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Las liturgias orientales de M. Nin.

Acabo de leer Las liturgias orientales de Manuel Nin, presbítero benedictino de origen catalán, bendecido archimandrita en 1999. Según tengo entendido, el libro es una recopilación de apuntes de clase que, según dicen, pasó la revisión del archi-conocido bizantino Robert F. Taft. Recordándo a este último, especialmente a su "Breve historia del rito bizantino", el libro de Nin no es tan introductorio, pero no cumple tan bien su propósito como el de Taft. Estudiar en un libro todas las liturgias orientales es algo muy complejo. Un antiguo profesor de la Urbe tiene en imprenta -y vaya imprenta- un libro sobre liturgias occidentales, que seguramente será extenso. Pero el libro de Nin ocupa 184 páginas, bibliografía de cada rito incluída. De todas formas, el CPL no ha sacado libros muy grandes en esta "nueva temporada" de la Biblioteca Litúrgica (a partir del número 31).
El libro de Nin tiene muchos datos muy sugerentes, prueba de que las liturgias orientales son siempre insondables y parten de una perspectiva muy diferente a la nuestra. Después de una breve introducción a cada una de las liturgias orientales, el libro se "especializa". Me explico: en el capítulo 4 se trata de las anáforas y la entera segunda parte del libro (p. 81-172) se dedica al año litúrgico. En el capítulo tercero se realiza una "descripción de cada liturgia", que a veces llega a niveles telegráficos.
Las comparaciones son odiosas. Sin embargo, cómo no recordar un ilustre precedente: Las liturgias orientales de Irenee-Henri Dalmais, o.p. (Descleé de Brouwer, Bilbao 1991). Con 17 años de historia y un tamaño menor que el libro de Nin -pero con 200 páginas-, el esquema de Dalmais tenía un problema: no trataba el año litúrgico en un capítulo. Sin embargo, tenía algo que no tiene el de Nin: dedica un capítulo a cada sacramento. Ambos libros se detienen un poco en las anáforas orientales, cosa que siempre viene bien. Pero ambos cometen el error de siempre: no suelen citar las fuentes litúrgicas (libros litúrgicos impresos). Un ejemplo de lo frustrante que puede ser esto lo podemos ver en la nota 16, página 48, del libro de Nin: "Las epíclesis de las tres anáforas siro-orientales son muy bellas y merece la pena leerlas (cf. Misal caldeo, 90, 142, 173)". No importa cuántos pies de página retrocedamos: no encontraremos la cita de "Misal caldeo" completa. Ni el todopoderoso Google nos ayudará porque, por otro lado, me apuesto lo que sea a que este misal no está en "castellà". El apéndice bibliográfico lo es de estudios, no de fuentes. Pero el de Dalmais es casi lo mismo: se limita a citar grandes compendios de textos orientales. Desde estas carencias, creo que se puede afirmar que no se trata de manuales ni de estudios introductivos: son más bien material de tipo divulgativo, aunque tengan datos e información importante. La ausencia fuentes reconocibles impide profundizar, por lo que son "introducciones a". Para más "Inri", en paxbook.com, en el catálogo de la Editrice, encontramos ediciones de varios misales orientales en lengua original y/o latín.
Salvadas estas dificultades comunes a todo libro en castellano que hable de liturgias orientales, el libro de Nin viene a cubrir un vacío editorial e incluso espiritual. La ausencia de reflexión sobre el año litúrgico en Dalmais viene ampliamente cubierta en el libro de Nin. El autor presenta hasta los textos bíblicos de cada uno de los domingos del año litúrgico de cada liturgia, según sea el caso. Creo que en una reedición habría que poner un cuadro sinóptico al final del libro, sólo con las lecturas. Los esquemas del Oficio Divino, aunque no satisfacen a algunos entendidos de la Liturgia de las Horas, me parecen más que oportunos. Pero, como ya hemos dicho, las ventajas del libro -una orientación eucaristía-año litúrgico- hacen ver las ausencias: los sacramentos quedan muy brevemente resumidos a la hora de describir cada liturgia. Cuando habla de la liturgia bizantina -del propio autor-, los sacramentos se tratan en dos párrafos (p. 77-78), tocando dos: el bautismo y el orden. En este sentido, Dalmais ofrece traducidas todas las oraciones de ordenación (órdenes mayores) de todas las liturgias.
Con sus claros adelantos e importancia per se, el libro de Nin, en nuestra opinión, debe ser leído juntamente con el de Dalmais, para obtener así una verdadera visión de conjunto. El que quiera acceder a las fuentes, va a tener que recorrer el camino de Indiana Jones, pues nosotros no tenemos ni idea de cuáles son los libros oficiales ni las traducciones autorizadas. Amazon.com tampoco. Dicho sea de paso, la selección de lass fuentes litúrgicas de la Universidad de Navarra no incluye las fuentes orientales. Así que buena suerte.
Como no podía ser de otro modo, en la web está entre nuestra selección de libros.