jueves 30 de julio de 2009

Un ensayo litúrgico.


Puede parecer poco imparcial un elogio hecho por un alumno sobre un libro de un profesor suyo. Más si el profesor en cuestión ha sido el director de la tesina y de la tesis doctoral. Pero el hecho de que hable de un libro sobre la Navidad casi en Agosto hace que mi elogio parezca más imparcial y no una forma de publicitar un libro de temporada. Me refiero al libro "Sol salutis. La navidad en la liturgia mozárabe y romana". Al libro Google le dedica una sola página en sus búsquedas. Así de olvidado ha quedado, principalmente porque la editorial que lo publicó -Regina- dio el cierre hace ya tiempo. Pero este libro se podría denominar, con todo rigor, como uno de los mejores ejemplos en lengua española de "ensayo litúrgico". Una cita de la introducción nos revela su profundidad. Después de afirmar la centralidad de la Pascua, el autor escribe: "El Tiempo de Navidad no sólo es, después de la Pascua, el segundo foco de la elipse del Año litúrgico, sino también el periodo más lírico. No es ésta una afirmación gratuita; en el antiguo Breviario romano -y todavía hoy- leemos: Hodie per totum mundum melliflui facti sunt caeli (Hoy a lo largo del mundo los cielos se han hecho melífluos) y en el último día del Tiempo de Navidad: Hodie mare dulce factum est (Hoy el mar se ha hecho dulce)" (pp. 11-12). Dejo el índice para hacerse una idea del libro:

I. Dejando atrás el Adviento
El misterio de Cristo en el año de la Iglesia
Iconografía del Año litúrgico
Jalones del Adviento
Una estrofa del himno de Laudes
Los contrastes de Isaías
El banquete escatológico - Ipso ministrante
La corona de Adviento
Ero cras
La Misa hispánica del 18.XII
El Adviento bizantino
El himno Akàthistos
En el último día de Adviento

II. 25 de Diciembre
Ioshua
En Belén, hoy
El himno Gloria in excelsis Deo
La oración sobre las ofrendas
El carácter totalizante de la celebración eucarística
El Oficio catedral hispánico de Navidad
La antífona Hodie Christus natus est
San León Magno y san Máximo de Turí
En el título de santa Anastasia
Tradiciones navideñas

III. 26 de Diciembre
Relieves de calendario
Himnos y oraciones
La aclamación al Evangelio
Una antífona de Laudes
Un texto de san Fulgencio de Ruspe

IV. 27 de Diciembre
Relieves de calendario
La misa hispánica In diem sancti Ioannis
La liturgia de la palabra
Un prefacio

V. 28 de Diciembre
Relieves de calendario
El culto a los Santos Inocentes en Belén
De los colores hacia el Misterio
Dos himnos de Prudencio y Sedulio
La perícopa evangélica: la palabra en el dinamismo ritual
Los niños

VI. 29 de Diciembre
Relieves de calendario
La oración de los fieles en Navidad
Hodie y el prefacio III de Navidad
Commercium en la eucología mozárabe
Las Preces de Taizé

VII. 30 de Diciembre
El día litúrgico
La antífona de entrada
La primera lectura: la palabra en el dinamismo existencial
El prefacio I de Navidad
La antífona de comunión y la Summa theologica
Contingis

VIII. 31 de Diciembre
Relieves de calendario
El himno Candor aeterne
El prefacio II de Navidad
Los títulos cristológicos de las Preces
Los salmos del Oficio de lectura

...

Apéndice I: El himno Akàthistos
Apéndice II: La Misa hispánica In diem Sanctae Mariae


Por el índice y los apéndices se ve con facilidad que el libro es de utilidad para todo aquel que esté interesado en la liturgia hispano-mozárabe.

F.M. Arocena Solano, Sol salutis. La Navidad en la liturgia mozárabe y romana, Editorial Regina, Barcelona, 2002, 255pp.

domingo 26 de julio de 2009

iBreviary

El nombre de este programa para el iPhone es desafortunado, pues ya no rezamos el "breviario" (nombre que significa "versión abreviada del oficio monástico), pero es sin duda más comercial, pues es breve y remite a un libro del todos conocido. Ya lleva algún tiempo de andadura, pero hasta ahora no lo había probado. Las noticias que se dan sobre él son confusas. No es gratis, pues en cualquier iPhone cuesta 0,79 euros. Tampoco fue "creado" por el Vaticano, sino ideado por un presbítero italiano (Paolo Padrini) y realizado (creado) por un informático, Dimitri Giani. Incluimos algunas imágenes de su página web:



