spirito di Dio, in E. Carr (ed.), Spiritus spiritalia nobis dona potenter infundit. A proposito di tematiche liturgico-pneumatologiche. Studi in onore di Achille M. Triacca, sdb (Studia Anselmiana 139 – Analecta Liturgica 25), Pontificio Ateneo S. Anselmo, Roma 2005, 101-110.

212. Advento Natal Epifania. Tempo de manifestação do Senhor (A fonte da liturgia), Ave-Maria, São Paulo 2005. 173 pp. [Traduzione al portoghese del n. 180].

213. El año de la eucaristía a la luz de la carta apostólica “Mane nobiscum Domine”, in Vida y Espiritualidad 21, n.61 (2005) 13-28.

214. Kongregacja ds. Kultu Bożego i Dyscypliny Sakramentów, Instrukcja “Redemptionis sacramentum”, Rzym 25 marca 2004”, in Studia Pastoralne. Rocznik 1, n. 1 (2005) 279-285. [Traduzione al polacco del n. 201].

ANNI 2006-2011

215. La teologia dei tre giorni, in Rivista di Pastorale Liturgica, n. 254 (1/2006) 21-27.

216. La “Liturgia delle Ore” preghiera di Cristo e della Chiesa, in Rivista Liturgica 93 (2006) 37-48.

217. La preghiera del consacrato alla luce dei suoi modelli supremi, in Claretianum 46 (2006) 51-78.

218. La liturgia nel pontificato di Giovanni Paolo II (1978-2005), in Rivista Liturgica 93 (2006) 291-306.

219. I sacramenti e la vita consacrata, in Rivista Liturgica 93 (2006) 419-424.

220. Gli “elogi”per le celebrazioni mobili, in M. Sodi (ed.), Testimoni del Risorto. Martiri e Santi di ieri e di oggi nel Martirologio Romano (Studi religiosi), Messaggero, Padova 2006, 117-130.

221. Metodología litúrgica, in C. Izquierdo – J. Burggraf – F. M. Arocena (edd.), Diccionario de Teología, EUNSA, Pamplona 2006, 284-287.

222. La parola di Dio celebrata, in Culmine e Fonte, n. 6 (2006) 47-65.

223. La parola di Dio celebrata, in Culmine e Fonte, n. 1 (2007) 40-54; n. 2 (2007) 57-72; n. 3 (2007) 39-54; n. 4 (2007) 38-53; n. 5 (2007) 38-52; n. 6 (2007) 39-57.

224. Il mistero pasquale, in F. Bosin – C. Dotolo (edd.), Patì sotto Ponzio Pilato... (Biblioteca di ricerche teologiche 5), Dehoniane, Bologna 2007, 41-59.

225. La preghiera liturgica fonte e culmine della preghiera cristiana, in Spirito e Vita, n. 4 (2007) 187-192.

226. Discorso di sintesi, in E. Carr (ed.), La Cresima. Atti del VII Congresso Internazionale di Liturgia (Studia Anselmiana 144 – Analecta Liturgica 26), Pontificio Ateneo S. Anselmo, Roma 2007, 267-278.

227. Litanie, in T. Veglianti (ed.) Dizionario Teologico sul Sangue di Cristo, Libreria Editrice Vaticana, Città del Vaticano 2007, 784-794.

228. Sacramentario Veronese, in T. Veglianti (ed.) Dizionario Teologico sul Sangue di Cristo, Libreria Editrice Vaticana, Città del Vaticano 2007, 1145-1151.

229. Una comunidad que celebra y vive la eucaristía, in Vida Religiosa 102 (2007) 266-273.

230. Fenomenologia del culto eucaristico fuori della messa, in Rivista Liturgica 94 (2007) 883-898.

231. Il Movimento liturgico alla ricerca della fondazione “spirituale” della liturgia, in Ecclesia Orans 24 (2007) 335-350.

232. La parola di Dio celebrata, in Culmine e Fonte, n. 1 (2008) 33-52; n. 2 (2008) 33-44; n. 3 (2008) 31-46; n. 4 (2008) 40-54; n. 5 (2008) 37-50; n. 6 (2008) 37-57.

233. Presentazione del Signore. Note liturgiche, in Consacrazione e Servizio 57, n. 1 (2008) 73-78.

234. Celebración litúrgica de la Sagrada Familia, in Ephemerides Mariologicae 58 (2008) 267-275.

235. “Lex orandi” e “lex credendi”, in R. Nardin – G. Tangorra (edd.), Sacramentum caritatis. Studi e commenti sull’Esortazione Apostolica postsinodale di Benedetto XVI, Lateran University Press, Città del Vaticano 2008, 325-336.

