lunes 29 de marzo de 2010

La Semana Santa en las Liturgias Orientales.

Introducción

Ya que la Iglesia late con dos pulmones: Oriente y Occidente, habremos de conocer el pulmón para nosotros, los occidentales, menos conocido. El acercarnos a ellos y a su Liturgia nos hará valorar más el tesoro de la Tradición y a vivir con más intensidad los días más importantes de nuestra fe: la Semana Santa. Ni que decir cabe que lo que aquí encontraréis es un resumen del fabuloso libro de Manuel Nin: “Las Liturgias Orientales”; por tanto entre leer el libro y leer esto la diferencia está en el resumen y el orden diferente que les he dado; sólo tomo las liturgias de las que se dice algo con respecto a la Semana Santa, ya que de otras no se dice nada. Que Oriente, desde donde vendrá el Señor y hacia el cual está nuestra mirada, nos enseñe a acercarnos con especial reverencia a la Sagrada Tradición.


1.- Liturgia Siro-Oriental

Tras el tiempo de ayuno llamado Sauma llega la Semana Santa, y el Jueves y Viernes Santos se hace lectura continua de los Evangelios:

- Domingo del Hosanna. El viernes anterior se lee el Evangelio de Lázaro.

- Jueves de Pascua:

Liturgia Eucarística: Mt 26, 1-5. 14-30

Liturgia de la Pasión (vísperas): Mt 26, 31-44; Lc 22, 43-44; Mt 26, 45-50; Lc 22, 49-50; Jn 18, 10; Mt 26, 52; Mt 26, 52- 27, 10.

Del Jueves al Viernes Santo hay una Vigilia durante toda la noche: este oficio destaca el tema del Buen Pastor que ha dado la vida por sus ovejas. Al final de las vísperas del Viernes se canta un texto, los presbíteros dan a beber una bebida amarga a los fieles, para recordar la que dieron los soldados a Jesús.

- Viernes de Pasión (vísperas): Lc 22, 63-23, 12; Mt 27, 19; Lc 23, 13-23; Mt 27, 24-25; Lc 23, 24-25; Mt 27, 52-54; Jn 19, 23- 20. En la Tradición Siro-Oriental Viernes de Pasión y Domingo de Resurrección tienen la misma importancia ya que celebran la Pascua del Señor.

- Gran Sábado (vísperas): Mt 27, 62-66 (Custodia de la Tumba)

- Vigilia de la Resurrección, tras las Vísperas: Mt 28, 1-20 (La Tumba vacía y las apariciones del Resucitado).

- Domingo de Pascua:

Procesión de la Paz: al amanecer del Domingo de Pascua. Primeramente los ministros entran en el Santuario y cantan los salmos 150 y 116. En la segunda parte salen del Santuario con la cruz, el evangeliario, las palmas, el incienso y se lee Is 60, 1-7. En la tercera parte se hace una procesión hasta el bema y se cantan textos referentes a la cruz victoriosa. En la cuarta parte aparece el tema de la paz, tras una letanía los diáconos invitan a besar la cruz y el evangeliario. Tras este rito dos diáconos suben a dos ambones, uno más alto, delante del santuario, y otro más bajo, en el bema (o sin ambones) y comienza el:

Diálogo entre el querubín y el buen ladrón: antes de comenzar a leer el texto hay una representación del camino de ingreso al paraíso por parte del buen ladrón y, después, comienza la recitación del texto, formado por cincuenta y una estrofas de cuatro versos cada uno. Después los niños cantan un canto que representa la ida de las mujeres al sepulcro. Finalmente comienza la Misa de Pascua.


2.- Liturgia Siro-Occidental

Tras las seis semanas de Cuaresma llega la Semana Santa, y ella comienza con el Domingo del Hosanna, el día antes es el Sábado de Lázaro, ya que se lee este Evangelio. Al igual que los caldeos, el Jueves y Viernes Santos, se leen también perícopas evangélicas unidas a partir de las narraciones de los cuatro Evangelistas.

- Domingo del Hosanna: Día de alegría y no de tristeza, no hay referencias a la muerte del Señor, porque es una celebración de realeza no de derrota.

- Lunes Santo: Ceremonia de las Lámparas (Mt 25, 1ss): Por la tarde la Iglesia es despojada de la alegría del Domingo del Hosanna y al fondo del Altar se coloca un gran tapiz negro con una cruz blanca rodeada de los instrumentos de la pasión: recipiente del lavatorio de manos de Pilatos, flagelo, corona de espinas, gallo de la negación, clavos, martillo, esponja, escalera, luna llena. En la segunda Vigilia de Maitines se hace la procesión de las lámparas en la iglesia y el Sacerdote canta, al inicio de la procesión el Evangelio que narra la Parábola de las diez vírgenes, remarcando así los textos la espera del esposo. Todos salen afuera y se cierran las puertas; pueblo y clero se reúnen ante las puertas cerradas, el Obispo llama a la puerta tres veces con su cruz manual cantando: La puerta de tu misericordia, Señor. A la tercera la puerta se abren y el pueblo entra en la iglesia concluyendo el Obispo así: ¡No la cierres ante nosotros, Señor! Reconocemos que somos pecadores, ten misericordia de nosotros.

