Lo del lugar específico de los polos litúrgicos y demás espacios parece que es objeto de discusiones. Pero no cabe duda que la sede es uno de los que más "lugares" tiene según las iglesias y los países. No voy a discutir qué dicen los prenotandos, la historia de la sede en las basílicas romanas, etc. Me limitaré a lo fenoménico: después del Vaticano II se interpretó la Ordenación General del Misal Romano -que decía que la sede debía estar al fondo del presbiterio- poniendo la sede detrás del altar (normalmente sola, sin las otras "dos"). Así se pretendía "consagrar" la celebración versus populum. Pero poco después se "movió": por el obstáculo visual que era el altar para un celebrante principal que quería ver al pueblo en todo momento, la sede se movió al lado del altar pero mirando al pueblo. Dicho visualmente, de izquiera a derecha -o al revés, aunque poco común- podíamos ver: ambón, altar, sede. En alguna iglesia -cosa rara, pero palpable- la sede ya se iba girando sobre su eje en este lado del altar. Pero ahora volvemos a ver que la sede se "mueve". Sigue a un lado del altar, pero ahora no mira al pueblo.
La "evolución" la podemos ver dentro del ámbito de la liturgia papal, por ejemplo en la catedral de Westminster:
En la película Poltergeist (1982) la silla se movía sola. En las iglesias de rito romano la mueven personas con alma y cuerpo, y con una intencionalidad concreta (lex orandi - lex credendi, aunque en este caso diría lex credendi - lex orandi). Me limito a registrar este "fenómeno" que no es nada paranormal.
Westminster Cathedral in 1982 and 2010: look how radically the sanctuary has changed.
Adolfo Ivorra


1 comentarios:
De acuerdo, pero en la fotografía de la visita de Juan Pablo II se ven a todos los sacerdotes concelebrantes revestidos con tradicionales casullas de guitarra; en la foto de Benedicto XVI, con casullas góticas.
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