"Santiago Apóstol, Hermano de san Juan" en la Liturgia Hispano-Mozárabe

El día 25 de Julio celebramos en el Rito Romano la Solemnidad de Santiago Apóstol, Patrón de España, en cambio, en nuestra Venerable Liturgia Hispano-Mozárabe, lo celebramos el 30 de Diciembre con el Título de: In Diem Sancti Iacobi, Fratris Sancti Ioannis. No obstante, ofrecemos a continuación la Eucología de este día:

Oración después del Gloria (ORATIO POST GLORIAM)

Tú, que estás sentado a la derecha de Dios Padre todopoderoso, atiende nuestra oración, y ya que eres el único mediador ante el Padre celestial, intercede por nosotros.
R/ Amén.

Por tu misericordia, Dios nuestro, que eres bendito y vives y todo lo gobiernas, por los siglos de los siglos.
R/ Amén.

Monición sacerdotal (ORATIO ADMONITIONIS)

Oigamos, amadísimos hermanos, a Jesús, que nos llama hacia él, como llamó al bienaventurado Apóstol SANTIAGO, cuando en la nave reparaba sus redes, y que, por medio de las espirituales enseñanzas de este mismo Apóstol, nos aconseja y enseña que al orar no desfallezca nuestra fe, sino que, con toda la devoción de nuestra alma, y aun con lágrimas, roguemos al Señor, para que nuestra oración nos consiga de Él las gracias que conocimos por la enseñanza del mismo Apóstol.
R/. Amén.

Por la misericordia del Dios, nuestro Dios, que es bendito y vive y todo lo gobierna por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

Oración entre los Dípticos (ALIA)

Oh Cristo, cuya fortaleza y poderío brillaron de tal modo en tu Apóstol SANTIAGO que, arrojando en tu nombre los poderes del demonio, mereció, con tu poder, alcanzar la victoria; defiende a tu Iglesia de los ataques enemigos, para que venciendo con el poder del Espíritu lo que es contrario a Ella; ejercite con obras la doctrina de Aquel a quien hoy veneramos por el ejemplo de su piadoso martirio.
R/ Amén.

Por tu misericordia, Dios nuestro, en cuya presencia recitamos los nombres de los santos apóstoles y mártires, confesores y vírgenes
R/ Amén.

Oración después de los Dípticos (POST NOMINA)

Recibe, buen Jesús, nuestras ofrendas en el día del natalicio de tu Apóstol SANTIAGO; concede consuelo a las almas de los difuntos y derrama la gracia de tu piedad a los vivos y a los muertos, por la intercesión ante Tí del mismo Apóstol, con cuya doctrina fueron iluminadas las doce tribus.
R/ Amén.

Porque tú eres la vida de los que viven, por todos los siglos de los siglos.
R/ Amén.

Oración de la Paz (AD PACEM)

Señor Jesús, que vivan entre nosotros las enseñanzas de tu Apóstol SANTIAGO; por ellas sabemos que será dichoso aquel que sepa soportar valientemente la tentación, porque, si toleramos con toda paciencia las penalidades presentes, viviremos en paz y amor contigo ahora y por toda la eternidad.
R/ Amén.

Porque tú eres nuestra paz verdadera caridad indivisible; Tú, que vives contigo mismo y reinas con tu Hijo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
R/ Amén.

Acción de gracias (ILLATIO)

En verdad es justo y necesario darte gracias por siempre, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno, por Jesucristo, tu hijo, nuestro Señor. En cuyo nombre, SANTIAGO, el elegido, cuando era llevado al martirio sanó al paralítico que le suplicaba; y por este milagro, de tal manera convirtió el corazón de su verdugo, que instruido con los sacramentos de la fe, lo hizo llegar a la gloria del martirio. Y así, por la confesión en la fe de tu Hijo, fue decapitado, llegando en plena paz a Aquel por quien padeció el martirio. Porque él es tu unigénito Hijo, que dio su vida por la redención de muchos. Por él, Tú, Dios Padre, haz que sean perdonados nuestros pecados. Por eso a ti justamente los ejércitos celestiales no cesan de aclamarte, diciendo:

Oración después del Sanctus (POST SANCTUS)

Verdaderamente Santo, verdaderamente bendito es nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, a quien SANTIAGO dejando a su padre Zebedeo, de tal manera lo siguió, que, amándole íntimamente, fue elegido en vida, puro en su conciencia, íntegro en su doctrina; y al final de su vida, de tal manera probó su fe con las obras, que fue decapitado a causa de Aquel de quien sabía que había dado su vida por él mismo y por todos los hombres, Cristo, Señor y Redentor eterno...

Invocación (POST PRIDIE)

Sométenos con tu yugo, Señor, y así podamos llevar tu carga, ligera para los que te aman, con amorosa devoción, a ejemplo de SANTIAGO Apóstol, quien, con alegría, entregó su cuello al martirio. Y tú, santificando los dones que te ofrecemos, bendícenos al recibir esta oblación.
R/ Amén.

Introducción al Padre nuestro (AD ORATIONEM DOMINICAM)

Señor, tu Apóstol SANTIAGO nos enseña que, si alguno de nosotros necesita la sabiduría ha de pedírtela a ti, porque Tú la das en abundancia sin regatear. Y puesto que deseamos llegar a ti por Cristo, que es tu poder y tu sabiduría, te la pedimos por Él. Suplicamos tu clemencia para que por nuestro mediador podamos llegar a ti y, con la oración que el mismo Señor nos enseñó, nos permita entrar en tu presencia proclamando desde la Tierra:

Bendición (BENEDICTIO)

Cristo Dios, Hijo de Dios Padre, a quien SANTIAGO, dejando a su padre en la barca, siguió con entero corazón, os haga seguir siempre sus huellas.
R/ Amén.

Y el que por su Apóstol convirtió a la fe a los adoradores del demonio, os conceda a vosotros despreciar las vanidades de este mundo y amarle a Él con toda verdad.
R/ Amén.

Para que Él os premie con la ayuda de aquel cuya victoria celebramos.
R/ Amén.

Por la misericordia del mismo Dios nuestro, que es bendito y vive y todo lo gobierna, por los siglos de los siglos.



R/ Amén.

Oración conclusiva (COMPLETURIA)

Se ha llenado nuestra boca de gozo y nuestra lengua de cantares. El Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, Señor nuestro, que acabamos de recibir, se adhieran a nuestras entrañas y nos guarden para la vida eterna, a fin de que toda nuestra vida aquí en la tierra sea como un anticipo de la vida celestial.
R/ Amén.

Por tu inefable bondad, Dios nuestro, que vives y todo lo gobiernas, por los siglos de los siglos.
R/ Amén.