domingo 30 de enero de 2011

Leyendas (urbanas) litúrgicas: la plegaria eucarística II.

En la actualidad, la mayor parte de los estudiosos considera que la anáfora contenida en el texto titulado "Tradición Apostólica", no es de Hipólito, no es antigua y no es romana. Sin embargo, la leyenda "urbana" a la que hacemos alusión aquí es la que dice que la Plegaria eucarística II es la "Tradición de Hipólito".
Si observamos ambos textos de manera sinóptica, además de detectar ausencia de textos y términos concretos, podemos ver que la teología eucarística es distinta entre ambas, como lo es la epíclesis subsiguiente al relato de la institución.


PREX EUCHARISTICA II

Prex eucharistica in “Traditione Apostolica”

Vere dignum et iustum est, æquum et salutáre,
nos tibi, sancte Pater, semper et ubíque grátias ágere
per Fílium dilectiónes tuæ Iesum Christum,
Verbum tuum per quod cuncta fecísti:
quem misísti nobis Salvatórem et Redemptórem,






incarnátum de Spíritu Sancto et ex Vírgine natum.



Qui voluntátem tuam adímplens
et pópulum btibi sanctum acquírens
exténdit manus cum paterétur,






ut mortem sóveret et resurrectiónem manifestáret.
Et ídeo cum Ángelis et ómnibus Sanctis
glóriam tuam prædicámus, una voce dicéntes:
...
Vere Sanctus es, Dómine, fons omnis sanctitátis.
Hæc ergo dona, quǽsumus,
Spíritus tui rore sanctífica.
ut nobis Corpus et + Sanguis fiant
Dómini nostri Iesu Christi.
Qui cum Passióni voluntárie traderétur,
accépit panem et grátias agens fregit,
dedítque discípulis suis, dicens:
Accípite et manducáte ex hoc omnes:
hoc est enim Corpus meum,
quod pro vobis tradétur.
Símili modo, postquam cenátum est,
accípiens et cálicem,
íterum grátias agens dedit discípulis suis, dicens:
Accípite et bíbite ex eo omnes:
hic este enim calix Sánguinis mei
novi et ætérni testaménti,
qui pro vobis et pro multis effundétur
in remissiónem peccatórum.
hoc fácite in meam commemoratiónem.
...
Mémores ígitur mortis et resurrectiónes eius,
tibi, Dómine, panem vitæ
et cálicem salútis offérimus,
grátias agéntes, quia nos dignos habuísti
astáre coram te et tibi ministráre.
Et súpplices deprecámur
et Córporis et Sánguinis Christi partícipes
a Spíritu Sancto congregémur in unum.

 
Recordáre, Dómine, Ecclésiæ tuæ toto orbe diffúsæ,
ut eam in caritáte perfícias
una cum Papa nostro N. et Epíscopo nostro N.
et univérso clero.
Meménto étiam fratrum nostrórum,
qui in spe resurrectiónis dormiérunt,
omniúmque in tua miseratióne defunctórum,
et eos in lumen vultus tui admítte.
Ómnium nostrum, quǽsumus, miserére,
ut cum beáta Dei Genetríce Vírgine María,
beátis Apóstolis et ómnibus Sanctis,
qui tibi a sǽculo placuérunt,
ætérnæ vitæ mereámur esse consórtes,
et te laudémus et glorificémus
per Fílium tuum Iesum Christum.

Gratias tibi referimus, Deus,



per dilectum puerum tuum Iesum Christum,


quem in ultimis temporibus misisti nobis salvatorem et redemptorem
et angelum voluntatis tuae, qui est Verbum tuum inseparabile,
per quem omnia fecisti, et cum beneplacitum tibi fuit,
misisti de caelo in matricem virginis ; quique, in utero habitus,
incarnatus est et Filius tibi ostensus est,
ex Spiritu sancto et virgine natus.


Qui voluntatem tuam complens
et populum sanctum tibi adquirens,
extendit manus, cum pateretur,
ut a passione liberaret eos qui in te crediderunt.
Qui cumque traderetur voluntariae passioni, ut mortem solvat
et vincula diaboli dirumpat, et inferum calcet et iustos illuminet,
et terminum figat et resurrectionem manifestet,
















accipiens panem, gratias tibi agens dixit :

Accipite, manducate,
hoc est corpus meum
quod pro vobis confringetur.
Similiter et calicem dicens:






Hic est sanguis meus,

qui pro vobis effunditur.