- Pascua de los Misterios (jueves): Jn 13, 31-33+Lc 22, 28-30+Mt 26, 27-30 (despedida de Jesús, complot contra Jesús, traición de Judas e institución de la Eucaristía); lavatorio de los pies: Jn 13, 1-19.

Tiene aspectos comunes a todas las demás: institución de la Eucaristía y el Mandamiento del amor simbolizado en el Lavatorio de los pies; hoy en día lo celebran de modo separado: por la mañana lo primero y por la tarde lo segundo; no se reserva Eucaristía ya que el Viernes Santo no se distribuye la Comunión.

Lavatorio de los pies: El Obispo le lava los pies a doce Sacerdotes ancianos. El rito es muy dramático en el sentido más literal del texto, y los textos que se leen giran en torno al tema de que el Verbo eterno de Dios es quien lava los pies, el Inmortal, el Dios eterno. Lecturas: Gn 18, 1-8 (Aparición de Mambré), Salmo 50, 1Jn 4, 11-16 (amor recíproco), 1Co 13, 4-13; Jn 13. 1-15. La lectura del Evangelio la inicia el Obispo que lee los tres primeros versículos y luego pasa el Leccionario a uno de los Sacerdotes o Diáconos, que canta con voz dramática y lenta el texto. El Obispo vierte el agua en la jofaina y la bendice; va lavando en grupos de tres y tras cada uno descansa, el duodécimo representa a Simón Pedro, y el diálogo evangélico entre Jesús y Pedro se realiza entre el lector, el Sacerdote y el Obispo; luego vuelve a la sede y concluye con diversas oraciones.

- Gran Viernes de la Crucifixión: Mt 27+Mc 15+Lc 23+Jn 19.

Oficio de la Adoración de la Cruz: comienza con la oración de sexta y nona y continúa con la adoración de la cruz. Esta celebración inicia con la procesión de entrada en la que el Obispo lleva en la espalda una cruz y los presbíteros llevan vasos con incienso. Sobre el Altar hay una representación del Calvario con una cruz y dos cirios, uno blanco y uno negro (cirio que es apagado y roto tras la lectura del Evangelio). Tras al hora de nona comienza la adoración de la cruz, la cual se quita del Calvario para colocarla sobre el altar y cubrirla con un velo negro. En los textos bíblicos que se leen está la presencia de María en el llanto, luto, esperanza... Tras el Evangelio comienza la adoración; uno de los presbíteros toma la cruz y se la presenta al Obispo para que la venere; éste la inciensa, la coge y la sostiene mientras el clero y el pueblo la veneran. El Obispo eleva la Cruz y la dirige a: Oriente, Occidente, Norte y Sur; después el crucifijo es lavado, ungido y sepultado bajo el altar; entonces terminan los lamentos y comienza la alegría de la iglesia, ya que su muerte conlleva la resurrección suya y la de los muertos.

- Sábado de las Luces: Mt 28. Domingo de Pascua.

Al igual que el viernes precedente el Oficio es lo único que se celebra ya que no se celebra la Eucaristía hasta el atardecer. Dos ritos importantes: rito del perdón que se hace la tarde del sábado seguido de la Eucaristía y el piadoso rito de la resurrección de la cruz. Este día gira en torno al final del ayuno y comienzo de la alegría.


3.- Liturgia Bizantina

Igualmente son seis Domingos de Cuaresma y nueve Domingos de Pascua tras la Semana Santa; en esta semana se contempla a Cristo como Esposo de la Iglesia, también se entretejen juntos el papel de María, la Madre de Dios, y la Iglesia.

- Domingo de Ramos: Orthros: Mt 21, 1-17 (las palmas son bendecidas, los fieles se acercan y las reciben besando el Evangeliario); Liturgia: Jn 12, 1-18. La liturgia de este día se detiene únicamente en la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, nueva teofanía; texto unido a la resurrección de Lázaro, domingo anterior, como su primera victoria.

- Lunes, Martes y Miércoles de la Semana Santa: Figura de Cristo esposo, las Bodas de Cristo con su Iglesia, con la humanidad. El Icono del Esposo es llevado en procesión y besado por el pueblo (icono: Cristo muerto a los pies de la Cruz, sentado o en pie, sobre el sepulcro, rodeado de los instrumentos de la Pasión).

Lunes: conmemoración del patriarca José (figura de Jesús: vendido por sus hermanos, llevado al sufrimiento) y la higuera maldita por Jesús (rechazo de Israel hacia Cristo).

Martes: Parábola de las diez vírgenes, pero leyendo los dos capítulos escatológicos de Mt 24-25.

Miércoles: Mujer pecadora que ungió los pies de Jesús (Mt 26, 6-13): con lágrimas y aceite (Bautismo) entra en contacto con Cristo encarnado, Dios y hombre.

