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La plegaria eucarística IV también los domingos "per annum".

El misal romano tiene nada menos que 13 plegarias eucarística. ¿Parecen muchas? Pues el misal hispano-mozárabe tiene casi una por semana. Se trata de dos mentalidades distintas. El rito romano fue siempre fiel desde que se tiene memoria a una única plegaria eucarística. Y en la práctica lo sigue siendo: de celebrar con el Canon romano se ha pasado a celebrar con la plegaria eucarística II, mal llamada "anáfora de Hipólito". Dicho sea de paso, cada vez que leo publicaciones de hace 30 años que hablan de la "anáfora de Hipólito" me acuerdo de una clase de patrología en la que el profesor nos introducía a un texto, la llamada "Secunda Clementis" (Segunda carta de Clemente a los Corintios). Nunca olvidaré sus palabras: "...la Secunda Clementis, que ni es segunda, ni es carta, ni es de Clemente ni es a los Corintios". Ningún especialista en anáforas defiende hoy que la "anáfora de Hipólito" sea de Hipólito, ni antigua (por la anámnesis debe ser del s. IV o posterior) ni mucho menos romana. Y de paso la plegaria eucarística II tiene un post-sanctus que no pertenece al texto original, además de algunas frases suprimidas.
Pero volvamos a la plegaria eucarística IV. Inspirada en la anáfora bizantina de san Basilio -que se utiliza unos cuantos domingos al año-, hasta hace poco se consideraba como una plegaria ferial, pues la interpretación de las normas litúrgicas parecía excluirla. La duda llega a su fin con la Ordenación General del Misal Romano de 2000, retocada en 2002. Nos dice J. M. Sierra en su artículo ¿Cuándo se considera que hay un prefacio propio? (Liturgia y Espiritualidad 41, 2010, p. 488): "Una ulterior aclaración se introduce en la redacción de la Ordenación del año 2000 y del 2002, cuando se añade que, además de usarse cuando la Misa carece de prefacio propio, se puede usar "en los domingos del tiempo ordinario". La consecuencia lógica es que no se puede utilizar el resto de los domingos, esto es, los domingos de los tiempos litúrgicos propios (Adviento y Navidad, Cuaresma y Pascua), en los que siempre se tomará el prefacio del tiempo litúrgico...".
La plegaria eucarística IV, por tanto, se puede utilizar además de las ferias, los domingos del tiempo ordinario. Con esta nueva normativa aclaratoria es de esperar que se salga un poco de la sempiterna plegaria eucarística II. Sin embargo, como el verdadero criterio es la brevedad, la plegaria eucarística IV es, junto con el Canon romano, una de las dos más largas. Si no se usa, no será por culpa de la normativa litúrgica...

Adolfo Ivorra