miércoles, 7 de diciembre de 2011

Hacer teología litúrgica (V).

Todo el mundo miente. House. Estas palabras del protagonista de una se las series de televisión más vistas en el actual Occidente, no son más que una "reposición" del cogito ergo sum de Descartes aplicándolo a la medicina y a las relaciones interpersonales. Pero hay que reconocer que como principio metodológico de las ciencias es muy útil. En el caso de la teología y siguiendo el pensamiento de Descartes, para el que Dios es la suma verdad y no puede engañarnos, fuera de las cuestiones de fe se puede reflexionar.
En el caso de la teología litúrgica, las palabras de House nos valen muy bien para dudar de todo. Esto es difícil de estudiante. Es una labor que se comienza a hacer después de la licenciatura -o master, según la nueva nomenclatura de Bolonia- o del doctorado en liturgia. En el estudio de la liturgia de las últimas décadas hay muchas "ideas piadosas". Sobre los orígenes del culto cristiano hay escritas verdaderas barbaridades, sin datos históricos que las fundamenten. En este sentido, el mejor autor para que comprendamos que no sabemos nada o lo que sabemos no es cierto, es el anglicano Paul Bradshaw. Después de leer su libro -que no se ha querido traducir al español y está en todos los idiomas occidentales más conocidos- acerca de los orígenes del culto cristiano, llegas a la conclusión de que te han estado mintiendo en los dos años de especialización el liturgia. Todo el mundo miente. Desde las ideas peregrinas que se postulan se pueden comprender cosas de la reforma litúrgica que, siendo honestos, están muy poco logradas.
En no pocas ocasiones, sobre todo en el informal "ambiente" de este blog, he rebatido alguna de esas "piadosas" ideas. Hay que reconocer que algunas son sugerentes. Pero desde un punto de vista histórico y a veces teológico, son una quimera. A veces somos un poco como los luteranos, que tienen una "nueva" idea y que la defienden con pasión contra otra "idea", pero no se ponen a pensar que quizás su "nueva" idea no tiene coherencia y que la antigua, si bien tiene defectos, adquiere su sentido en el ambiente en que se movía. Ejemplo práctico. Hace nada he hablado de la sede del sacerdote u obispo que preside -la del 'presidente' está en el despacho oval en EEUU o en la Moncloa si nos lees desde España, etc.(1)-. La idea piadosa que se escucha no sólo en los pasillos sino también en las cátedras de las facultades de teología es que altar, ambón y sede son polos celebrativos de igual rango. De hecho, se recomienda activamente que se hagan del mismo material para señalar exteriormente esta supuesta igualdad. Y yo me pregunto... ¿Si la sede tiene el mismo valor que el altar, por qué no se habla de la dedicación de la sede, o por qué simplemente no "aparece" en el rito de dedicación de iglesias y altares? Su bendición se encuentra en el Bendicional. En la última OGMR -¡por fin!- se dice que "conviene" que se bendiga. ¿Te vas dando cuenta, querido lector, que la igualdad de los polos celebrativos es una piadosa idea que no tiene que ver con la sola realidad de los libros litúrgicos actuales, ni con la historia, etc.?. Pero esto no impide que algunos "prediquen" que hay que rechazar la sede triple porque ya no hay la estructura de diácono y subdiácono -cosa que es cierta- y se hable de las inexistentes bondades de la sede. Para ser honrados, los que sostienen esa piadosa idea deberían decir de ahora en adelante: sería ideal que la sede se comprendiera como...
Si entramos en otros temas más complicados, como las piadosas ideas de que antes sólo existía un único rito que dio origen a todos los actuales, que la anáfora segunda del misal era romana y de Hipólito, que la celebración versus populum era la práctica primitiva, entonces nos daría para escribir una enciclopedia de fábulas y mitos.
No es lupus. Otra de las sentencias de House. Aquí la aplicaremos para decir que la explicación más sencilla no es siempre la más factible. De hecho, hablando con un colega liturgista, hemos llegado a la conclusión de que todo lo que sea blanco o negro en la liturgia, es simplemente falso. Las explicaciones tan ideológicas y sencillas de los últimos años son más que improbables. Pienso, por ejemplo, en la del nacimiento del misal plenario -que contenía no sólo las oraciones sino también las lecturas- y su vinculación con las llamadas misas "privadas". Detrás de esta explicación hay ideología: la edición separada de misal y leccionario en la actualidad sería el fin de las misas sin pueblo, consideradas como un "error". Pero la existencia del misal plenario tiene más sentido si tenemos en cuenta la itinerancia de los franciscanos y su exportación del rito romano de la curia. Además, la existencia de las misas "privadas" o sin asistencia de más que un ministro -incluso sin él- fue muy provechosa para elaborar una teología eucarística y del sacramento del orden de la que somos deudores hoy. El sacramento tiene un valor intrínseco que no se lo da la comunidad. La explicación ideológica, por tanto, es teológicamente insensata. Este ejemplo un poco complicado creo que muestra que no todo puede ser blanco o negro.
No sólo la filosofía y las ciencias que dependen de ella -la sociología y la psicología(2)- demuestran tendencias cambiantes y a la postre poco científicas, sino también la teología cae a veces en la tentación ideológica. Nada más hay que recordar la controversia de las dos espadas y de cómo teólogos se prestaban, como si fueran mercenarios de la teología, a justificar el poder absoluto de los monarcas europeos en contra del papado. Por tanto, hay que tener un espíritu critico en nuestra disciplina. La tendencia a concebir la teología litúrgica como mera glosa del magisterio está muy emparentada con una fe ciega en postulados ideológicos. Avisados estamos.