236. L’Anno liturgico è un’entità teologica?, in Ecclesia Orans 25 (2008) 161-175.

237. Omelie a tema?, in Rivista Liturgica 95 (2008) 1060-1067.

238. La riforma della riforma liturgica? A proposito di una recente pubblicazione, in Rivista Liturgica 95 (2008) 1120-1127.

239. La parola di Dio celebrata, in Culmine e Fonte, n. 1 (2009) 32-48; n. 2 (2009) 38-54; n. 3 (2009) 30-44; n. 4 (2009) 28-43; n 5 (2009) 36-50.

240. Cuore immacolato, in S. De Fiores – V. Ferrari Schiefer – S. M. Perrella (edd.), Mariologia (Dizionari San Paolo), San Paolo, Cinisello Balsamo 2009, 370-376

241. L’Anno liturgico è Cristo stesso presente nella sua Chiesa (Monumenta Studia Instrumenta Liturgica 56), Libreria Editrice Vaticana, Città del Vaticano 2009. 320 pp.

242. Due “forme” per uno stesso Rito?, in Rivista Liturgica 96 (2009) 687-695.

243. Lo stile rituale del banchetto eucaristico, in L’Osservatore Romano (25.03.2010) p. 5.

244. Maria nel culto della Chiesa Cattolica. Orientamenti liturgico-pastorali, in S. De Fiores – L. Roveta – E. Vidau (edd.), “Tutti mi chiameranno beata”. L’onore a Maria nel popolo di Dio (Biblioteca Theotokos 22), AMI, Roma 2010, 79-92.

245. La Riforma liturgica e Giovanni Paolo II, in Z. J. Kijas – A. Dobrzyński (edd.), Cristo Chiesa Uomo. Il Vaticano II nel Pontificato di Giovanni Paolo II, Libreria Editrice Vaticana, Città del Vaticano 2010, 141-153.

246. Il Messale Romano di Paolo VI e Giovanni Paolo II. Sviluppo nella continuità, in Rivista Liturgica 97 (2010) 355-369.

247. El tiempo como misterio salvífico, in Phase 50 (2010) 273-288.

248. Quale rapporto teologico tra Liturgia della Parola e Liturgia eucaristica?, in Rivista Liturgica 97 (2010) 450-451.

249. La spiritualità dell’omileta, in C.A.L. (ed.), L’omelia tra celebrazione e ministerialità, CLV – Edizioni Liturgiche, Roma 2010, 87-102.

250. Formare a quale liturgia?, in Rivista di Pastorale Liturgica n. 282 (5/2010) 9-16.

251. Riscoperta, ripristino e sviluppi della Preghiera universale, in Rivista Liturgica 97 (2010) 893-904.

252. La Liturgia della Professione religiosa. Dal rituale tipico ai rituali particolari (Liturgia viva), Qiqajon, Comunità di Bose 2011. 102 pp.

253. Alcune “rielaborazioni” della preghiera di benedizione dei neoprofessi, in Claretianum ITVC 2 (2011)

254. L’efficacia dell’omelia per la santificazione del popolo cristiano, in Claretianum ITVC 2 (2011)

255. L’Ordo paenitentiae: “manuale” di spiritualita’ per il confessore e per il penitente, in Claretianum ITVC 2 (2011)

256. Alla ricerca di un metodo ermeneutico in liturgia, in Claretianum ITVC 2 (2011)

257. Interpretare il testo eucologico, in Claretianum 51 (2011)

258. El hábito religioso. Historia – psicología – sociología, Publicaciones Claretianas, Madrid 2011. 86 pp.

259. Dal Messale tridentino al Messale del Vaticano II, in Liturgia n. 237 (2011) 41-54.

260. Tekst euchologijny, in A. Żądło (ed.), Liturgia w podstawowych formach wyrazu, Katowice 2011, 136-150.

261. Quale teologia liturgica dal libro?, in Rivista Liturgica 98 (2011) 415-426.

Fuente: http://liturgia-opus-trinitatis.over-blog.it/

"Lexorandi" en el I Encuentro Internacional de Blogueros con el Papa

"Lexorandi" se hizo presente en el I Encuentro Internacional de Blogueros con el Papa organizado por el Padre Juan Carreras del Rincón durante la JMJ'11 en Madrid.