- Santo y gran Jueves: Mt 26, 2-20; Jn 13, 3-17; Mt 26, 21-39; Lc 22, 43-44; Mt 26, 40-27, 5 (como una única lectura). Se unen los temas de: lavatorio de los pies, última cena, oración en Getsemaní y traición de Judas. Cada tres o cuatro años, los Patriarcas y Metropolitas, durante la Liturgia de san Basilio, tras la epíclesis sobre los dones, llevan a cabo la santificación del santo Myron (Crisma). El lavatorio de los pies es visto como el Bautismo de los Discípulos que precede a la Cena Eucarística; son iluminados mientras Judas entra en la noche.

- Santo y gran Viernes: Oficio de la santa e inmaculada pasión de Nuestro Señor Jesucristo (con la lectura de doce Evangelios, leídos lentamente y entre troparios y antífonas; tras el quinto sale del Santuario la procesión con la Cruz). En el centro del Oficio esta la contemplación de la Pasión gloriosa de Jesús junto a la confesión del Buen Ladrón: visto como la Iglesia, la humanidad redimida por Cristo; el ladrón es también llamado: “compañero de camino” del Señor.

- Santo y gran Sábado: Orthros: comprende dos partes centrales: canto de los Enkomia (elogio fúnebre de Jesús con ciento setenta y seis estrofas divididas en tres grupos) y procesión del Epitafion (velo bordado donde está representado el cuerpo de Jesús en la tumba). Durante el canto de Vísperas el Sábado Santo se lleva solemnemente el Epitafion desde el altar en un arca que figura el santo sepulcro y se adorna con abundantes perfumes y flores; cuanto termina el rezo es llevado de nuevo al altar donde permanecerá hasta la Vigilia de la Ascensión. El canto de los Enkomia se hace frente al Epitafion.

Como unión entre las Vísperas y la Liturgia de San Basilio, se hacen 15 lecturas del Antiguo Testamento y 2 del Nuevo: Rm 6, 3-11 y Mt 28, 1-20.

Noche del Sábado al Domingo de Pascua: El pueblo se reúne en la Iglesia a oscuras y se canta la primera parte del Oficio de la noche; después tiene lugar el Rito de la luz: el Sacerdote sale del iconostasio con un cirio encendido y todos encienden sus velas de él, saliendo procesionalmente fuera de la iglesia. Después se canta Mc 18, 1-8, suenan las campanas y se canta el tropario de Pascua, entrando de nuevo en la Iglesia al tiempo que es iluminada y perfumada con el incienso; en la Liturgia de san Juan Crisóstomo se lee el prólogo del Evangelio de Juan; como conclusión de lee una bellísima catequesis pseudo-crisostómica sobre la Pascua. Y por la mañana se canta en varias lenguas: Jn 20, 19-25.


4.- Rito Armenio

El Triduo Pascual tiene mucho influjo jerosolimitano, bizantino, siríaco y latino. Refleja un parecido a la Liturgia en la Jerusalén de los siglos IV-V y quiere mostrar realizadas en Cristo todas las profecías sobre su Pasión y Resurrección. Propiamente comienza el Triduo con una larga vigilia nocturna la noche del Jueves al Viernes.

- Jueves Santo: Absolución de los penitentes, liturgia eucarística de la cena del Señor y lavatorio de los pies.

- Viernes Santo: Oficio matutino, se cantan himnos (subrayan la humillación divina en la Pasión), todo el salmo 118 y se lee Jn 18, 28-19, 16. Tras este oficio se celebra el Oficio de la Crucifixión, formado por ocho partes con salmos y lecturas, donde se meditan las profecías que se verifican en la Pasión de Jesús. Por la tarde se celebra el oficio de la sepultura del Señor, quizás por influjo bizantino.

- Sábado Santo: Oficio de luces, doce lecturas y Eucaristía.

- Domingo de Pascua: con él da comienzo el tiempo llamado Zadig. Una Vigilia sin lucernario (ya que se hace el día anterior) se hace la noche del Sábado al Domingo; en ella se hace una meditación de los Evangelios de la Resurrección. Antes de proclamar los Evangelios a los cuatro puntos cardinales, se hace una doble proclamación de la Resurrección según Juan y Marcos


5.- Rito Copto

- Domingo de Ramos: no unido a la Semana Santa, elemento autónomo. Dos celebraciones: Procesión de Ramos (se lee el texto en los cuatro Evangelistas) y Oficio de Difuntos (prologos): al final de la Eucaristía antes de la comunión; esta oración es por los que morirán durante las Fiestas Pascuales.

- Lunes, Martes y Miércoles santos: no se celebra la Eucaristía; los oficios son fuera del Santuario, en el centro de la nave; el Martes se lee el discurso escatológico de Mt 24-25.

- Jueves Santo: La iglesia toma aspecto fúnebre y de luto; el altar se tapa con paños negros. Tras el Evangelio de la Eucaristía se leen dieciocho oraciones solemnes con cuarenta y ocho Kyrie eleison cada una y con postraciones. También se tiene el rito del lavatorio de pies.