El programa necesita las bondades del 3G y la conexión Wifi para saber el día exacto de la semana de salterio, el día litúrgico, etc. No tenemos que buscarlo nosotros, el programa lo hace automáticamente. Esto ya nos indica su profesionalidad. La inclusión de la IGLH (Ordenación General de la Liturgia de las Horas) nos indica su seriedad desde el punto de vista litúrgico. Pero aún hay más. Tiene tres secciones (además de la sección de créditos). En la primera está el "breviario", o mejor dicho, la Liturgia de las horas. En la parte superior nos dice el día de la semana, la fecha, el mes y el año. En la parte inferior tiene un menú para seleccionar el Oficio de Lecturas, Laudes, Hora Intermedia, Vísperas -en el programa la "V" de vísperas desaparece misteriosamente...-, Completas y las Completas de Ayer. Esto último quizás se deba a que el programador es consciente de que muchos presbíteros llegan a medianoche sin rezar las completas -pues se acuestan más tarde (¡bendita pastoral!). En la segunda sección vienen las lecturas del día. En este momento se hace patente un problema de este programa: aunque "sabe" en qué semana del salterio estamos, qué domingo del tiempo ordinario, etc. -lo he verificado varias veces-, sin embargo no te informa ni de la semana del salterio. Otro problema que no he podido verificar es si tiene en cuenta las memorias, fiestas, etc. (hoy es domingo). La tercera sección contiene oraciones "clásicas": Padrenuestro, Ave María, Gloria, Ángelus, etc. De todas formas, como dice su autor, su programa está en proceso de mejora.
iBreviary modifica el "ser" del iPhone introduciendo un nuevo apartado del menú ajustes del teléfono. Allí podemos marcar la opción de si queremos que aparezcan las completas del día anterior, el tamaño de la fuente y el lenguaje de los textos. Todos los textos son versiones oficiales. Así lo especifica en la sección de créditos del programa. Los idiomas incluidos: italiano, inglés, español, francés y latín. Cuál es mi sorpresa al descubrir un "sexto idioma": "rito ambrosiano". Sin duda, una alegre novedad. D. Paolo Padrini pertence a la diócesis de Tortona, no de Milán, por lo que no está "moralmente" obligado a poner el rito ambrosiano, si bien su diócesis está cerca. Me hago una pregunta en voz alta: ¿si el iBreviary se hubiese hecho en Salamanca, Madrid, etc., y no en Toledo, tendría también el Breviario Gótico? Sin duda vemos un gran aprecio por la liturgia milanesa en italia. Sin embargo, no contiene la Ordenación General de la Liturgia de las Horas ambrosiana. De todas formas, la presencia del Oficio Divino ambrosiano en las nuevas tecnologías se deja sentir. Nada más hay que recordar el proyecto Diurna Laus.
En definitiva, en iBreviary merece sin duda las recomendaciones del Consejo para las Comunicaciones Sociales del Vaticano. Creo que los católicos que pretendan especializarse en "medios de comunicación" no deben olvidar la lex orandi de la Iglesia. Hasta ahora, sólo he encontrado otro libro litúrgico para el iPhone: el misal romano, y en inglés. Con sus muchas virtudes y sus pocas cosas mejorables, el iBreviary está llamado a ser uno de los programas fundamentales del futuro "electrónico" del catolicismo del s. XXI.

Adolfo Ivorra

viernes 24 de julio de 2009

Gestos y ambiente de la eucaristía hispana.


Hoy hemos puesto en la web un artículo publicado en 1999 por el actual subsecretario de la Congregación para el Culto Divino, Mons. Juan Miguel Ferrer. En su día el artículo tuvo una aceptación desigual, pero es un buen referente para el que quisiera celebrar la eucaristía en rito hispano-mozárabe, ya sea de forma habitual u ocasional. Además de expresar algunos gustos particulares -todos tenemos los nuestros-, el autor expone algunos datos a tener en cuenta que, por su evidente simplicidad, son cuasi-rúbricas de facto. Entre las propuestas de este autor, cabe señalar:

- "Con todo esto debemos concluir, con certeza casi absoluta, que nunca se celebró la Misa Hispana según la modalidad romana posconciliar llamada generalmente "de cara el pueblo". Como en los Ritos Orientales el genio de nuestra liturgia cuadra más con una celebración "hacia el Oriente, hacia Dios" (p. 64).

- Los diáconos llevan la estola "prendida sobre el hombro izquierdo", mientras que los presbíteros "sobre los dos hombros y cruzada sobre el pecho" (p. 66).

- "Nuestros antiguos incensarios, sean de época hispana, visigótica o mozárabe poseen candenas cortas que apuntan a un modo diverso de realizar la incensación más próximo al que aún hoy emplean las liturgias orientales, en el que se balancea y lanza todo el incensario con una sola mano" (p. 70).

- "Una mención específica merece el llamado operimento o "vestido" con el que normalmente se cubre el evangeliario. Un paño precioso con el que se sujeta y cubre el libro de los evangelios" (p. 71).