La idea surgió tras el Blogger Vatican Meeting que tuvo lugar el pasado mes de Mayo en Roma. Este encuentro tiene como fin: reunir a todos los Blogueros que, junto al Santo Padre, tienen una pasión común: "Veritatis Verbum Communicantes".

Las Ponencias tuvieron lugar en el Colegio Mayor "Jaime del Amo" y los ponentes son: Don Daniel Arasa (Lic. en CC. de la Información por la UAB y Dr. en Comunicación Institucional por la Pontificia Universidad de la Santa Cruz de Roma), Don Francisco Pérez Latre (Profesor Titular y Director de Relaciones Internacionales de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra) y el Padre Juan Carreras del Rincón (Doctor en Derecho procesal por la Universidad central de Barcelona y en Derecho matrimonial canónico por la Universidad de la Santa Cruz de Roma); estas fueron, respectivamente, las ponencias :

- Desafíos de la Interacción en las Redes.
- Claves de la Comunicación de las Redes Sociales.
- La Familia 2.0.

Además, había mesas temáticas:

- Evangelización y Catequesis
- Cultura y Sociedad
- Cultura de la Vida
- Familia y Educación

Entre los inscritos podemos encontrar Blogueros de 8 naciones: EEUU, Méjico, Italia, Honduras, Argentina, Venezuela, Inglaterra y España.

Para más información:
hacer "click" sobre la imagen superior

lunes 15 de agosto de 2011

"La Dormición de la Santísima Madre de Dios" en una Homilía de Santiago de Sarug

Alzaos portones que entra la Madre del Rey

De Santiago de Sarug – monje sirio (451-521) que vivió en Mesopotamia y, más tarde, fue obispo de Sarug, ciudad cercana a Edesa – se conservan muchas homilías; seis de ellas están dedicadas a la Madre de Dios y una a su muerte y sepultura. El texto invoca primero a Cristo: "Oh Hijo, que por tu amor has abandonado la altura, te has humillado y has descendido a la tierra, te has revestido de un cuerpo y por medio de la Hija de David te has hecho hombre, oh Hijo unigénito que de la nada has creado a Adán y le has dado el Espíritu de la vida". Pero se invoca al Hijo para poder, después, loar a la Madre: "Tú que nos has visitado y has querido cumplir toda la economía de salvación, concédeme cantar la sepultura de Aquella que ha sido fiel".

Santiago de Sarug, inmediatamente, asocia a María a la muerte de Cristo: "Abundantes dolores sufrió tu Madre por ti cuando fuiste crucificado, sus ojos derramaron lágrimas cuando te vio suspendido en la Cruz, traspasado por la lanza, y cuando te sepultaron". María recorre el camino como todos los santos y justos: "Y también la Madre llegó a su fin para emigrar del mundo lleno de bienes. Llegó la hora de caminar por la senda de todas las generaciones que han partido y han llegado a la meta".

La homilía enumera a cuantos han muerto, desde Adán a los profetas: "Por esa senda caminó Adán, el primero de todas las generaciones, y el bueno de Set; y también Abraham e Isaac, buenos operarios, y Jacob justo y humilde; y Daniel, el hombre del deseo y Ezequiel por las admirables profecias, e Isaías, el hombre de la palabra de la verdad". Santiago describe, además, la economía de Cristo, que "descendió y habitó en el seno puro de la Virgen", y sus momentos fundamentales: encarnación y nacimiento de María, bautismo, milagros, elección de los Doce, hasta la pasión, muerte y resurrección.

La muerte llega también para María, que participa en la Pasión del Hijo, como subrayan otros autores orientales: "También a la Madre de Jesucristo, Hijo de Dios, le llegó la muerte a fin de que gustase su cáliz". Son nombrados, entonces, los que se reúnen para celebrar la muerte de María, celebración que también en la iconografía de la fiesta tiene carácter litúrgico: ángeles, justos y patriarcas, sacerdotes y levitas, profetas y, finalmente, los apóstoles, los verdaderos celebrantes de esta Liturgia que une el cielo con la tierra: "También el coro de los doce apóstoles elegidos, que sepultaron el cuerpo de la Virgen siempre bendita".