- Viernes Santo: Las Vigilias se caracterizan por largas lecturas evangélicas de la Pasión, precedidas de lecturas del Antiguo Testamento. Por la tarde se celebra el rito de la veneración de la cruz: el icono de la Cruz se pone delante del santuario, adornado con flores y perfumes; se leen diferentes lecturas y se comienza la lectura completa del salterio que continúa toda la noche, esto más la lectura del Apocalipsis el Sábado Santo y de todo el Evangelio de Juan la noche de Pascua, parece ser un resto de la costumbre monástica de leer toda la Escritura durante la Semana Santa; la lectura del salterio concluye con la lectura del salmo ciento cincuenta y uno por el Patriarca o el Obispo.

- Sábado Santo y Vigilia Pascual: llamado Sábado del Gozo, porque ya se celebra el gozo de la Resurrección del Señor; se lee solemnemente el Apocalipsis, y por la tarde, se celebra la Eucaristía por la Resurrección del Señor. Sigue durante la noche la Vigilia Pascual.


Libro: Nin, Manuel. Las Liturgias Orientales. CPL, Barcelona 2008.


Salvador Aguilera López

lunes 22 de marzo de 2010

iPieta.


iPieta (ES) es un programa para el iPhone de gran utilidad, pues contiene la Sagrada Escritura, un sin fin de oraciones típicas de la tradición católica, catecismos, obras espirituales, los concilios de Trento, Vaticano I y II, la Suma Teológica de santo Tomás de Aquino y el magisterio de los últimos papas (León XIII - Benedicto XVI).
Pero la razón por la que nos interesamos por este programa se debe a que dispone de un doble Calendario: "Calendario de Novus Ordo" y, si agitamos el iPhone, un "Calendario Tradicional", basado en el misal romano de 1962. Para cada día se ofrecen la primera lectura -también la segunda, si es el caso- y el evangelio. Los textos se ofrecen en latín o en español, tanto para el Calendario "Novus Ordo" como para el "Tradicional". La traducción española de algunos títulos es mejorable. Sin embargo, es una buena herramienta para estar "litúrgicamente al día".

Contenido:

Biblia:

  • Nácar-Colunga (1944)
  • Vulgata (Latin)


Calendario:

  • Novus Ordo (o Forma Ordinaria)
  • Traditional (o Forma Extraordinaria)

Los Calendarios muestran la temporada y la fiesta:

  • LETRA OSCURA MAYÚSCULA: Las Solemnidades (o Clase I)
  • Letra Oscura: Fiestas (o Clase II)
  • Letra regular: Memorias (o Clase III)
  • Letras itálicas: orias Opcionales (o Clase IV)
  • Rojo: Los Mártires, otras fiestas en que se usan vestimentas rojas están en Rojo.
  • Blue Color: Liturgical “white” (e.g., non-martyr)
  • Green / Gold / Violet date / weekday backgrounds colors to distinguish the liturgical season
    • The Traditional Calendario has three shades of violet to distinguish Septuagessima, Lent, and Passiontide

Además de los pre-establecidos para usuarios que se encuentran en los Ajustes, los Calendarios pueden ser sustituidos alternativamente cuando se agite su aparato.

Los Evangelios y la(s) Lectura(s) se pueden ver al tocar la anotación del día particular.

El Calendario es muy complejo. Mándenos por favor un correo electrónico a apoyo@ipieta.com si encuentra inexactitudes o problemas.



Oraciones:

  • Divina Misericordia
  • Sagrado Corazón
  • Pasión de Nuestro Señor
  • Santa Misa
  • Eucarísticas
  • Espíritu Santo
  • Inmaculado Corazón de María
  • Consagración Total de Jesús en María
  • Nuestra Señora de los Dolores
  • Oraciones Marianas Básicas
  • Devociones Marianas
  • San José
  • Oraciones Básicas
  • Oraciones a los Angeles
  • Oraciones a los Santos
  • San Judas
  • San Antonio
  • Examen de Conciencia

Hay cientos de oraciones que son fácilmente accesible usando la tabla con indicadores de referencia. ¡ASEGURESE DE USAR EL INDICADOR AL LADO DERECHO DE LA TABLA PARA PODER NAVEGAR!

Las secciones más extensas incluyen:

  • Preparación de 33 Días para la Consagración Total a Jesús en María
  • Novena a la Divina Misericordia
  • Novena al Espíritu Santo
  • Via Crucis de San Alfonso Ligorio
  • Las Oraciones de Santa Brígida de Un Año y de 12 Años
  • El Rosario (se encuentra en las Oraciones Marianas Básicas) incluye ahora más de 100 extractos de las Sagradas Escrituras para los diferentes misterios.
  • Muchas Novenas a La Virgen María y a los Santos

Veritas:

  • Búsqueda
  • - La sección Veritas y la Biblia Nácar-Colunga contienen indicadores de referencia que permiten buscar.
  • Catecismo de la Doctrina Cristiana, promulgada por el Papa San Pío X
  • Introducción a la Vida Devota, por San Francisco De Sales
  • La Imitación de Cristo, por Tomás a Kempis
  • La Verdadera Devoción a María, por San Luis María de Montfort
  • La Vida de Santa Teresa De Jesús, por Santa Teresa de Jesús
  • Camino de Perfección, por Santa Teresa de Jesús
  • Las Moradas, por Santa Teresa de Jesús
  • Tratado sobre el Purgatorio, por Santa Catalina de Génova
  • Subida al Monte Carmelo, por San Juan de la Cruz
  • Noche Oscura del Alma, por San Juan de la Cruz
  • Cántico Espiritual, por San Juan de la Cruz
  • Llama de Amor Viva, por San Juan de la Cruz
  • Historia de Un Alma, por Santa Teresa del Niño Jesús
  • Catecismo de la Suma Teológica, por Tomás Pègues, O.P.
  • El Catecismo Romano (que también lleva el nombre de El Catecismo del Concilio de Trento o El Catecismo del Papa San Pio V)
  • Catecismo Básico
  • Concilios Ecuménicos de Trento, Vaticano I, y Vaticano II
  • Muchas Encíclicas

La Summa Theológica, de Santo Tomás de Aquino en español y latín (El Suplemento se ofrece solamente en ingés ). La Summa (con excepción del Suplemento) puede verse en español, latin, o latin-español en modalidad de un texto al lado del otro.

Las obras, aun la Summa, pueden rápidamente ser encontradas usando la tabla con indicadores de referencia.




iPieta 2,39 euros.

domingo 21 de marzo de 2010

Illatio del Domingo de Lázaro.

Illatio

Es digno y justo que te demos gracias, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Jesucristo tu Hijo, nuestro Señor. Él instruyó a sus discípulos para que anduvieran de día, y con cierto misterio les advirtió que el día tiene doce horas. Según eso, cuando nuestro día, Jesucristo, nació en el mundo al aceptar la humanidad, comenzaron las horas y los días a acomodarse mejor al que es su Señor y nuestro, y las horas recibieron su luz de la luz increada del Hijo. Por eso, buen Jesús, buscamos acceso al Padre por ti que eres la luz y el lucero de la mañana. No permitas que le ofendamos sino haz que en el reino de tu Padre encontremos los pastos de la vida eterna que nos tienes prometidos, para que, cuando nos abras a todos la puerta para poder llegar a ti, veamos tu rostro en el gozo que no se acaba, y entonemos para ti, con todo el ejército de los ángeles, el cántico de nuestra redención, alzando nuestras voces para decir: Santo...

domingo 14 de marzo de 2010

Domingo "Laetare".



DOMINICA IV IN QUADRAGESIMA


In hac Missa adhibetur color violaceus vel rosaceus, sonus instrumentorum admittitur et altare floribus ornari potest.

Hac dominica celebratur secundum scrutinium præparatorium ad baptismum pro catechumenis, qui in Vigilia paschali ad sacramenta initiationis christianæ admittentur, adhibitis orationibus et intercessionibus propriis, ut infra, pp. 975-976.


Ant. ad introitum Cf. Is 66, 10-11

Lætáre, Ierúsalem,

et convéntum fácite, omnes qui dilígitis eam;

gaudéte cum lætítia, qui in tristítia fuístis,

ut exsultétis, et satiémini ab ubéribus consolatiónis vestræ.


Non dicitur Glória in excélsis.


Collecta

Deus, qui per Verbum tuum

humáni géneris reconciliatiónem mirabíliter operáris,

præsta, quǽsumus, ut pópulus christiánus

prompta devotióne et álacri fide

ad ventúra sollémnia váleat festináre.

Per Dóminum.


Dicitur Credo.


Super oblata

Remédii sempitérni múnera, Dómine,

lætántes offérimus, supplíciter exorántes,

ut éadem nos et fidéliter venerári,

et pro salúte mundi congruénter exhibére perfícias.

Per Christum.


Quando non legitur Evangelium de cæco nato, adhibetur Praefatio I vel II de Quadragesima, pp. 524-525.

Præfatio: De cæco nato.

V. Dóminus vobíscum.

R. Et cum spíritu tuo.

V. Sursum corda.

R. Habémus ad Dóminum.

V. Grátias agámus Dómino Deo nostro.

R. Dignum et iustum est.

Vere dignum et iustum est, æquum et salutáre,

nos tibi semper et ubíque grátias ágere:

Dómine, sancte Pater, omnípotens ætérne Deus:

per Christum Dóminum nostrum.

Qui genus humánum, in ténebris ámbulans,

ad fídei claritátem

per mystérium incarnatiónis addúxit,

et, qui servi peccáti véteris nascebántur,

per lavácrum regeneratiónis

in fílios adoptiónis assúmpsit.

Propter quod cæléstia tibi atque terréstria

cánticum novum cóncinunt adorándo,

et nos, cum omni exércitu Angelórum,

proclamámus, sine fine dicéntes:

Sanctus, Sanctus, Sanctus Dóminus Deus Sábaoth...


Ant. ad communionem

Quando legitur Evangelium de cæco nato: Cf. Io 9, 11

Dóminus linívit óculos meos:

et ábii, et lavi, et vidi, et crédidi Deo.


Quando legitur Evangelium de filio prodigo: Lc 15, 32

Opórtet te, fili, gaudére,

quia frater tuus mórtuus fúerat, et revíxit;

períerat, et invéntus est.