Quando hoc facitis, meam commemorationem facitis.



Memores igitur mortis et resurrectionis eius,

offerimus tibi panem et calicem,
gratias tibi agentes, quia nos dignos habuisti
adstare coram te et tibi ministrare.
Et petimus, ut mittas Spiritum tuum sanctum
in oblationem sanctae Ecclesiae;
in unum congregans, des omnibus qui percipiunt de sanctis
in repletionem Spiritus sancti,
ad confirmationem fidei in veritate,























ut te laudemus et glorificemus
per puerum tuum Iesum Christum:
per quem tibi gloria et honor Patri et Filio
cum sancto Spiritu in sancta Ecclesia tua
et nunc et in saecula saeculorum.


Adolfo Ivorra

Cf. A. Hänggi - I. Pahl, Prex Eucharistica. Textus e variis liturgiis antiquioribus selecti, Fribourg Suisse, 1968, 80s.

Actualización 1/II/2011:
Traducción de la "Prex eucharistica in “Traditione Apostolica":
Te damos gracias, ¡oh Dios!, por tu bienamado Hijo Jesucristo, a quien Tú has enviado en estos últimos tiempos como Salvador, Redentor y Mensajero de tu voluntad, Él que es tu Verbo inseparable, por quien creaste todas las cosas, en quien Tú te complaciste, a quien envías del cielo al seno de la Virgen, y que, habiendo sido concebido, se encarnó y se manifestó como tu Hijo, nacido del Espíritu Santo y de la Virgen; que cumplió tu voluntad y te adquirió un pueblo santo, extendió sus manos cuando sufrió para liberar del sufrimiento a los que crean en Ti. Y cuando Él se entregó voluntariamente al sufrimiento, para destruir la muerte y romper las cadenas del diablo, aplastar el infierno e iluminar a los justos, establecer la alianza y manifestar la resurrección, tomó pan, dio gracias y dijo: «Tomad, comed, éste es mi cuerpo, que es roto por vosotros». De la misma manera también el cáliz, diciendo: «Ésta es la sangre que es derramada por vosotros. Cuantas veces hagáis esto, haced memoria de mí». Recordando, pues, su muerte y su resurrección, te ofrecemos el pan y el vino, dándote gracias porque nos has juzgado dignos de estar ante Ti y de servirte. Y te rogamos que tengas a bien enviar tu Santo Espíritu sobre el sacrificio de la Iglesia. Une a todos los santos y concede a los que lo reciban que sean llenos del Espíritu Santo, fortalece su fe por la verdad, a fin de que podamos ensalzarte y loarte por tu Hijo, Jesucristo, por quien tienes honor y gloria; al Padre y al Hijo con el Espíritu Santo en tu santa Iglesia, ahora y en los siglos de los siglos. Amén.
(http://www.mercaba.org/tesoro/san_hipolito.htm)

Texto de la plegaria eucarística II:
Santo eres en verdad Señor, fuente de toda santidad; por eso te pedimos que santifiques estos dones con la efusión de tu Espíritu, de manera que sean para nosotros Cuerpo y † Sangre de Jesucristo, nuestro Señor. El cual, cuando iba a ser entregado a su Pasión, voluntariamente aceptada, tomó pan, dándote gracias, lo partió y lo dio a sus discípulos diciendo: "Tomad y comed todos de él, porque esto es mi Cuerpo, que será entregado por vosotros". Del mismo modo, acabada la cena, tomó el cáliz y, dándote gracias de nuevo, lo pasó a sus discípulos, diciendo: "Tomad y bebed todos de él, porque éste es el cáliz de mi Sangre, Sangre de la alianza nueva y eterna, que será derramada por vosotros y por todos los hombres para el perdón de los pecados. Haced esto en conmemoración mía". Así, pues, Padre, al celebrar ahora el memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo, te ofrecemos el pan de vida y el cáliz de salvación, y te damos gracias porque nos haces dignos de servirte en tu presencia. Te pedimos humildemente que el Espíritu Santo congregue en la unidad a cuantos participamos del Cuerpo y Sangre de Cristo. Acuérdate, Señor, de tu Iglesia extendida por toda la tierra; y con el Papa N., nuestro Obispo N. y todos los pastores que cuidan de tu pueblo, llévala a su perfección por la caridad. Acuérdate también de nuestros hermanos que durmieron en la esperanza de la resurrección, y de todos los que han muerto en tu misericordia; admítelos a contemplar la luz de tu rostro. Ten misericordia de todos nosotros, y así, con María, la Virgen Madre de Dios, los apóstoles y cuantos vivieron en tu amistad a través de los tiempos, merezcamos, por tu Hijo Jesucristo, compartir la vida eterna y cantar tus alabanzas.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