Santiago presenta un paralelismo entre la sepultura de Cristo y la de María: "El cuerpo del Hijo lo sepultó Nicodemo el justo, y el cuerpo de la Virgen lo sepultó Juan el elegido, el hijo del trueno. En una cavidad de piedra, en un sepulcro nuevo, introdujeron y colocaron al Hijo de la Bendita. Y también la Madre del Hijo de Dios en la cavidad, en el sepulcro rocoso, fue introducida y depuesta". La sepultura de María es parangonada con la de Moisés: "El Señor descendió para sepultar a su siervo Moisés; del mismo modo, junto a los ángeles, Él sepultó a la Madre según el cuerpo. Moisés el profeta fue sepultado por Dios en el cumbre del monte; también Dios, junto con los ángeles, sepultó a María en el monte de los olivos".

Y en una Liturgia, entre el cielo y la tierra, se reúne la creación maravillada: "Cuando el Maestro sepultó a su madre, se reunió todo el coro de los apóstoles, y con ellos los serafines de fuego, y los terribles querubines asociados a su trono, y Gabriel y Miguel con sus huestes; todos los pájaros y animales cantaron la gloria, todos los árboles con sus frutos destilaron perfumes, las aguas y los peces conocieron este día".

Finalmente contempla el autor la muerte y la glorificación de María en el día que se celebra como anuncio de salvación para todas las gentes: "Hoy Adán y Eva gozan porque su Hija habita con ellos. Hoy los justos Noé y Abraham gozan porque su Hija los ha visitado. Hoy goza Jacob porque la Hija que germinó de su raíz lo ha llamado a la vida. Hoy gozan Ezequiel y Isaías porque Aquella que profetizaron les visita en el lugar de los muertos". Santiago concluye la homilía aplicando a María el salmo 23: "Y los serafines de fuego con gran voz dicen: Levantad, oh puertas, vuestros dinteles, porque quiere entrar la Madre del Rey. Hoy el nombre del Rey Mesías, que en el Gólgota fue crucificado, concede e infunde vida y misericordia a quien lo invoca".

(Publicado por Manuel Nin en l’Osservatore Romano el 14 de Agosto de 2011; traducción del original italiano: Salvador Aguilera López)

domingo 14 de agosto de 2011

XVII Domingo Cotidiano.


Decimoséptimo domingo de Cotidiano:

Profecía: Jer 18, 1-12
Psallendum: Sal 46, 7s
Apóstol: Gal 3, 13-26
Evangelio: Lc 16, 1-10

 Las lecturas de este Domingo presentan temas concretos y ciertamente independientes. La profecía nos sorprende con una imagen de Dios como alfarero de su pueblo, el psallendum llama a ese alfarero ‘rey’. Se trata de una visión romántica del cometido del rey, que moldea a su pueblo. Pero en Jeremías no se atisba una dimensión real. La súplica es la misma que la del domingo anterior, la conversión de la conducta. Dios se nos presenta antropomórficamente no sólo en su condición de alfarero, sino también en su arrepentimiento a la hora de inflingir el castigo a su pueblo. Con esto se nos quiere transmitir que el Dios inmutable –como no se cansan de definir a Dios las oraciones del misal hispano– comprende el corazón del hombre y su incapacidad de dar una respuesta coherente al don recibido. Dios es también alfarero en el sentido de que Él es providente. En efecto, la labor del alfarero con su creación es constante, pues si no lo fuera no se podría realizar la obra. Lo mismo Dios, que no deja de cuidar a su creación y de mantenerla con su gobierno divino.
            El evangelio de hoy, siguiendo otra intencionalidad totalmente distinta, nos presenta otro texto que nos es conocido: el evangelio del administrador infiel. Y el amo felicitó al administrador injusto, por la astucia con había procedido. Ciertamente, los hijos de este mundo son más astutos con su gente que los hijos de la luz. Este complejo evangelio no hace otra cosa que llamar a la astucia, como en Mt 10, 16: Sed, pues, astutos como las serpientes y sencillos como las palomas. El “defecto” de los hijos de la luz es pensar que los demás hombres son como ellos. Por eso es necesaria una actitud vigilante. La actitud de los hombres buenos tiene a ser la actitud definitiva en el Paraíso restaurado, pero eso es adelantar acontecimientos. Todavía nos encontramos en este mundo, con los hijos de este mundo y los hijos de las tinieblas.
            El apóstol, también con una temática propia, vuelve sobre el fin de la Ley y el comienzo de la salvación en Cristo. En la lectura de la carta a los Gálatas se nos resumen los temas típicos en torno a la Ley en san Pablo, pero esta vez respondiendo a la gran cuestión: ¿por qué la Ley? Porque era un instrumento pedagógico: Así la ley fue nuestro pedagogo hasta que llegara Cristo y Dios nos justificara por la fe. Sin embargo, aunque era algo provisional, el Apóstol de los gentiles marca una distancia entre Dios y la Ley, fue dada por ángeles: fue promulgada por ángeles, por boca de un mediador (Moisés). Con dos mediaciones se hace más aceptable la ineficacia de la Ley y la repulsa que le tiene san Pablo. También la desmarca de la Alianza, pues la promesa hecha Abrahán es anterior en el tiempo a la Ley, por lo que la pertenencia a la Ley y la descendencia carnal no limitan la Alianza: las promesas se hicieron a Abrahán y a su descendencia (no se dice: «y a los descendientes», en plural, sino en singular: «y a tu descendencia», que es Cristo). Quiero decir esto: Una herencia ya debidamente otorgada por Dios no iba a anularla una ley que apareció cuatrocientos treinta años más tarde, dejando sin efecto la promesa. En los evangelios de Adviento –porque os digo que de estas piedras Dios es capaz de sacar hijos de Abrahán–, también de Lucas, hemos visto cómo se rechaza la vinculación meramente carnal con Abrahán.