Quando legitur aliud Evangelium: Cf. Ps 121, 3-4

Ierúsalem, quæ ædificátur ut cívitas,

cuius participátio eius in idípsum.

Illuc enim ascendérunt tribus, tribus Dómini,

ad confiténdum nómini tuo, Dómine.


Post communionem

Deus, qui illúminas omnem hóminem

veniéntem in hunc mundum,

illúmina, quǽsumus, corda nostra grátiæ tuæ splendóre,

ut digna ac plácita maiestáti tuæ cogitáre semper,

et te sincére dilígere valeámus.

Per Christum.


Oratio super populum

Tuére, Dómine, súpplices tuos, susténta frágiles,

et inter ténebras mortálium ambulántes

tua semper luce vivífica,

atque a malis ómnibus cleménter eréptos,

ad summa bona perveníre concéde.

Per Christum.


(Missale Romanum, 3ed)

domingo 7 de marzo de 2010

Misa del Ciego de Nacimiento.


Rito Hispano-Mozárabe
7 de Marzo de 2010

DOMINGO III DE CUARESMA, MISA DEL CIEGO DE NACIMIENTO.
negro o morado
Misa propia.
- Missale Hispano-Mozarabicum: vol. I, pág. 219-225.
- Liber Commicus: vol. I, pág. 129-135:
Lectura sapiencial: Prov 20,17-28.
Lectura histórica: Núm 22,2-23,10.
Psallendum: Sal 35,8a.11-12.
Apóstol: 1Jn 1,5-9.
Evangelio: Jn 9,1-38.
- Breviarium Gothicum: In III dominico Quadragesimae

Lecturas:

Lectura sapiencial

Lectura del libro de los Proverbios (Prov 20, 17-28).

R. Demos gracias a Dios.

Hijo: Sabe dulce el pan sustraído, pero después la boca se llena de guijos. Prepara tus planes con consejo y haz la guerra con táctica. El que anda charlando divulga secretos, no te juntes con el de labios fáciles. Al que maldice a su padre y a su madre se le apagará la lámpara en plena oscuridad. Fortuna que comienza muy de prisa al final no prosperará. No digas: «Me las pagará»; espera en el Señor, que él te defenderá. El Señor aborrece pesas desiguales, no es buena la balanza falsa. El Señor dirige los pasos del hombre, ¿cómo puede el hombre entender su camino? Es tentación hacer en seguida un voto y pensar después de haber prometido. Rey prudente avienta a los malvados y hace rodar el trillo sobre ellos. El espíritu humano es lámpara del Señor que sondea lo íntimo de las entrañas. Misericordia y lealtad guardan al rey, la justicia segura su trono. R. Amén.


Lectura histórica

Lectura del libro de los Números (Nm 22, 2-23, 10).