Adolfo Ivorra

(1) ¿No parece que estamos siempre tentados a buscar un lenguaje secular? ¿Nadie se acuerda del muy eclesiástico 'preste'? En el caso de los 'ministros' sucede lo contrario: del lenguaje típicamente eclesiástico se pasa lentamente al ambiente secular. Tanto que es completamente desconocido en este ámbito la etimología de 'ministro'.
(2) Crítica constructiva: no puede ser que en los dictámenes psicológicos de más de la primera mitad del siglo XX dan a la homosexualidad, la masturbación y otras prácticas sexuales era de "trastornos" y ahora se califiquen de "normales". Esto ya no es ciencia, es más ideología y "espíritu de los tiempos" que otra cosa. ¿A alguien le suena eso de la "ausencia de referencias morales" que conlleva a un relativismo moral?

8 comentarios:

  1. En mi parroquia, una de los retablos laterales -con su correspondiente altar pegado a la pared- es el de S. José. Pues bien, uno de los sacerdotes para dar más esplendor al 19 de marzo decidió celebrar allí la misa. Pero como el hombre, a pesar de su edad, siente cierta aversión a los ritos antiguos, al latín, etc. decidió superar la cuestión insoslayable de que aquel altar sólo permitía celebrar "de espaldas" siendo "creativo". Así que tras disponer todo sobre el altar, como no podía celebrar ni de frente ni de espaldas, lo hizo ¡¡de lado!!. Así con creatividad, superó el problemilla de que los bancos para los fieles estaban -como es normal- orientados hacia el altar mayor y que el altar lateral era eso, lateral.

    Y a pesar de todo, lejos de darse cuenta de que aquello rechinaba por todas partes, al año siguiente repitió la faena (con perdón).

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  2. Creo recordar que uno de los cambios que hubo en algunas partes de Inglaterra influenciadas por el protestantismo fue el de celebrar hacia el norte (de lado), porque se entendía que celebrar hacia el este era manifestación de la misa comprendida como sacrificio ofrecido a Dios.

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  3. Un placer leer cosas así. Gracias Adolfo.
    Cuando hablas de teología tocada de ideología pienso en algunos que deberían darse por aludidos...

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  4. Gracias Álvaro por tus comentarios en esta serie. Hablo de teología litúrgica pero las consecuencias pastorales son fáciles de adivinar.

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  5. Martin Vertiz Apuy7 de febrero de 2012 15:18

    Un primer detalle que no me queda claro, y debe ser por mi condición de estudiante, es el tema de las ideas piadosas, preguntaría A QUÉ AMBITO nos referimos y CUÁL ES LA VISIÓN EQUILIBRADA, yo he oído hablar de la espiritualidad litúrgica, pero de ahí, cuando se llega al extremo o a la sustitución de la vivencia litúrgica por la tendencia al misticismo mal entendido. También considero que evidentemente el hombre se mueve por el acercamiento a Dios y a su misterio, pero podría deducirse que tenemos que llegar a una liturgia desencarnada y sin implicancias en la vida del hombre, y con ello un desligarse de las implicancias morales. Lo que quiero decir es que quizá corramos el peligro de hacer arqueologismo más que la contemplación de un conjunto de elementos cultuales. Otra cuestión que me llama la atención es que en muchos casos se da una desatención de los elementos que subyacen a determinados gestos o acciones rituales, muchos lo asumen como una imposición de la estructura eclesial. ¿Cuál debería ser la actitud del fiel para no considerarlo como tal?

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  6. Con "ideas piadosas" me refería a las teorías de cómo se supone que era el culto cristiano o el rito romano "puro".
    Con respecto al valor de determinados gestos o acciones rituales, creo que la continua alusión al Antiguo Testamento y a la historia de la salvación en general, debe ser la clave hermenéutica propia.

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  7. Martín Armando Vertiz Apuy8 de febrero de 2012 22:32

    Interesante la respuesta...yo me pregunto:¿es correcta la actitud de algunos que proponen revalorar signos y simbolos del A.T? ¿cuál es esa "hermeneutica propia"? ¿ya está superada? por poner sólo un ejemplito: algunos hablan de volver a valorar el sábado...entonces mandan al tacho en domingo...entonces cual es la clave en ello...Disculpen que sea tan pregunton...Gracias (tengo una pequeña sugerencia para hacerles, dicho sea de paso)

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  8. La hermenéutica propia se expresa en la Tradición de la Iglesia, con todas sus variaciones.
    La revalorización de las primeras vísperas del domingo (sábado por la tarde) tiene que ver con lo que es el domingo cristiano. Se puede ver como una "ampliación" desde nuestro punto de vista de 24horas. Pero el domingo "es el domingo". El rechazo del sábado por parte de algunos Padres de la Iglesia expresa el deseo de la Iglesia primitiva de distanciarse de la Sinagoga.

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