- El altar tenía tres manteles, uno de los cuales era confeccionado con telas preciosas. Fuera de la celebración el altar permanece desnudo (cf. p. 72).

- Al llegar la procesión de entrada al santuario: "Sólo el que preside besa el altar".

- El sacerdote abre y cierra los brazos al saludar a la asamblea antes de las lecturas.

- El diácono no pide la bendición para proclamar el evangelio.

- La oratio admonitionis la pronuncia el sacerdote con las manos juntas.

- La oración llamada Alia se recita con las manos extendidas.

- Sólo el que preside se despide del altar con un beso.

Las demás propuestas son discutibles por proponer cuestiones no contempladas -simplificaciones no contempladas, por ejemplo-, gestos que están muy romanizados, etc. En cualquier caso, se trata de un artículo que pone las bases para una futura reforma que incluya rúbricas más precisas. Por otro lado, también se reflejan algunas prácticas propiamente toledanas. Sería interesante disponer -en un futuro próximo- de estudios históricos de la evolución de las rúbricas en nuestro venerable rito.

jueves 23 de julio de 2009

Las anáforas "ordinarias" del Misal Hispano.

Las anáforas De Cotidiano del Missale Hispano-Mozarabicum constituyen un exponente de la teología eucarística hispano-mozárabe y son un importante fundamento para poder adentrarse en otras anáforas, influidas por la temática de un tiempo específico –adviento, navidad, cuaresma, pascua–, por la vida de un santo –ciclo de sanctis– o por una motivación concreta –misas votivas y comunes–. Ha resultado fácil encontrar en las anáforas De Cotidiano las características fundamentales y las temáticas comunes de las anáforas hispanas, tal y como las sintetizan los Prenotandos. Sin embargo, nuestras anáforas amplían las afirmaciones de los Prenotandos, ya sea considerando excepciones no contempladas (illationes trinitarias) ya sea corrigiendo esquemas idílicos, basados más bien en anáforas de otras latitudes (esquema memores – offerimus). En este sentido, los Prenotandos constituyen una guía de acercamiento a las anáforas, pero no ofrecen una caracterización general de la anáfora hispano-mozárabe. La Comisión para llevar a cabo la revisión de los libros litúrgicos Hispano-Mozárabes consideró oportuno elaborar una introducción al misal teniendo en cuenta la teología eucarística De Cotidiano. Sin embargo, hemos puesto de manifiesto que el esquema anamnético que se propone en los Prenotandos depende más de fuentes extra-hispanas que de la eucología cotidiana. Esto subraya la dificultad de caracterizar la anáfora hispano-mozárabe y muestra hasta qué punto esta pieza eucológica rehuye todo esquema “uniformizante”.
De modo semejante a lo que se realiza en los Prenotandos, hemos intentado sintetizar los elementos recurrentes y relevantes de las anáforas cotidianas, pero cada una de ellas nos transmite una teología y unos contenidos particulares. De modo análogo a como sucede en la Escritura, cada anáfora puede contener en sus secciones unas teologías autónomas e incluso aparentemente contradictorias. Como en la exégesis bíblica, es necesario concebir la unidad de cada uno de los elementos, aunque históricamente éstos pudieron no conformar la anáfora íntegra que hoy llega a nosotros. Las anáforas deben entenderse como elemento inegrante de una celebración litúrgica global. Las dificultades que presentan algunas anáforas con respecto a la ausencia de una sección anamnética conducen a una mayor valoración de la narratio institutionis, que siempre salvaguarda la vinculación de la anáfora con el misterio pascual. También las anámnesis concebidas como cumplimiento del mandato de Cristo dan un mayor valor a la narratio institutionis.
En nuestro estudio anterior sobre las illationes cotidianas ya advertíamos la importancia de la historia salutis en la eucología De Cotidiano. El binomio Creación-Redención presente a lo largo de toda la anáfora muestra una visión sintética de la historia de la salvación, donde Dios no se desentiende de la vida del hombre sino que toda acción divina tiene un referente antropológico. No en vano en Oriente se concibe a Dios como el Filántropo. Cristo mismo, sacerdote y víctima, es en De Cotidiano el intercesor de la humanidad ante el Padre. Él renueva el culto al Dios vivo, dando cumplimiento a las figuras del Antiguo Testamento. Él, que llena la creación con su ser, se humilla en una muerte de cruz, liberando al hombre de su cautividad y restaurándo en él la dignidad perdida. Por medio de los sacramentos, La Iglesia se vincula a Dios, predestinada desde la eternidad, concediendo la salvación a los bautizados por medio de su inserción en el misterio pascual.