R. Demos gracias a Dios.

En aquellos días, Balac, hijo de Sipor, vio cómo había tratado Israel a los amorreos, y Moab tuvo miedo de aquel pueblo tan numeroso; Moab tembló ante los israelitas. Y dijo a los senadores de Madián: Esa horda va a apacentarse en nuestra comarca como un buey que pace la hierba de la pradera. Balac, hijo de Sipor, era entonces rey de Moab. Y despachó correos a Balaán, hijo de Beor, que habitaba en Petor, junto al Eufrates, en tierra de amonitas, para que lo llamaran, diciéndole: Ha salido de Egipto un pueblo que cubre la superficie de la tierra, y se ha establecido frente a nosotros. Ven, por favor, a maldecirme a ese pueblo, que me excede en número, a ver si logro derrotarlo y expulsarlo de la región. Pues sé que el que tú bendices queda bendecido y el que tú maldices queda maldecido. Los senadores de Moab y de Madián fueron con el precio del conjuro a donde estaba Balaán y le transmitieron el mensaje de Balac. Él les dijo: Dormid esta noche aquí y os comunicaré lo que el Señor me diga. Los jefes de Moab se quedaron con Balaán. Dios vino a ver a Balaán y le preguntó: ¿Quiénes son esos que están contigo? Contestó Balaán: Me los ha enviado Balac, hijo de Sipor, rey de Moab, con este mensaje: «Un pueblo ha salido de Egipto que cubre la superficie de la tierra; ven pronto a maldecírmelos, a ver si logro pelear con ellos y expulsarlos». Dios dijo a Balaán: No vayas con ellos ni maldigas a ese pueblo, que es bendito. Balaán se levantó a la mañana siguiente y dijo a los ministros de Balac: Volved a vuestra tierra, pues el Señor no me deja ir con vosotros. [Los jefes de Moab se levantaron, y llegados a casa de Balac, le dijeron: Balaán se ha negado a venir con nosotros. Pero Balac despachó otros jefes más numerosos e importantes que los anteriores, los cuales llegaron a donde estaba Balaán y le dijeron: Así dice Balac, hijo de Sipor: No rehúses venir a verme, pues te haré muy rico y haré todo lo que me digas. Ven, por favor, a maldecirme este pueblo. Balaán respondió a los ministros de Balac: Aunque me diera su palacio lleno de oro y plata, yo no podría quebrantar el mandato del Señor, mi Dios, ni poco ni mucho. Por tanto, quedaos aquí esta noche, hasta que sepa lo que me dice el Señor esta vez. Dios vino de noche a donde estaba Balaán y le dijo: Ya que esos hombres han venido a llamarte, levántate y vete con ellos; pero harás lo que yo te diga. Balaán se levantó de mañana, aparejó la borrica y se fue con los jefes de Moab. Al verlo ir, se encendió la ira de Dios, y el ángel del Señor se plantó en el camino haciéndole frente. El iba montado en la borrica, acompañado de dos criados. La borrica, al ver al ángel del Señor plantado en el camino, con la espada desenvainada en la mano, se desvió del camino y tiró por el campo. Pero Balaán le dio de palos para volverla al camino. El ángel del Señor se colocó en un paso estrecho, entre viñas, con dos cercas a ambos lados. La borrica, al ver al ángel del Señor, se arrimó a la cerca, pillándole la pierna a Balaán contra la tapia. El la volvió a golpear. El ángel del Señor se adelantó y se colocó en un paso angosto, que no permitía desviarse ni a derecha ni a izquierda. Al ver la borrica al ángel del Señor, se tumbó debajo de Balaán. El, enfurecido, se puso a golpearla. El Señor abrió la boca a la borrica y ésta dijo a Balaán: ¿Qué te he hecho para que me apalees por tercera vez? Contestó Balaán: Que te burlas de mí. Si tuviera a mano un puñal, ahora mismo te mataría. Dijo la borrica: ¿No soy yo tu borrica, en la que montas desde hace tiempo? ¿Me solía portar contigo así? Contestó él: No. Entonces el Señor abrió los ojos a Balaán, y éste vio al ángel del Señor plantado en el camino con la espada desenvainada en la mano, e inclinándose se postró rostro en tierra. El ángel del Señor le dijo: ¿Por qué golpeas a tu burra por tercera vez? Yo he salido a hacerte frente, porque sigues un mal camino. La borrica me vio y se apartó de mí tres veces. Si no se hubiera apartado, ya te habría matado yo a ti, dejándola viva a ella. Balaán respondió al ángel del Señor: He pecado, porque no sabía que estabas en el camino, frente a mí. Pero ahora, si te parece mal mi viaje, me vuelvo a casa. El ángel del Señor respondió a Balaán: Vete con esos hombres; pero dirás únicamente lo que yo te diga. Y Balaán prosiguió con los ministros de Balac. Cuando Balac oyó que se acercaba Balaán, salió a recibirlo a Ciudad Moab, en la frontera del Arnón, límite de su territorio. Y le dijo: Yo te mandé llamar, ¿por qué no querías venir? ¿No puedo yo hacerte rico? Respondió Balaán: Acabo de llegar a tu casa; pero ¿qué puedo yo decir? Pronunciaré sólo la palabra que el Señor me ponga en la boca. Balaán prosiguió con Balac hasta que llegaron a Ciudad Jusot. Allí Balac hizo matar vacas y ovejas, y ofreció la carne a Balaán y a los jefes que lo acompañaban. A la mañana siguiente Balac tomó a Balaán y subió con él a Monte Baal, desde donde se distinguían las posiciones extremas del pueblo. Balaán dijo a Balac: Haz que me construyan aquí siete altares y que me preparen siete novillos y siete carneros. Balac hizo lo que le pedía Balaán, y juntos ofrecieron una vaca y un carnero en cada altar. Después Balaán dijo a Balac: Quédate junto a los holocaustos mientras yo voy a ver si el Señor me sale al encuentro. Lo que él me manifieste, te lo comunicaré. Y se fue a una altura pelada. Cuando Dios salió al encuentro de Balaán, éste le dijo: He preparado los siete altares y he ofrecido un novillo y un carnero en cada uno. El Señor puso su palabra en boca de Balaán y le encargó: Vuelve a Balac y dile esto. El volvió y lo encontró de pie junto al holocausto, con todos los jefes de Moab. Entonces él recitó sus versos: «De Siria me ha traído Balac, de los montes de oriente el rey de Moab: 'Ven y maldíceme a Jacob, ven y fulmina a Israel'. ¿Puedo maldecir a quien no maldice Dios, puedo fulminar a quien no fulmina el Señor? Desde la cima roqueña los veo, desde la altura los contemplo: Es un pueblo que habita apartado y no se cuenta entre las naciones. ¿Quién podrá medir el polvo de Jacob, quién podrá contar la arena de Israel? Que mi suerte sea la de los justos, que mi fin sea como el suyo». ] R. Amén.


Psallendum (Sal 35, 8a. 11s)

Qué inapreciable es tu misericordia, Señor, Dios mío. V. Prolonga tu misericordia con los que te reconocen, tu justicia con los rectos de corazón. R. Dios mío. V. Que no me pise el pie del soberbio, que no me eche fuera la mano del malvado. R. Dios mío.


Apóstol

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan (1Jn 1, 5-9).