La Prex Eucharistica II no es la de Hipólito, o la de la Traditio Apostolica. Pero queda demostrado que para componerla se han basado preferentemente en ella. Sí es una Prex inspirada o derivada de la antigua. Se ha añadido una epíclesis pre-consecratoria y un memento para que tuviera todos los elementos formales de una Prex Eucharistica. Las omisiones o retoques imagino que responderán al "gusto" moderno del lenguaje o de la teología, siempre discutible, como todo.
Pero ya se sabe, de ser inspirada a ser la misma hay un paso en el hablar y comentar de la gente. Así que de leyenda, nada. Simplemente poner las cosas en su sitio.

Adolfo dijo...

Como cabía esperar, discrepo: la epíclesis pre-consecratoria y el memento no son partes necesarias de una plegaria eucarística. Las plegarias galicanas e hispanas no tenían estos elementos.
Con respecto a lo de "leyenda", me refiero a que personas que se supone conocen dicha inspiración aseguran de forma pública que la plegaria eucarística II es la más antigua de la cristiandad, etc.
Como bien ha dicho usted, creo que hay creo ser prudentes a la hora de hablar de estos textos.

Adolfo dijo...

Una "meditación" extra: si no se quiso tocar el texto del Canon romano por "su venerable antigüedad", por qué al asumir este texto de "Hipólito" -que los 60's se creía del s. II- se limitaron a aceptar unos textos y no otros?

gabriel seguí dijo...

Totalmente de acuerdo contigo, Adolfo. Sin embargo, para descartar la autoría de Hipólito es preciso tener más elementos; además, de la misma TA, se ha discrepado de la datación hasta ahora aceptada. Estas cuestiones son extremadamente delicadas, por la falta de documentación paralela.

Adolfo dijo...

Gracias por tu comentario, Gabriel. Sin duda la cuestión no se puede resolver en un breve post de un blog. Transcribo un buen resumen de la cuestión, que se puede consultar en The Oxford History of Christian Worship (2006) y que es bastante prudente pero, a la vez, contundente: "Today, however, the emerging scholarly view is that this Apostolic Tradition probably was not authored by Hippolytus, not even necessarily Roman in its content, and probably not early third century in date".

Anónimo dijo...

Sea lo que sea el origen de este texto no cabe duda que actualmente es el más utilizado en la Forma Ordinaria y paupérrimo a la vez desde el punto de vista teológico.

A mí la Plegaria II me plantea un problema no de índole filológica sino práctica: se usa indiscriminadamente y su uso debería estar verdaderamente adecuado a las circunstancias.

Por ejemplo: pasa en día ferial, pero no pasa en Domingo.

Las cuestiones filológicas que en este blog se discuten son de un valor inestimable, pero para el fiel de a pié lo importante es que la Misa sea Misa, no sólo en la validez, sino en el aspecto externo.
No basta que la emperatriz sea buena, además ha de parecerlo.

Anónimo dijo...

Si hemos quedado en que la PE II no es la de la traditio, sino otra inspirada en ella, ¿a qué viene la denuncia de que tiene epíclesis preconsecratoria y memento? ¿No creen que quienes deberían hacer esa dencuncia son los que dicen que esta Plegaria sí es la de S. Hipólito o la de la Traditio?
A propósito de que la Plegaria hispana no tiene epíclesis preconsecratoria, harían falta muchos y más que muchos folios escritos para demostrarlo.

Adolfo dijo...

Rectifico mi réplica: el único testimonio de epíclesis preconsecratoria en el rito hispano la encontramos con la romanización del s. XVI. Se trata, por tanto, de un elemento ajeno a la tradición hispano-galicana. Ahora bien, ¿qué me propone? ¿Dos epíclesis como en la época tridentina del rito?
P.D.: no estaría mal que me pudiera referir a ud. con algún nombre, sobre todo si celebra habitualmente la liturgia hispana.
Por un momento pensé que ud. era de otra "línea" de pensamiento litúrgico.