Adolfo Ivorra

sábado 13 de agosto de 2011

La Celebración Eucarística en el Rito Caldeo

La JMJ'11 me ha ofrecido la oportunidad de participar en la Celebración de la Eucaristía en Rito Caldeo y os puedo decir que ha sido una vivencia única. El pueblo de Puente del Arzobispo (Toledo) ha acogido a estos peregrinos, la mayoría son hijos de Caldeos que ahora viven en la diáspora dada la persecución que sufren; también había algunos que venían de Iraq y, como ya sabréis, hoy día, están extendidos por los 5 continentes.

Quisiera hablar del Sacramento de la Eucaristía en el Rito Caldeo pero antes tendría que destacar que esta Tradición tiene 9 Sacramentos y no 7, como la nuestra: Imposición de manos, Consagración del Altar, Bautismo, Eucaristía, Consagración Monástica, Funerales, Matrimonio, Penitencia y Unción de Enfermos.

"Raze" (Misterios) es el término con el que se designa la Eucaristía y hace referencia a los Misterios del Cuerpo y Sangre de Cristo que los fieles reciben para su santificación.

Veamos de forma esquemática la Celebración Eucarística:

I. LITURGIA DE LOS MISTERIOS EN EL BEMA (Lit. Catecúmenos)

1.- Inicio, "Marmitha" (salmos 14, 150 y 116 cantados alternativamente), Antífonas, Himno "Lakhu Mara" (A ti, Señor de todas las cosas, nuestra alabanza, a ti, Jesucristo, nuestra bendición, porque tú resucitas nuestros cuerpos y salvas nuestras almas), Trisagio (Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros) y Oración del Trisagio (Oh Dios santo, glorioso, fuerte e inmortal, que habitas en lo santo, donde descansa tu voluntad, te suplicamos que nos escuches, oh Señor, y tengas compasión y misericordia de nosotros, como acostumbras hacerlo siempre, oh Señor del mundo, Padre , Hijo y Espíritu por la eternidad. Amén).

2.- Lecturas: 2 del AT (Ley y Profetas), Apóstol y Evangelio.

3.- "Karuzutha" (Letanía), despedida de los catecúmenos (Oh Señor, Dios fuerte, te pedimos que perfecciones en nosotros tu gracia y derrames por nuestra mediación tus dones. Que tu piedad y tu misericordia otroguen a tu pueblo el perdón de los pecados, y a todas las ovejas del rebaño, que Tú has elegido, la remisión de sus culpas, por tu gracia y tu misericordia, oh Señor del mundo, Padre, Hijo y Espíritu Santo en la eternidad), preparación de las ofrendas sobre el altar.

II. LITURGIA DE LOS MISTERIOS EN EL SANTUARIO (Lit. Fieles)

1.- Credo y "Karuzutha".