La historia salutis es también el referente necesario de toda formulación anamnética. Al no tener un lugar fijo, la sección anamnética cotidiana nos muestra dos teologías eucarísticas distintas. Después de la narratio institutionis, la anámnesis se configura como contenido del momento de institución del sacramento. Antes de la narratio institutionis, el misterio pascual aparece como el contenido histórico-teológico que fundamenta el sacramento y de donde éste adquiere su fuerza y sentido. Si en la sección anamnética previa se hace mención de la encarnación, se confiesa con mayor intensidad la presencia de Cristo en los dones, concibiendo dicha presencia como continuación de su vida terrena, inaugurada por la encarnación. De este modo, el realismo eucarístico se expresa de una forma original.
La vinculación entre liturgia y fe queda especialmente de manifiesto en los desarrollos trinitarios de algunas illationes, que utilizan expresiones propias de los concilios toledanos. Sin embargo, es claro que otros aspectos de la lex credendi hispano-mozárabe salen a relucir en nuestro corpus anaphoricum, evidenciando el carácter genuino y original de las anáforas, aunque estén vinculadas a textos de otras zonas geoculturales. El modo que tienen de concebir la anámnesis algunas anáforas como confesión de fe, se vincula a la mente de Ambrosio que ve en la lex orandi el sentido de la fe, fuertemente vinculado a la historia.
De la vinculación con la historia salutis, concretamente con el misterio pascual, pasamos a la epíclesis como momento en el que dicha historia de salvación se convierte para nosotros en divinización. La epíclesis expresa la presencia de Cristo en los dones del pan y del vino, aunque de diferentes maneras. Tampoco en la epíclesis obtenemos un esquema fijo, y la hipóstasis que realiza la santificación no es siempre la misma. Es en la epíclesis del Espíritu Santo donde encontramos un vocabulario epiclético más complejo y desarrollado, que intenta expresar con palabras el misterio de la presencia de Cristo entre nosotros.
Además de estas características que hacen de las anáforas cotidianas un depósito eucológico singular, descubrimos su capacidad para expresar la teología anafórica hispano-mozárabe. La posibilidad de usar estas anáforas cotidianas –lo mismo que los formularios que las contienen– para celebraciones extraordinarias (cf. Prenotandos, n. 170) declara el valor paradigmático que tienen y su inigualable testimonio de la lex orandi hispano-mozárabe. Se puede usar cualquier formulario, por lo que se admite la posibilidad de usar distintas anáforas cotidianas, es decir, la anáfora cotidiana no se reduce a una sola; ninguna anáfora es “típicamente cotidiana”. Todas transmiten esa teología cotidiana. ¿Cuál es esa teología? Las solas anáforas no pueden asumir la respuesta a este interrogante, sino los formularios completos. Sin embargo, cabe preguntarse si en el futuro podrán incluirse anáforas cotidianas dejadas de lado en la actual selección, si en el futuro deberán mostrar alguna relación con las lecturas bíblicas del día como es el caso de las anáforas cuaresmales, si las partes que componen cada anáfora cambiarán o conformarán nuevas anáforas a fin de completar el ciclo de misas dominicales para todo el tiempo De Cotidiano. Algunas illationes y Post Sanctus De Cotidiano los encontramos en otras partes del MHM de forma natural. También hemos indicado que algunas illationes de una anáfora guardan relación con Post Sanctus de otra anáfora.
No obstante, tal y como se encuentran las anáforas cotidianas hoy en el MHM, su especial valor dentro de la liturgia hispano-mozárabe es indiscutible. Para los estudiosos de la eucología eucarística ellas son un testimonio sin igual. Para los que celebran con ellas, una fuente continua de vida espiritual.

Conclusiones de mi tesis doctoral
(A.V.Ivorra Robla, Las anáforas De Cotidiano del Missale Hispano-Mozarabicum. Estudio Teológico Litúrgico, Madrid, 2009, 327-330).

sábado 4 de julio de 2009

Breviario Gótico.


Con la renovación de nuestra web hemos puesto de nuevo los oficios dominicales del Breviarium Gothicum. Esperamos así volver a retomar el Breviario. Aprovechamos para explicar la distinción Matutinum-Laudes que encontramos en el Breviario, a diferencia de los manuscritos antiguos. Quien realiza esta distinción fue el canónigo Alfonso Ortiz, encargado de la edición de los libros litúrgicos mozárabes en la época del Cardenal Cisneros.

"Ortiz dividió el antiguo ordo del oficio matutino en dos partes, de las que salieron maitines y laudes; incorporó al Breviario las horas canónicas de un liber horarum, libro para el oficio monacal hispánico, omitiendo de él los llamados 'oficios peculiares'. De este modo, el número de las horas del breviario aparecía como normal a un eclesiástico del siglo XV": J. Pinell, El problema de las dos tradiciones del antiguo rito hispánico, en AA.VV., Liturgia y música mozárabes, Toledo, 1978, 12.