R. Demos gracias a Dios.

Carísimos: Os anunciamos el mensaje que le hemos oíd a El: Dios es luz sin tiniebla alguna. Si décimos que estamos unidos a El, mientras vivimos en las tinieblas, mentimos con palabras y obras. Pero si vivimos en la luz, lo mismo que El está en la luz, entonces estamos unidos unos con otros y la sangre de su Hijo Jesús nos limpia le pecados. Si decimos que no hemos pecado, nos engañamos y no somos sinceros. Pero si confesamos nuestros pecados, El, que es fiel y justo nos perdonará los pecados y nos limpiará de toda injusticia. R. Amén.


Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Juan (Jn 9, 1-38).

R. Gloria a ti Señor.

En aquel tiempo, al pasar Jesús vio a un hombre ciego de nacimiento. Y sus discípulos le preguntaron: «Maestro, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que naciera ciego?» Jesús contestó: «Ni éste pecó ni sus padres, sino para que se manifiesten en él las obras de Dios. Mientras es de día, tenemos que hacer las obras del que me ha enviado; viene la noche, y nadie podrá hacerlas. Mientras estoy en el mundo, soy la luz del mundo». Dicho esto, escupió en tierra, hizo barro con la saliva, se lo untó en los ojos al ciego y le dijo: «Ve a lavarte a la piscina de Siloé (que significa Enviado)». Él fue, se lavó, y volvió con vista. Y los vecinos y los que antes solían verlo pedir limosna preguntaban: «¿No es ése el que se sentaba a pedir?». Unos decían: «El mismo.» Otros decían: «No es él, pero se le parece.» Él respondía: «Soy yo.» Y le preguntaban: «¿Y cómo se te han abierto los ojos?» Él contestó: «Ese hombre que se llama Jesús hizo barro, me lo untó en los ojos y me dijo que fuese a Siloé y que me lavase. Entonces fui, me lavé, y empecé a ver. » Le preguntaron: «¿Dónde está él? » Contestó: «No sé.» Llevaron ante los fariseos al que había sido ciego. Era sábado el día que Jesús hizo barro y le abrió los ojos. También los fariseos le preguntaban cómo había adquirido la vista. Él les contestó: «Me puso barro en los ojos, me lavé, y veo.» Algunos de los fariseos comentaban: «Este hombre no viene de Dios, porque no guarda el sábado.» Otros replicaban: «¿Cómo puede un pecador hacer semejantes signos?» Y estaban divididos. Y volvieron a preguntarle al ciego: «Y tú, ¿qué dices del que te ha abierto los ojos?» Él contestó: «Que es un profeta.» Pero los judíos no se creyeron que aquél había sido ciego y había recibido la vista, hasta que llamaron a sus padres y les preguntaron: «¿Es éste vuestro hijo, de quien decís vosotros que nació ciego? ¿Cómo es que ahora ve?» Sus padres contestaron: «Sabernos que éste es nuestro hijo y que nació ciego; pero cómo ve ahora, no lo sabemos nosotros, y quién le ha abierto los ojos, nosotros tampoco lo sabemos. Preguntádselo a él, que es mayor y puede explicarse.» Sus padres respondieron así porque tenían miedo a los judíos; porque los judíos ya habían acordado excluir de la sinagoga a quien reconociera a Jesús por Mesías. Por eso sus padres dijeron: “Ya es mayor, preguntádselo a él.” Llamaron por segunda vez al que había sido ciego y le dijeron: «Confiésalo ante Dios: nosotros sabemos que ese hombre es un pecador.» Contestó él: «Si es un pecador, no lo sé; sólo sé que yo era ciego y ahora veo.» Le preguntaron de nuevo: ¿«Qué te hizo, cómo te abrió los ojos?» Les contestó: «Os lo he dicho ya, y no me habéis hecho caso; ¿para qué queréis oírlo otra vez?; ¿también vosotros queréis haceros discípulos suyos? » Ellos lo llenaron de improperios y le dijeron: «Discípulo de ése lo serás tú; nosotros somos discípulos de Moisés. Nosotros sabemos que a Moisés le habló Dios, pero ése no sabemos de dónde viene.» Replicó él: «Pues eso es lo raro: que vosotros no sabéis de dónde viene y, sin embargo, ha abierto los ojos. Sabemos que Dios no escucha a los pecadores, sino al que es religioso y hace su voluntad. Jamás se oyó decir que nadie le abriera los ojos a un ciego de nacimiento; si éste no viniera, de Dios, no tendría ningún poder.» Le replicaron». «Empecatado naciste tú de pies a cabeza, ¿y nos vas a dar lecciones a nosotros?» Y lo expulsaron. Oyó Jesús que lo habían expulsado, lo encontró y le dijo: «¿Crees tú en el Hijo del hombre?» Él contestó: «¿Y quién es, Señor, para que crea en él?» Jesús le dijo «Lo estás viendo: el que te está hablando, ése es.» Él dijo: «Creo, Señor.» Y se postró ante él. R. Amén.


Laudes (Sal 104, 1a. 4)

Alabad al Señor, invocad su nombre. V. Buscad al Señor y él os confortará, buscad siempre su rostro. R. Invocad su nombre.