2.- Quddasva (Anáfora; literalmente Santificación):

2a. Rito de la Paz, Karuzutha, Prefacio (lo reza profundamente inclinado) y Santo.
2b. Oración y Palabras de la Institución
(Después de la consagración adora el Cuerpo del Señor y dice: Como se nos ha dicho, estamos unidos tus humildes, débiles y miseros siervos; porque Tú nos has dado una gran gracia al llenarnos a los hombres de tu vida divina y al quitarnos nuestra debilidad. Tú has expiado nuestros pecados y nos has levantado otra vez de la muerte; Tú has perdonado nuestras culpas, de las que nos has justificado; Tú has iluminado nuestra ciencia y has desterrado a nuestro enemigo, divino Señor. Así lo has otorgado la victoria a nuestras debilidades por la preponderante misericordia de tu gracia).
2c. Oración y Epíclesis (Pone las manos, una sobre otra, sobre las ofrendas).

3.- Rito de la Signación y de la Fracción:

3a. "Karuzutha" y Padre Nuestro.
3b. Profesión de fe.
3c. Comunión y Acción de gracias.

En cuanto a la Anáfora habría que decir algo sobre la Anáfora de "Addai y Mari" (de la cual hemos anunciado en nuestro Blog que habrá un Congreso en Roma en Octubre); esta Anáfora es usada por los Ortodoxos y Caldeos, que tienen otras dos más, y también es la única que usan los de Rito Malabar. Es una Anáfora cuyo original está en siríaco y que plantea un serio problema: no contiene las palabras del Relato de Institución; intentando dar solución a este problema en algunos Misales Caldeos se pusieron en medio de la Oración post Sanctus, en el Misal Siro Oriental Ortodoxo al final de esta oración y en el Malabar fuera de la Anáfora, justo antes de la Fracción.

"Malca": Fermento Santo. El Malca es una tradición que sólo tienen los Siro-Orientales Ortodoxos y es el fermento con el cual se elabora el pan para la celebración eucarística. En el Altar siempre hay un cáliz pequeño que contiene harina, sal y agua y en el que se deposita un fragmento del pan consagrado en la celebración, que servirá para la confección del pan de la siguiente Eucaristía. Esta Tradición se remonta hasta la última Cena en la que Jesús le dio a san Juan Evangelista un trozo de pan, quien a su vez lo mezcló con el agua que cayó del cuerpo de Jesús en su Bautismo y con la sangre y agua que brotaron del Costado de Cristo, y éste fue repartido a todos los Apóstoles. En la actualidad el Malca es consagrado el Jueves Santo y los trozos del viejo son echados a un pozo que llega hasta los cimientos de la Iglesia.

Finalizo el Post con algunas de las cosas más curiosas de la Celebración:

- En cuanto a los Ornamentos: el Sacerdote usa capa en lugar de casulla; y los Subdiáconos llevan la estola alrededor del cuello y cae hacia delante y hacia atrás por el hombro izquierdo.
- El Sacerdote lleva a cabo más de 30 actos de humildad y contricción ante la imponente majestad de Dios; en la Anáfora, por ejemplo, se inclina ante el altar y coloca las manos sobre él con las palmas hacia arriba; y tras la epíclesis, que tiene lugar después de la Anáfora, se inclina para besar el altar y las manos las cruza sobre su pecho.
- Hay alrededor de 18 genuflexiones.
- Otros gestos: son numerosísimas las veces que besa el altar (en una ocasión besa el centro del altar y cada uno de sus ángulos) o hace la señal de la cruz, ya sea sobre el pueblo, las ofrendas o sobre el altar
- El Lector recibe la bendición del Sacerdote antes de leer.
- En el Evangelio un Súbdiacono inciensa ante el que proclama el Evangelio; y el Sacerdote bendice al pueblo con el Evangeliario antes y después de la proclamación de éste.
- Las ofrendas, una vez colocadas en el altar, se cubren con un velo.
- "Sepultura del Señor": el Sacerdote pliega el velo alrededor de los vasos sagrados desde la Anáfora hasta la elevación del cáliz.
- Gesto de la Paz: el Sacerdote pone entre sus manos las manos del más cercano a él, y éste a su vez al siguiente y así pasa el gesto a todo el pueblo; de manera que la paz del Señor pasa directamente del Celebrante a todos los presentes.
- En la Consagración toma la patena con el pan, eleva los ojos al cielo y traza la bendición sobre él y finaliza haciendo una inclinación profunda; con el Cáliz hace lo mismo.
- Al igual que en muchas Liturgias Orientales y que en la Liturgia Hispano-Mozárabe usa las palabras Sancta Sanctis y las dice de cara al pueblo con las manos extendidas e inclinando su cabeza.
- En el Agnus Dei coloca la Hostia sobre el cáliz, se retira a un lado, y con su mano derecha en el pecho en señal de contricción, así lo muestra al pueblo
- En la Fracción parte la Hostia en dos partes y una mitad la introduce dentro del cáliz y, a continuación, hace la señal de la cruz sobre los copones que contienen el Cuerpo de Cristo para la comunión de los fieles.

