jueves, 3 de noviembre de 2011

¿Celebrar con una tablet?: todavía no.

En junio de 2009 -por tanto hace más de 2 años- escribíamos en nuestro blog una entrada acerca de una aplicación para el iPhone llamada iBreviary. Haciendo honor a su título, sólo incluía la liturgia de las horas en varios idiomas. Al año siguiente el programa mejoró y se llamó iBreviary Pro, incluyendo también una versión electrónica del misal. En la actualidad se llama iBreviary pro Terra Sancta y hemos de decir que el concepto es innovador y sugerente. Este programa existe también para el iPad y tabletas con sistema operativo Android. Por tanto, también el soporte a varias plataformas honra a este programa. Sin embargo, en los contenidos sigue teniendo los mismos errores que hace un año.
En general, la secuela iBreviary siempre ha tenido errores. Sin duda que es difícil poder armonizar el calendario litúrgico con un programa informático, pero desde el principio no pudo erigirse en una aplicación capaz de sustituir definitivamente a los libros litúrgicos "en papel". No pocas veces la completas de primeras vísperas, después de la medianoche del sábado, ya no estaban disponibles, en ocasiones el oficio del día que se proponía no se correspondía con el que realmente estaba prescrito, etc.
Con respecto al misal, mientras existió en la plataforma iPhone no había nada que reprocharle, pues las dimensiones de este teléfono harían imposible utilizarlo como "misal de altar". Pero con el advenimiento del iPad la cosa cambió. No obstante, estando ya con el iPad2 -y el tercero ya anunciado-, es de justicia señalar los errores recurrentes del programa que no se han solucionado desde que salió la versión del misal.
Para no empezar con "dureza" hablando de la versión en español, hablaremos de la versión latina. En la sección 'Misal' no encontramos con cuatro subsecciones:
1. Ordinario de la Misa.
2. Lecturas y oraciones.
3. Prefacios.
4. Plegaria Eucarística.
Hasta ahora hay que decir que todos los títulos suelen estar "italianizados". Así, por ejemplo, cuando queremos seleccionar un prefacio, los títulos de los mismos nos aparecen en italiano, aunque el nombre esté en latín: "Praefatio I de Adventu. La duplice venuta del Cristo". Pero vayamos a lo primero, Ordinario de la Misa: sin rúbricas, con un solo saludo inicial, con el segundo acto penitencial junto (no se distingue lo que dice el sacerdote de lo que dice el pueblo, ni siquiera la súplica "Misereatur"). La acentuación, ya desde este momento es italiana (`). En el Kyrie aparecen -por fin- las V. y las R. El único Credo disponible es el Niceno. La rúbrica de lavarse las manos aparece en negro, como otras después. Una sola monición "Orate fratres". Y lo que clama al cielo: la oración de la inmixtión no se encuentra.
Segunda subsección: Lecturas y oraciones. ¿Dónde están las lecturas? Pues no están. Lo curioso es que si celebramos en latín "vetus ordo" sí que las encontramos, incluso el Graduale. En el rito ambrosiano lo mismo. Si nos vamos hacia atrás, donde aparecen las secciones generales de 'Breviario', 'Misal', 'Lecturas', etc., tampoco dentro de 'Lecturas' encontramos lectura alguna, sino la super oblata.
La sección de Prefacios es "normal", con el latín acentuado e incluso con el texto del Sanctus agregado. Los dos prefacios de mártires están disponibles.
En Plegaria Eucarística el Canon romano tiene un prefacio propio (!). Cuál es mi sorpresa cuando descubro que es el prefacio propio de la plegaria eucarística II.
En el menú principal hay una sección de "Rituales", en la que ni el latín, ni en vetus ordo ni el rito ambrosiano hay ritual alguno.
Pasando ahora al español, el Ordinario de la Misa es semejante al latino (en lo malo) e incluso más: tampoco encontramos las oraciones secretas. Las Lecturas tienen el mismo error recurrente: no se sabe quién escribió la segunda. En cuanto los Rituales, encontramos el 'Sacramento de la unción de los enfermos' en alguna versión de hispanoamérica, pero el 'Ritual del Bautismo' y la 'Liturgia de Comunión en el domicilio de un enfermo' son de España. Cabe preguntarse aquí, ya desde la versión para iPhone, por qué no se ha incluido el sacramento de la penitencia, porque sin duda es mucho más frecuente su celebración que un bautismo o una unción de los enfermos.
En resumen, la aplicación iBreviary todavía está "verde" en algunas cosas y deberá superar una serie de obstáculos en apariencia difíciles para tener la pretensión de ser un posible sustituto del  misal de altar.




4 comentarios:

  1. Estupendo artículo. Da para reflexionar en diversos sentidos. Lo he compartido a través del blog: http://eclesiastic.blogspot.com/2011/11/celebrar-la-liturgia-con-ipad.html

    Gracias. Que Dios le bendiga.

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  2. Gracias por compartirlo. He olvidado mencionar que el Ordo Missae del Vetus Ordo del iBreviary parece más un ritus servandus a propósito del ordinario. Y todo con la misma letra.

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  3. Adolfo, yo utilizo el Ipad como libro de la Sede, y también lo utilizo en Vacaciones. Me es de gran utilidad. No utilizo el Ibreviary, sino el Isilo con algunas versiones del misal que se encuentran en opusdeialdia.org.
    Creo que la discusión, independiente del programa a utilizar, debe ir en torno a si es conveniente utilizar un aparato que no es de exclusividad para el uso litúrgico...
    En todo caso, es de gran utilidad por su potabilidad, incluyendo Misal, eleccionario y liturgia de las horas...

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  4. Concuerdo con usted en su gran utilidad. Intentaré instalar el isilo a ver si es mejor. El iBreviary puede llegar a ser frustrante.
    Un saludo

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