En la liturgia hispana, por causa del mismo latín en que están escritas las oraciones, en ocasiones vemos traducciones en las que se echa en falta el punto y seguido. Incluso la coma. Para ser fieles a la letra hay pocas opciones en este sentido. Pero en el caso de textos que no están traducidos del latín esto no es excusa.
No voy a poner ejemplos concretos porque no tengo el ánimo de "destruir" sino de construir. Pero en las lecturas dominicales de los últimos meses alguna coma faltaba, además de alguna conjunción o palabra. También en alguna de las tres oraciones de la misa (colecta-ofrendas-comunión). Pero no voy a eso de forma específica. Mi amigo Javier -lo sé, lo estoy citando mucho últimamente- ha criticado el lenguaje secularista y en general "parcial" de algunas oraciones de libros de preces comúnmente conocidos como "Oración de los fieles". Son varios, así que mi crítica va a ser para la "monja". En la oración de los fieles "de la monja", dividida en dos volúmenes, encontramos una diferencia fundamental: las preces dominicales son breves y las de diario son muy extensas.
Desde que doy clases de metodología -además de liturgia- me fijo mucho en esos detalles. Pero esos detalles no serían tales si no hubiera que proclamarlos. De la oración de los fieles de entre semana de esta dominica recuerdo tres características malas:
1) Una obsesión milenarista: una y otra vez sale la prez "en el tercer milenio". En Hispanoamérica tuvo mucha repercusión este tema en la predicación y pastoral en tiempos de Juan Pablo II. En un libro de oración de los fieles, a 11 años del 2000, suena más a milenarismo que otra cosa...
2) Una obsesión "cesaropapista". Lo que acabo de decir no es exacto, pero lo que es un poco "cansino" y que además revela una eclesiología un poco cuestionable es que día sí y día también hay una prez "por el gobierno" o por los gobernantes. Parece que estuviéramos en la Iglesia anglicana o en el protestantismo del s. XVI.
3) Y aquí descargo todas mis críticas: oraciones mal redactadas. Hasta cuatro líneas, con pocas comas y un solo punto final. A la hora de declamar la prez hay que ser adivino. Las oraciones subordinadas no parecen acabar. De hecho, el sentido de la prez no se llega ni a intuir sino hasta el final. Y en alguna ocasión hace falta una segunda lectura.
En cualquier manual de redacción -yo sigo el de Cassany, "Afilar el lapicero"- se dice que las frases largas son propias del lenguaje técnico. No es el caso de las oraciones litúrgicas y mucho menos de las preces. También esos manuales dicen que las frases largas, especialmente fuera del ámbito científico, son signos de que no se ha pensado lo que se quiere decir. No es tarea fácil hacer un libro de oración de los fieles. Tampoco un comentario a las lecturas de la misa. Lo típico es encontrar autores -y editoriales- que quieren hacer todo de golpe. Al final se encuentran con que no es posible hacerlo bien en tan poco tiempo y así surgen los "productos" de peor calidad. Y no es lo mismo escribir un ensayo que un libro para ser leído en público. En estos últimos los cuidados son pocos. Y os lo dice alguien que tiene algún libro "críptico", seguramente mal redactado por ser demasiado técnico. Pero es un ensayo que si quieres lo lees o si no, no. No es un libro para ser leído en una celebración litúrgica. Cuidado, pues, con lo que se escribe y cómo se dice.
Adolfo Ivorra
El problema no es la mala calidad del documento es que se ha "universalizado" como si fuera la panacea y no hubiera nada más allá. Y a 20 - 30 € por librito en cada Parroquia... el montante es importante. Ya querrían los comerciales de libros tener un escritor así...
ResponderSuprimirÉsto resulta conflictivo especialmente en las Misas donde se hacen presentes los grupos de niños de Primera Comunión donde éstos se encargan de hacer la "Oración de los fieles". Independientemente del nivel de comprensión lectora y lectura alcanzado, a los pobres se les hace un calvario leer la plegaria... que creo que no terminan entendiendo, y mucho menos los que la escuchan.
He sido Vocal de Culto en una Cofradía y los libritos (rojo/verde) los dejé de usar como documento, "preparando" con otros recursos/materiales esta parte de la Misa que nos correspondía "preparar" a los de la Cofradía.
También querría anotar que se llenan estas oraciones con cuestiones que aunque son profundamente cristianas se cubren con palabras que denotan cierta ideologización, lo que es más descarado en determinadas parroquias: no se habla de caridad, sino de solidaridad, justicia social... y a veces uno llega a pensar si no está Marcelino Camacho u otro sindicalista (agnóstico/ateo) realizando este rezo... o algún miembro de GreenPeace o similar.
Muy acertado el comentario y quizás ha tocado un tema que más de uno lo ha pensado alguna vez.
Saludos.
La ideologización es evidente. Aquí encontrarás una serie de entradas sobre el tema:
ResponderSuprimirhttp://lexorandies.blogspot.com/2011/08/la-oracion-universal-o-de-los-fieles.html
Gracias, Adolfo, por tu amable y afectuosa mención a mi persona (¡liturgista!, así era como me calificabas) tanto en el post de ayer como en el de hoy.
ResponderSuprimirMi blog simplemente, o nada más y nada menos, es catequesis de adultos, lo que yo creo que debería ser una formación del laicado. Los temas litúrgicos, más que científicos, buscan la interiorización, su comprensión renovada y su vivencia.
Ahora, ya lo decía la Vicesimus Quintus annus, más que la reforma de los ritos lo que toca es la profundización en ellos, la educación en la liturgia, y eso pretendo ir haciendo siempre con el mayor rigor posible, claro.
En cuanto al post de hoy: farrogosos, tremendamente farragosos ese tipo de textos para ser leídos en voz alta y para todos oremos.
Las moniciones escritas son a veces un ejemplo igual; con una entrada al uso, tópica y típica, de "hoy, domingo XXVIII del tiempo ordinario, nos reunimos... el Señor nos dice...".
El verbalismo crece; el silencio disminuye; la comprensión se ausenta y se va de vacaciones.
Bueno, estoy tocando uno de "tus temas". Pero es que según pasa el tiempo me doy cuenta de que tienes toda la razón.
ResponderSuprimirCon respecto a lo de "liturgista", pues una vez que te licencias ya lo eres oficialmente!! Ahora toca escuchar tu "magisterio ordinario". Por ejemplo, con la publicación de un extracto de tu tesina.