Bibliografía:
- Dalmais, Irenne-Henri. Las Liturgias Orientales. DDB, Bilbao 1991.
- Liesel, Nicolás. Las Liturgias de la Iglesia Oriental. Espasa-Calpe, Madrid 1959.
- Nin, Manuel. Las Liturgias Orientales. CPL, Barcelona 2008.

viernes 12 de agosto de 2011

Los Ordines Romani.

Después de unos cuantos posts "catárticos" de la pastoral litúrgica fundamental, además de alguna discusión exequial, volvemos al específico y excluyente aspecto científico que califica en buena medida nuestra web (se podría decir que forma parte de un nunca escrito "ideario").
Los libros  litúrgicos son la fuente a la que los estudiosos y curiosos acceden para aumentar su conocimiento sobre los ritos litúrgicos, se celebren en la actualidad o no. Hace un par de años se tradujo una antigua obra de Fernand Cabrol sobre Los libros de la liturgia latina (Cuadernos Phase 187), que si bien es interesante y sigue siendo actual en algunas cuestiones, lo cierto es que esta obra de 1930 escrita en París parte de unos presupuestos y metodología distinta a la que nos encontramos hoy. De hecho, para el tema que hoy tratamos, el libro es tan antiguo que no incluye la edición moderna de los Ordines Romani, realizada por Michel Andrieu a partir de 1957. No obstante, aún en su breve apartado sobre el tema que nos ocupa, Cabrol nos resume bien el sentido de estos Ordines:

El Ordo, que en otras partes se llamará el costumario, el ceremonial, el manual, describe las ceremonias y las normas que debían seguir el obispo, el clero, los chantres o incluso los fieles en el ejercicio de las funciones litúrgicas. Los antiguos libros litúrgicos de los que hemos hablado hasta aquí no contienen sino raras indicaciones de este género. Era preciso, pues, suplirlas y ésta fue la función de los Ordines. (F. Cabrol, Los libros de la liturgia latina, Barcelona, 2009, 77s).

Más cercano a nosotros, en una traducción de 1998 de una obra escrita en 1993 en francés, Eric Palazzo nos presenta A History of Liturgical Books, donde nos resume un poco la historia de su clasificación:

Los ordines de origen romano aparecen en la investigación de los antiguos libros litúrgicos con la publicación del libro de Melchor Hittorp De divinis catholicae Ecclesiae officis en 1568 en Colonia; en este libro, el autor editó una compilación de ordines bajo el título Ordo romanus vulgatus. En el siglo siguiente, E. Martène y especialmente J. Mabillon, que publicó una selección de cincuenta ordines desde el siglo noveno al decimoquinto, fueron pioneros en la edición crítica de esos testos sobre la base de los manuscritos atestiguados en la Edad media. Sin olvidar los numerosos estudios realizados desde entonces, debemos al gran liturgista M. Andrieu (1886-1957) la edición crítica en la que clasifica, data y localiza los OR [Ordines Romani] basándose en los manuscritos más antiguos. (E. Palazzo, A History of Liturgical Books, Minnesota, 1998, 176)

Los ordines recogidos por Andrieu los resume Palazzo en una lista, donde también nos ofrece su datación, que traducimos a continuación:

1. Ordo para una misa papal (Roma, en torno a los años 690-700)
2. Primer suplemento al ordo (Roma, 690-700)
3. Segundo suplemento al Ordo I (Roma, 690-700, y en tierras galas en torno al 750)
4. Revisión franca al Ordo I (Galia, 750-800)
5. Segunda revisión del Ordo I (Rin, 850-900)
6. Tercera revisión franca al Ordo I (Metz?, 850-900)
7. Oraciones y signos de la cruz en el canon de la misa (Galia, s. IX)
8. Vestiduras pontificales (Galia, 850-900)
9. Primer ordo para una misa episcopal (Galia, 880-900)
10. Primer ordo para una misa episcopal (Mainz?, 900-950)
11. Ordo para el bautismo (Roma, s. VII, posiblemente 550-600)
12. Ordo para el Oficio (Roma, 775-850)
13A. Ordo para el oficio nocturno de lecturas (Roma, 700-750)
13B. Ordo para el oficio nocturno de lecturas (Galia, 775-800)
13C. Ordo para el oficio nocturno de lecturas (Galia, en torno al año 1000)
13D. Ordo para el oficio nocturno de lecturas (Galia, s. XI)
14. Ordo para las lecturas en la basílica vaticana (Roma, 650-700)
15. Capitulare ecclesiastici ordinis (Galia, 775-780)
16. Instructio ecclesiastici ordinis (Galia, 780-800)
17. Breviarium ecclesiastici ordinis (Galia, 780-800)
18. Oficio Divino monástico (Galia, 775-780)
19. Ordo para las comidas monásticas (Galia, 775-780)
20. Ordo para la fiesta de la Purificación (Galia, s. VIII, después de una fuente romana)
21. Procesión de las Grandes Letanías (Galia, s. VIII)
22. Ordo para Cuaresma (Galia, 780-800)
23. Ordo para el Jueves Santo hsta el Sábado Santo (Roma, 700-750)
24. Ordo para los oficios del miércoles de Semana Santa hasta el Sábado Santo (Galia, 750-800)
25. Bendición del cirio pascual (Galia, 800-850)
26. Ordo para el oficio nocturno del Jueves Santo hasta Pascua (Roma, 750-775)
27. Apéndice al Ordo XXVI (Galia, 700-750, después una fuente [romana] datada en los años 650-700)
28. Ordo para el Domingo V de Cuaresmo hasta la octava de Pascua (Galia, 800)
29. Ordo monástico para los cuatro últimos días de la Semana Santa
30A. Ordo para el Jueves Santo hasta el Sábado después de Pascua, in albis (Galia, 750-800)
30B. Ordo para el Jueves Santo hasta el Sábado después de Pascua, in albis (Galia, 750-800)
31. Ordo para el Oficio Divino desde el Domingo V de Cuaresma a la octava de Pascua (Galia, 850-900)
32. Ordo para los tres últimos de la Semana Santa (Galia, 880-900)
33. Ordo para los tres últimos de la Semana Santa (Galia, s. X)
34. Ordo romano para las ordenaciones (Roma, en torno al 750, después una fuente
35. Ordo modificado para las ordenaciones (Galia, 900-925)
35A. Ordenación episcopal (Roma, Galia, 970)
35B. Consagración Episcopal (Roma, Galia, 975-1000)
36. Los grados de la jerarquía romana (Roma, 880-900)
37A. Ordo para las ordenaciones en témporas* (Galia, 800-900)
37B. Ordo para las ordenaciones en témporas* (Galia, Rin, 825)
38B. Ordo para las ordenaciones en témporas* (Galia, Rin, 940)
39. Ordenaciones en la Iglesia de Roma (Roma, 790-800)
40A. Ordenación del [romano]** pontífice (Roma, s. VI).
40B. Ordenación del [romano]** pontífice (Roma, s. VI).
41. Ordo galicano para la dedicación de una iglesia (Galia, 750-775)
42. Ordo romano para la dedicación de una iglesia y la deposición de las reliquias (Roma, 700-750)
43. Ordo para el traslado de reliquias (Galia, 790-800)
44. Ordo para la diligentia (rito de abluciones e incensación usado en la confessio) en San Pedro (Roma, 790)
45. Ordo para la coronación del Emperador (Roma, Galia, 900)
46. Ordo para la coronación del Emperador (Galia, Cambrai, 1050)
47. Ordo para la coronación del Emperador (Galia, 1050)
48. Misa para la coronación del Emperador (Galia, 1050)
49. Ordo para funerales (Roma, s. VIII)
50. Ordo para el año litúrgico (Alemania, 950)

* Aquí pone "Ember Days", frase confusa en vez de la clara latina Ordo IV temporum.
** En Andrieu: De ordinatione pontificis (romani).

De vez en cuando en este Blog se citan los Ordines Romani. Sirva esta lista para orientarse mejor. En líneas generales, los Ordines van desde el s. VI al s. XI, dándonos una muestra de casi cinco siglos de historia de la liturgia franco-romana. A partir del s. X, con el Pontifical Romano-Germánico, la función de los Ordines se fusiona de buen grado con este nuevo género de libros litúrgicos, uniéndose a la eucología de los antiguos sacramentarios.
Adolfo Ivorra